viernes, 31 de enero de 2025

IGLESIA DE SAN JACINTO

 IGLESIA DE SAN JACINTO



Hola, de nuevo. ¿Cómo estáis, queridos amigos?

Terminamos el mes de enero con este reportaje dedicado al barrio de Triana, pero esta vez visitando una de sus Iglesias ubicado entre la Calles Pages del Corro y San Jacinto.

Así que, hoy nos ponemos un poco cofrade (sin ser nada de eso yo).

Se trata de la Iglesia de San Jacinto.

La calle San Jacinto ha supuesto a lo largo de los siglos la principal vía de comunicación desde la ciudad de Sevilla hasta el Aljarafe. En ella se encontraba la Ermita de la Candelaria. Primitivamente, esta calle era conocida como Camino Real, que partía desde el Puente de Barcas.

En 1775, se construye en la calle el Convento de San Jacinto.

En 1810, con la invasión francesa de Sevilla, el convento fue exclaustrado y usado como establo. Los frailes regresaron en 1813. En 1833 se estableció una casa de curación del hospital provincial para tratar a enfermos de una epidemia de cólera, por lo que los frailes se trasladaron al convento de San Pablo. Los religiosos regresaron posteriormente. Finalmente, el convento fue desamortizado en 1835.

La Iglesia se mantuvo abierta a cargo de un capellán. En 1844 se construyó conde habían estado las dependencias del convento del teatro Guadalquivir, que fue dirigido por el antiguo actor Joaquín Calderi. Con el régimen surgido de la Revolución de 1868, entre 1868 y 1869 el convento pasó a ser propiedad municipal y se instalaron en él oficinas y una escuela de primaria, para lo cual se derribaron algunas dependencias conventuales.

A lo largo de la Historia, la calle ha recibido varios nombres. Durante un periodo, el primer tramo, desde el Altozano hasta la calle Pagés del Corro, fue conocida como calle Santo Domingo, debido a que el por entonces convento de San Jacinto pertenecía a la Orden de los Dominicos. Por su parte, el segundo tramo recibía el nombre de Calle Ancha de San Jacinto. El cruce de la calle con Pagés del Corro era conocido como "La Cruz de San Jacinto".





La descripción del templo se organiza a partir de una planta rectangular muy alargada, que cuenta con tres naves y crucero. Las naves laterales se cubren con bóvedas de arista, mientras que la central lo hace a través de una bóveda de cañón compartimentada por por arcos fajones y con lunetos entre los tramos.

En el centro del crucero dispone de una gran cúpula con tambor sobre pechinas, realizada con nervios con nervios dobles enmarcados por líneas ondulantes que apoyan sobre columnas pareadas salomónicas acanaladas en su tercio inferior.

El edificio responde de lleno a su traza del siglo XVIII. Acabado en ladrillo avitolado y en colores almagra y ocre. En la fachada principal hay in gran óculo y la esbelta portada barroca. La portada cuenta con un arco de medio punto dentro del cual hay un frontispicio con una hornacina.

Cuenta con una espadaña en ángulo recto con respecto a la fachada principal. Su diseño barroco recuerda a otra similar, de Leonardo de Figueroa, padre de Matías José, para la Iglesia de la Magdalena de esta misma ciudad.







La Hermandad de la Candelaria, que había cedido la ermita a los dominicos, mantuvo su sede en la Iglesia conventual.

En 1560 se fundó en el Convento de la Victoria, de la Orden de Mínimos de San Francisco de Paula, la Hermandad de Nuestra Señora de la Estrella y San Francisco de Paula, por personas dedicadas a los viajes a las Indias Orientales y a carenar bajeles. Los mínimos les cedieron un lugar anejo a la Iglesia para que construyeran una capilla propia y otro lugar en el interior de la Iglesia para que celebrasen sus cabildos.

En 1644 se fundó en la ermita de la Candelaria la Cofradía del Santo Cristo de las Penas. Triunfo de la Santa Cruz y Amparo de María Santísima. En 1675 se unió a la Hermandad de la Estrella, teniendo la sede en la capilla del Convento de la Victoria. En 1835 la hermandad se trasladó a la Iglesia del Convento de San Jacinto. En 1976 la Hermandad de la Estrella se trasladó a una capilla propia en la calle San Jacinto de Triana.

En la fachada de la Iglesia hay un retablo cerámico de la Virgen de la Estrella, de Antonio Kiernam Flores de 1950.

En 1750 se fundó en esta Iglesia la Cofradía del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Mayor Dolor. La Hermandad de las Aguas se trasladó a una capilla propia en 1982.















Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.


miércoles, 29 de enero de 2025

FUENTE HISPALIS

 FUENTE HISPALIS (FUENTE DE SEVILLA)





Hola, de nuevo queridos amigos. ¿Cómo estáis?

En este reportaje nos dirigimos a una fuente situada en la plaza Puerta de Jerez de la ciudad de Sevilla. Se trata de la Fuente de Hispalis o también llamada Fuente de Sevilla.

La Puerta de Jerez es una plaza de la ciudad de Sevilla. Su nombre procede de la antigua puerta de Jerez, uno de los accesos de las murallas de Sevilla a la ciudad. Esta puerta estaba situada al sureste y era la que se tomaba cuando se iba en dirección a Jerez de la Frontera.

Desembocan en ella la avenida de la Constitución, la calle San Fernando, los Jardines de Cristina, la avenida de Roma, la calle San Gregorio, la calle Almirante Lobo y la calle Maese Rodrigo.

La plaza está casi en su totalidad cerrada al tráfico de vehículos. Se peatonalizó de forma progresiva a partir de la entrada en funcionamiento del tranvía en 2007 y el consiguiente cese del tráfico en la avenida de la Constitución y San Fernando y se amplió en 2009 con la inauguración de la estación del metro y la construcción del andén peatonal del Palacio de San Telmo. Solo es atravesada por el tranvía que la comunica con la Plaza Nueva y el Prado de San Sebastián y San Bernardo. Frente al Palacio de San Telmo, junto al edificio Cristina, se encuentra situada una boca de la estación de metro Estación de Puerta Jerez de la línea 1 del Metro de Sevilla que es la que registra mayor afluencia de viajeros.




La plaza se llama Puerta de Jerez porque en ella se encontraba una puerta de la muralla orientada al suroeste, hacia Jerez de la Frontera, provincia de Cádiz.

La fuente fue encargada por el Ayuntamiento en 1928 al escultor Manuel Delgado Brackenbury y diseñada por Juan Bautista Miguez Roca. Fue instalada en la plaza en 1929, el mismo año de la Exposición Iberoamericana de 1929. La fuente tiene esculturas que representan a la ciudad. La rueda dentada de la industria, el caduceo el comercio y unas hojas de agricultura. Una mujer con una túnica se encuentra sentada sobre una especie de grandes hojas de loto, sostenidas por figuras de niños desnudos, subidos a unas grandes tortugas. En el perímetro de la taza iban otros cuatro niños con caracolas de las que manaba agua.

En 1939 los cuatro niños (conocidos en su día como "los meones", aunque no estaban en esa posición) fueron retirados por orden del alcalde Eduardo Luca de Tena. En 2015 se realizaron unas copias del mismo tipo de piedra y fueron colocados de nuevo.





Pero, antes que nada, ¿quién es Brackenbury?

Manuel Delgado Brackenbury fue un escultor español.

Militar de profesión, se aficionó a las artes y a la escultura, de la que aprendió de la mano de Benlliure, Querol, Llimona y Coullaut Valera. En la prensa ha aparecido escrito como Brackenbury.

Realizó varias obras importantes para la Exposición Iberoamericana de 1929 celebrada en Sevilla. Entre otras obras en la ciudad realizó la escultura de Hispania que hay en la Glorieta de San Diego, las esculturas de la Fuente de las Cuatro Estaciones, la Fuente de Hispalis de la Puerta de Jerez y las esculturas alegóricas de la Ciencia y el Trabajo de la Glorieta de Covadonga. Realizó, junto con Collaut Valera, las estatuas alegóricas de la fachada del Pabellón de Bellas Artes, actual Museo Arqueológico. A él le corresponden las estatuas alegóricas de la Cerámica, la Escultura, la Arquitectura y la Historia.

También realizó el Cristo yacente que hay en la tumba de Juan Vázquez en el Cementerio de San Fernando.

Por encargo del marqués de La Granja, intervino la escultura gótica de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa, despojándola de los añadidos que le habían sido aplicados con el fin de transformarla en imagen de vestir.

En su ciudad natal, Las Cabezas de San Juan hay un Instituto de Educación Secundaria que lleva los apellidos de su familia, de la que destacó también el ingeniero del Puerto de Sevilla José Delgado Brackenbury.

Todas estas obras lo iré comentando en el próximo blog, especialmente por la zona del Parque María Luisa sobre las Glorietas que he mencionado anteriormente.











Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog

sábado, 25 de enero de 2025

PUENTE DE TRIANA

 PUENTE DE TRIANA




Hola, de nuevo. ¿Cómo estáis, queridos amigos y queridas amigas?

En este reportaje seguimos explorando el barrio de Triana.

Triana es un barrio de la ciudad española de Sevilla, en Andalucía, y uno de los once distritos en que está dividido el municipio a efectos administrativos. Está situado en el occidente del municipio. Limita al sur con el distrito de Los Remedios, al oriente, con los distritos Casco Antiguo y Macarena, al norte, con el distrito Norte y el municipio de Santiponce; y al occidente, con los municipios de Camas, Tomares y San Juan de Aznalfarache.

Triana está situada en la orilla este del río Guadalquivir vivo y está separada de la antigua zona intramuros de la ciudad por la dársena del río que recorre su cauce histórico.

La unen al centro de la ciudad el Puente de Triana, el unte de San Telmo y el Puente del Cristo de la expiración. Al sur de Triana se encuentra el barrio de Los Remedios.

La vía histórica de acceso a Triana, desde Sevilla, es a través del conocido como puente de Triana, una de las señas de identidad del barrio. Se construyó entre 1845 y 1852 por los ingenieros Gustavo Steinacher y Ferdinand Bennetot. Esta construcción de hierro sustituyó al primitivo puente de Barcas.

Así es, queridos amigos. Este reportaje va dirigido al Puente de Triana.

El Puente de Triana, conocido popularmente como puente de Isabel II, es un puente situado en Sevilla. Une el centro de la ciudad con el barrio de Triana, cruzando el río Guadalquivir. Sustituyó en el siglo XIX a un viejo puente de barcas que existía en su lugar, constituyendo el puente de hierro más antiguo conservado en España. Su construcción finalizó en 1852, bajo el reinado de Isabel II, motivo por el que ostenta dicho nombre.








¿Cómo se ha desarrollado el proyecto del puente de Triana?

Los ingenieros franceses Fernando Bernadet y Gustavo Steinacher trabajaban en El Puerto de Santa María, en la construcción de dos puentes, llamados San Pedro y San Alejandro. Los dos puentes sustituirán a dos puentes de barcas en la carretera de Sevilla-Cádiz y se inauguraron en 1846.

En marzo de 1844 Bernadet y Steinacher presentaron al Ayuntamiento sevillano tres propuesta de puentes: de piedra, colgado de alambres y de hierro colado con dos pilastras centrales. Explicaron las características y ventajas de cada modelo a la Comisión de Puente del Municipio y mencionaron también la experiencia adquirida por los franceses con el Puente de Austerlitz de París y el Puente de Carrousel de la misma ciudad. En abril de 1844 la Comisión dio su aprobación a la edificación del puente con arcos de hierro y dos pilares en el río, por su solidez y belleza. El puente constaría 12 millones de reales, que se pagarían durante 25 años.

El Ayuntamiento había solicitado al Estado el derecho de imponer un pontazgo (tasa para pasar por el puente) durante diez años para financiar el puente. En abril de 1844 el Ayuntamiento recibió la autorización para instaurar dicho portazgo. No obstante, en noviembre el ayuntamiento solicitó una autorización para sustituir el portazgo por dos portazgos (tasa por pasar una determinada zona). La autorización le fue concedida. Los portazgos se pagaban en El Tardón y en el Patrocinio. El dinero recaudado iría para pagar la construcción del puente, pero, mientras esta construcción del puente, pero, mientras esta construcción no empezase, se destinarían los fondos a la Diputación Provincial de Huelva.

El concurso público para la obra fue anunciado en el Boletín de la Provincia el 14 de diciembre de 1844, con la esperanza de adjudicar la construcción el 15 de febrero. Entre otras condiciones, se impuso que las piezas de fundición fueran hechas en España y el plazo de ejecución fue fijado en tres años.





El 15 de febrero se presentaron seis proposiciones, con diferentes plazos para el cobro. Antonio del Valle ofreció ejecutar la obra con un plazo de cobro de 29 años y 6 meses. Benito Ferrer con 16 años. Calixto Barbouza, con 24 años, y Bernadet y Steinacher por 17 años.

Los escogidos fueron los franceses Berdarder y Steinacher, a los que también se les contrató para trasladar el Puente de Barcas más al sur para poder construir el nuevo en su lugar.

El diseño escogido era análogo del Puente de los Santos Padres o Puente del Carrousel sobre el río Sena, que había sido ejecutado en 1834 por el ingeniero francés Polonceau. El puente parisino fue demolido a comienzos del siglo XX y sustituido por uno de hormigón. El Puente de Triana sería más grande que el francés, ya que la anchura del Sena en aquel lugar era solamente dos tercios de la del Guadalquivir a su paso por Sevilla.

A finales de abril de 1844 la Junta Consultiva de Caminos y Canales aprobó el proyecto del puente que presentaron los ingenieros franceses, no sin añadir cuatro prescripciones técnicas adicionales. La cuarta de estas prescripciones era que la piedra de la Isla de San Fernando, prevista para todos los elementos pétreos de la infraestructura, debería sustituirse por piedra de otro lugar por motivos estéticos, al menos, en los parametros.

El traslado del Puente de Barcas se llevó a cabo el 30 de junio de 1845 y costó 70.000 reales.








En agosto la Comisión de Puente Municipal dio su aprobación a la sustitución de la piedra de la Isla de San Fernando, en la provincia de Cádiz, por piedra de zona de Matasanos, en la provincia de Badajoz. La primera piedra de nuevo puente se colocó el 12 de diciembre de 1845 en el lado este.

En abril de 1846 Bernadet dejó la construcción y quedó Steinacher como contratista único. En 1848 Steinacher solicitó a la Comisión de Puente un año de prórroga para terminar el puente, aduciendo inconvenientes ajenos a su responsabilidad. Tras algunas reticencias, la Comisión aceptó.

Los materiales utilizados en el puente de Triana fueron pilares de piedra e hierro, sin utilización de madera. En la orilla de Triana se estableció una gran rampa de contención que llega hasta la calle de San Jorge. Las 27.248 piezas de metal, de 19.000 quintales de peso, fueron realizadas por la fundición de San Antonio. Esta fundición fue creada por Narciso Bonaplata en el Convento de San Antonio, que había sido exclaustrado en la desamortización de 1835. El hierro de las piezas fundidas procedía de Guriezo y el hierro dulce maleable, para las forjadas, procedía de las siderurgias del Pedroso, Marbella, Vizcaya y Escocia.

A partir de 1848 Steinacher tuvo algunos conflictos administrativos con el banquero Francisco Javier de Albert, que estaba financiando la obra, Estos conflictos llevaron a la paralización temporal de la obra y, en enero de 1849, la Comisión de Obras Públicas propuso al alcalde que se retirara a Steinacher del proyecto por incumplir el contrato. El Ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas aprobó el cese del contrato y Steinacher tuvo que entregar la obra y los materiales. En 1851 se hizo cargo de la obra el ingeniero Canuto Corroza, que realizó algunas modificaciones leves.






La construcción terminó en 1852. El 29 de enero de ese mismo año se llevaron a cabo las pruebas de carga. La inauguración se realizó el 23 de febrero. La inauguración tuvo lugar con una procesión que empezó en la parroquia trainera de Santa Ana. En la procesión iban el arzobispo, el gobernador civil Francisco Iribarren, maceros, la banda municipal y un desfile militar presidido por el capitán general de Sevilla. El arzobispo bendijo el puente en su mitad con el nombre de Isabel II. Ese mismo día hubo fiestas municipales, como cucañas, concursos de natación y conciertos de bandas de música. Para su apertura al público se esperó a una ordenanza que regulase el tráfico. La apertura al público tuvo lugar en junio de 1852. El 9 de mayo de 1852 el Capitán del Puerto dio normas para la navegación.

El antiguo puente de barcas se subastó en 1852 y fue adjudicado por 77.000 reales.

Durante los años 50 y 60 del siglo XIX el Ayuntamiento estudió la posibilidad y el coste de decorar el puente con una estatua de mental de la reina Isabel II o con un par de leones con los escudos de España y Sevilla, pero el proyecto no se llevó a cabo.

Con la autonomía andaluza, la gestión del puente pasó a la Junta de Andalucía. El 27 de abril de 1994 la Junta entregó titularidad del puente al Ayuntamiento de Sevilla.

Paralelamente a las obras de sustitución del tablero del puente que tuvieron lugar en 1918, se ensancharon las dos avenidas de entrada al mismo. Esto provocó que hubiera entradas al puente a través de unas escaleras a la entrada del mercado de abastos de Triana y se crearon también unas escaleras para acceder al puente desde la calle Betis del mismo barrio. Para ensanchar la avenida trianera se derribó la capilla de la Virgen del Carmen que había junto al mercado de Triana. Por esto, el Ayuntamiento se Sevilla encargó una nueva al arquitecto Aníbal González-Álvarez Ossorio en 1924. Esta nueva Capilla del Carmen se finalizó en 1928.









Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog