sábado, 2 de noviembre de 2024

PLAZA DE ESPAÑA (4º PARTE)

 PLAZA DE ESPAÑA (4º PARTE)

Hola, de nuevo.

Seguimos con la cuarta parte del reportaje de la plaza de España.

La plaza de España es un conjunto arquitectónico enclavado en el parque de María Luisa de la ciudad de Sevilla. Fue proyectada por el arquitecto Aníbal González-Ossorio. Se levantó entre 1914 y 1929 y es la construcción más grande de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Es una plaza semicircular con un gran edificio central que alberga un cuartel general del Ejército de Tierra, galerías con estructuras que albergan escaleras monumentales y, en los extremos, dos edificios con torres que albergan organismos estatales. Tiene una ría atravesada por cuatro puentes y una fuente central. Está decorada con 48 bancos dedicados a las provincias españolas, 52 medallones personajes ilustres de la historia de España y escudos heráldicos.

En una de las galerías está la entrada al Museo Histórico Militar de Sevilla.

En julio de 2023 fue declarada Bien de Interés Cultural (en adelante, BIC).









La construcción está jalonada por 48 bancos revestidos de cerámica y dedicados a provincias de España por orden alfabético (Asturias, Cantabria, La Rioja y Navarra en función del nombre de su capital). Son cuatro tramos de bancos, con doce cada uno. Cada banco tiene un gran panel como espaldar que representa un evento de cada provincia y en el suelo hay un mapa de ese territorio. En los lados de cada banco hay sendas librerías. Sobre cada banco está el escudo provincial correspondiente.

Las provincias están en el siguiente orden y representan estos eventos.


Jaén: Batalla de Bailén del 19 de julio de 1808.

La batalla de Bailén se libró durante la Guerra de la Independencia Española y supuso la primera derrota en campo abierto de la historia del ejército napoleónico. Tuvo lugar el 19 de julio de 1808 junto a la ciudad jienense de Bailén. Enfrentó a un ejército francés de unos 21.000 soldados al mando del general Dupont con otro español más numeroso (unos 27.000) a las órdenes del general Teodoro Reding, aunque el general en jefe del llamado Ejército de Andalucía era el general Castaños. Aunque la primera derrota del Ejército de Napoleón en territorio español ocurrió entre el 8 y el 14 de junio de 1808, en la batalla de la Poza de Santa Isabel, en la bahía de Cádiz.

Todos los años, desde hace más de cien, Bailén conmemora la victoria del ejército español en las mismas fechas de julio, contando con la asistencia de tropas y de autoridades civiles y militares. Las celebraciones conmemorativas de la batalla son las fiestas principales y más destacadas de la localidad, y han sido declaradas de Interés Turístico Nacional de Andalucía. También celebra anualmente en octubre la recreación histórica de la batalla, con la asistencia de aficionados a la reconstrucción histórica de toda España y Europa, con uniformes y armas de la época, llegando a reunir a más de 800 participantes en la recreación de la batalla.

Asimismo, el acontecimiento bélico está presente en cada rincón de la ciudad, existiendo diversas estatuas, placas y monolitos.

El crecimiento de la localidad a lo largo de las décadas ha ido comiendo terreno al campo de batalla original, permaneciendo aún un 60% aproximadamente de él. La zona central, en la que se ubica la Noria de San Lázaro, está en obras de conservación. La noria fue un punto clave para el abastecimiento de agua para las tropas españolas y un lugar disputado por el acceso a ella en el caluroso día en que tuvo lugar la batalla de Bailén.



León: Alfonso VII de León es proclamado emperador.

Alfonso VII de León, llamado "el Emperador" (1105 - 1157), fue rey de León entre 1126 y 1157. Hijo de la reina Urraca I de León y del conde Raimundo de Borgoña, fue el primer rey leonés como miembro de la Casa de Borgoña, cuya línea legítima derivada del matrimonio de Alfonso XI y María de Portugal se extinguió tras el asesinato de Pedro I en 1369, lo que posibilitó la sucesión al trono de la línea extramatrimonial de los hijos que tuvo Alfonso XI con Leonor de Guzmán en la persona de Enrique II de Castilla, primer rey Trastámara.

Retomando la vieja idea imperial de Alfonso III y Alfonso VI, el 26 de mayo de 1135 fue coronado Imperator totius Hispanie (Emperador de toda España), en la Catedral de León, recibiendo homenaje de Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.

En 1126, tras la muerte de su madre, Alfonso VII fue coronado rey de León en la catedral de León y de inmediato emprendió la reclamación de Castilla, donde su padrastro, Alfonso I de Aragón, contaba con importantes guarniciones militares que le aseguraban su dominio. Entre estas destacan Burgos y Carrión de los Condes, cuya población se decanta por el nuevo rey y en 1127 entregan las plazas a Alfonso VII.

Tras el pacto alcanzado con el rey de Aragón, Alfonso VII se dirige hacia Galicia desde donde se interna en el condado Portucalense, que rige su tía Teresa, y tras arrasarlo vuelve a León para casarse con Berenguela, hija de Ramón Berneguer III, en 1128.

Ese mismo año logra que su tía Teresa de León reconociera su soberanía, aunque dicho reconocimiento sería efímero porque el 24 de junio, Teresa se ve obligada a huir de Galicia.

En 1130 depone a los obispos de León, Salamanca y Oviedo, que se habían opuesto a su matrimonio con Berenguela. Esto provoca el rechazo por parte de la nobleza, encabezada por Pedro González de Lara, Beltrán de Risnel y Pedro Díaz de Aller, que se rebela contra el monarca y toma Palencia. Alfonso VII acude a la ciudad y restablece el orden apresando a los cabecillas.


Lérida: Juan II de Aragón envía a Carlos de Viana a prisión en 1460.

Juan II de Aragón y Navarra, el Grande o Juan sin Fe según los rebeldes catalanes que se alzaron contra él (1396 - 1479) fue duque de Peñafiel, rey de Navarra (1425 - 1479), rey de Sicilia (1458 - 1468) y rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, de Cerdeña (1458 - 1479) y conde de Barcelona, hijo de Fernando I de Antequera y de Leonor de Alburquerque, condesa de Alburquerque. Fue padre de, entre otros, Fernando el Católico (Fernando II de Aragón).

Juan II fue uno de los monarcas más longevos del siglo XV. Padeció de cataratas por lo que durante varios años estuvo ciego, hasta que, en 1468, a la edad de 70 años, recuperó la vista gracias al judío catalán Cresques Abnarrabí que le operó los dos ojos.

Según su principal biógrafo, el historiador Jaime Vicens Vives, "Juan II de Aragón aparece como el personaje de mayor fuerza en un siglo ya lleno de singulares personalidades políticas ya que centró en su persona los más candentes problemas que afectaban a los distintos reinos peninsulares: subversivismo nobiliar en Castilla, divisionismo social en Navarra, activismo revolucionario en Cataluña, y en política exterior, hundimiento de la potencialidad de los Señorios italianos y retorno agresivo de la hegemonía medieval francesa. Por si ello no fuera bastante, queda aún vinculado a su persona el hecho del planteamiento de la unidad monárquica hispánica". 

Carlos de Viana fue hijo del infante Juan de Aragón y de la reina Blanca I de Navarra, hija y heredera de Carlos III de Navarra. El príncipe de Viana es conocido por los enfrentamientos dinásticos con su padre, por su papel en la escritura y en el mecenazgo de la cultura y las artes.

La detención de Carlos de Viana avivó la guerra civil de Navarra, además de provocar el levantamiento de Cataluña de 1460-1461, prólogo de la guerra civil catalana de 1462-1472, y el rechazo de la mayor parte de las cortes europeas. Sin embargo, su puesta en libertad en febrero de 1461 y su regreso triunfal a Barcelona en marzo de ese año - donde fue recibido como "no como un hombre, sino como un símbolo" - , no impidió un nuevo levantamiento beaumontés - acompañado de la amenaza de un ejército castellano desde La Rioja - que obligó al rey Juan II de Aragón a trasladarse a Zaragoza a Sangüesa para hacerle frente, mientras su esposa Juana Enríquez negociaba un acuerdo con las instituciones catalanas sublevadas y que conduciría a la firma en junio de la Capitulación de Villafranca. En ese acuerdo, Carlos de Viana logró introducir un capítulo referente a Navarra, según el cual los castillos de este reino pasarían a estar gobernados por nobles catalanes, aragoneses y valencianos, una pretensión  que era imposible de cumplir, pues la guerra civil navarra continuaba.


La Rioja (Logroño). Berenguela renuncia a la corona a favor de su hijo Fernando III en 1217.

Berenguela I de Castilla (1180 - 1246), hija del rey Alfonso VIII y de su esposa Leonor de Plantagenet, fue reina de Castilla en 1217 y reina consorte de León entre 1179 y 1204.

El 6 de junio de 1217 falleció Enrique I después de recibir una herida en la cabeza por una teja que se desprendió accidentalmente cuando se encontraba jugando con otros niños en el palacio de obispo de Palencia, quien en esas fechas era Tello Téllez de Meneses. El conde Álvaro Núñez de Lara se llevó el cadáver del rey castillo de Tariego para ocultar su muerte, aunque no pudo evitar que la noticia llegara a Berenguela. La inesperada muerte de Enrique suponía que pasaba a ella el trono de Castilla por lo que en julio de ese mismo año lo cedería a su hijo Fernando III el Santo en el que así venían a converger la legitimidad sucesoria de los reinos de Castilla por su madre y de León por su padre.


Lugo: Conquista por Alfonso I de Asturias en 755.

Alfonso I de Asturias (693-757), llamado el Católico, hijo del duque Pedro de Cantabria, fue rey de Asturias entre los años 739 y 757. Sucedió a su cuñado Favila y fue sucedido por su hijo Fruela I de Asturias.

Era yerno de don Pelayo, ya que estaba casado con su hija Ermesinda, e hijo de Pedro, duque de Cantabria, el cual a su vez, hasta el siglo XIX, basándose en los antiguos cronistas, se creyó que fue hijo del rey visigodo Ervigio. Sin embargo, no existe ninguna evidencia documental. Según la versión Rotense de la Crónica albeldense. Pedro era exregni prosapiem, o sea, de estirpe real visigoda y por consiguiente también lo sería su hijo Alfonso. Las Crónicas declaran que los reyes asturianos son descendientes de Leovigildo y Recaredo y tratan de crear una continuidad institucional entre ambas realidades políticas. La moderna historiografía coincide en que la causa final de este fenómeno radica en lo que se denomina neogoticismo que respondía a una red de intereses políticos y al reforzamiento del prestigio personal de Alfonso III. Fruela de Cantabria, hermano de Alfonso I, fue padre de dos reyes: Aurelio y Bermudo I.

Alfonso falleció de muerte natural en 757 y recibió sepultura, según refieren el obispo Sebastián de Salamanca y la Primera Crónica General, en el monasterio de Santa María, cercano al municipio de Cangas de Onís. Dicho monasterio, según refirió el cronista cordobés Ambrosio de Morales, es el de Covadonga. En el mismo monasterio fue sepultada su esposa, la reina Ermesinda.


Málaga: Conquista de Málaga por los Reyes Católicos en 1487.

Reyes Católicos fue la denominación que recibieron los esposos Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Aragón (1452-1516), soberanos de la Corona de Castilla y de la Corona de Aragón, cuya unión dinástica marcó el inició de la formación territorial de España. Asimismo, Isabel y Fernando fueron los primeros monarcas de Castilla y Aragón en ser llamados por algunos cronistas reyes de España, aunque nunca se intitularon como tales.

El reinado de Isabel la Católica - íntimamente ligado al de su esposo el rey Fernando - fue una época de consolidación del poder real y de expansión territorial del dominio hispánico, además de un eslabón entre la Edad Media y el Renacimiento.

Durante el reinado de Fernando el Católico - íntimamente ligado al de su esposa la reina Isabel - se produjo una expansión territorial de los dominios hispánicos y se sentaron las bases para la unificación religiosa y política de la península Ibérica.

Isabel murió el 26 de noviembre de 1504 dejando como regente de su hija Juana - heredera del trono de Castilla - a Fernando. Ambos reyes habían merecido el título de Católicos, que les fue conocido por el papa Alejandro VI.

Fernando murió el 23 de enero de 1516, cuando se encontraba de camino hacia el monasterio de Guadalupe. Dejó como heredero de las coronas de Castilla y Aragón a su nieto Carlos de Gante. Entretanto llegaba a España, el cardenal Cisneros asumió la regencia.

Aunque los Reyes Católicos no unificaron oficialmente España, al legar a una herencia común sus respectivos reinos sentaron las bases para hacer la península Ibérica un Estado unificado, unido por vínculos políticos, económicos, administrativos y religiosos.


Madrid: Levantamiento del 2 de mayo de 1808

A pesar de la alegada falta de competencia, la Junta fue el poder reconocido por todos hasta el 2 de mayo, cuando los franceses intentaron llevarse al menor de los hijos Carlos IV. Un pequeño grupo de personas reunidas ante el Palacio Real impidió la salida del infante Francisco de Paula, en tanto la intervención de un batallón de la guardia, que utilizó la artillería contra los amotinados, sólo sirvió para extender el levantamiento a toda la ciudad. Los franceses se vieron atacados por personas que expresaban así su odio al invasor, y la población lanzada a la calle siguió a lideres ocasionales, que trataron de cerrar las puertas de la ciudad con el fin de evitar la entrada de refuerzos franceses. Así, en alguna de ellas, se luchó encarnizada aunque brevemente antes de franquearlas las tropas procedentes del exterior. Desalojadas de la calle de Alcalá por la carga de la caballería, las gentes se concentraron en la Puerta del Sol y el Parque de Monteleón, cuya guarnición abrió el parque y sacó los cañones a la calle donde se desarrolló una lucha tan violenta como desesperada en la que todos los medios utilizables eran buenos. Una vez reducidos los diferentes focos de resistencia, los franceses practicaron una represión totalmente incontrolada, de la que Goya dio un testimonio único en los Fusilamientos de la Moncloa.

La Junta de Gobierno y el Consejo de Castilla intentaron por todos los medios calmar los ánimos, tanto de la población de Madrid como del propio Murat, consiguiendo exclusivamente la ruina de todo su prestigio y autoridad. El 2 de mayo significó en Madrid el divorcio entre la autoridad oficial y el pueblo, que con certero instinto se negó a obedecer a las instituciones que a todas luces comenzaban a someterse a los dictados de Napoleón. Es significativo en este aspecto la actuación de un magistrado, D. Juan Pérez Villaamil, que redactó la declaración de guerra a Napoleón y la hizo firmar a los alcaldes de Móstoles. Ante el sometimiento de las instituciones centrales, una minúscula autoridad local asumió la responsabilidad de tomar una decisión que aquéllas no habían tenido el valor de dictar. Los sucesos del 2 y 3 de mayo, conocidos en el resto de España por las partes oficiales publicados en La Gaceta de Madrid y por las relaciones de personas que abandonaron la corte posteriormente, crearon un clima de absoluta desconfianza ante las intenciones de los franceses en todo el territorio nacional.



Murcia: Copia de la Cántiga de Alfonso X el Sabio a la Virgen de la Arrixaca.

La Virgen de la Arrixaca es una advocación mariana originaria de Murcia, venerada de la capital desde el siglo XIII.

Su nombre, Santa María de la Arrixaca, proviene del lugar donde se le rindió culto: el arrabal de la Arrixaca. Hay una leyenda popular bastante peregrina que explica otro origen del nombre, según la cual la imagen fue hallada por un labrador que araba el campo con una yegua o jaca, mientras pronunciaba "arre" para que ésta avanzara; en aquel tiempo vendría a ser como arrí y xaca, que se fusionarían como Arrixaca. Otra explicación es que sea de origen vasco-navarro, pariente de los términos toponímicos Arriyaga, Arrillaga, Arrixaga o Arrixaca, que etimológicamente pudiera significar lugar de piedras, de arri piedra y aga lugar de, resultando "x" o "y" como epéntesis.


Navarra: Sancho Garcés III de Pamplona reparte su reino de Navarra en 1035.

Sancho Garcés III (992 - 1035), apodado como el Mayor o el Grande, fue rey de Pamplona desde el año 1004 hasta su muerte. Su reinado es considerado como la etapa de mayor hegemonía del reino de Pamplona sobre el ámbito hispano-cristiano en toda su historia. Dominó por matrimonio en Castilla, Álava y Monzón, que aumentó con el condado de Cea. Añadió a sus dominios los territorios de Sobrarbe y Ribagorza desde 1015 y 1018, respectivamente. Su intervención en el corazón del reino de León en 1034-1035 ha sido objeto de interpretaciones opuestas: desde una guerra relámpago a una colaboración más o menos voluntaria con Bermudo III, ya que la documentación no menciona luchas entre leoneses y navarros.

Cuando despareció su padre alrededor del año 1000, se produjo in interregno que dominó un primo de su padre, Sancho Ramírez de Viguera. Sancho Garcés ascendió al trono entre noviembre de 1004 y marzo de 1005, aunque quizá fue proclamado rey antes, a la muerte de su padre. Por entonces no contaba más de doce años - entre nueve y trece, muy probablemente más estos que aquellos -. Heredó el reino de Pamplona con el condado de Aragón bajo la tutoría de un consejo de regencia integrado por los obispos, su madre y su abuela Urraca Fernández. El reino lo formaban por entonces tres regiones bien diferenciadas: los territorios del antiguo reino en torno a Pamplona, ampliados hacia Guipúzcoa, Aragón y las tierras riojanas. La extensión del reino apenas había cambiado desde la muerte de Sancho Garcés I en el 925. No obstante, esta situación se cambiaría con el nuevo rey, puesto que tras la muerte de Almanzor en 1002. El Estado califal cordobés se hallaba en una profunda crisis interna que concluiría con su abolición en 1031. Los reinos cristianos aprovecharían la nueva situación de debilidad de los andalusíes para revertir el estado de sumisión y permanente temor ante Córdoba que en el caso pamplonés se había prolongado durante varios reinados sucesivos.

Falleció el 18 de octubre de 1035, aún bastante joven, sin que se esperase su muerte, pues el mayor de sus hijos y heredero, García, viajaba por entonces a Roma para cumplir un voto que había hecho.


Orense: Rodrigo Alonso Pimentel, conde de Benavente, ataca la ciudad y los vecinos resisten en la catedral en el siglo XV.

Hijo primogénito de Alfonso Pimental III, conde de Benavente, y de su esposa María de Quiñones, que habían contraído matrimonio de 1439, desde que se hizo cargo del condado, a la muerte de su padre, en febrero de 1461, se propuso recuperar la totalidad del mismo, parcialmente entregado a sus hermanos, Juan, Pedro y Leonor, por decisión paterna, a pesar de que contravenía lo dispuesto por el segundo conde en la constitución de mayorazgo.

A mediados de 1463, Enrique IV, tras su fracasada participación en la revolución catalana, optaba por una vía de autoridad y entregaba el poder a los Mendoza; la respuesta nobiliaria es la formación de una liga; en su programa, perfilado en septiembre de este año, se afirmaba que Juana no era hija del Rey y se reclamaba el reconocimiento de Alfonso como heredero, Don Rodrigo se halla en ese grupo nobiliario, desde abril de este año está casado con María Pacheco, hija de Juan Pacheco, marqués de Villena, una de las cabezas visibles. Del matrimonio nacen cuatro hijos.

El conde de Benavente se encargó en aquella ceremonia de arrebatar el cetro al muñeco que representaba a Enrique IV. Su parcialidad hacia don Alfonso fue recompensada con diversas mercedes, entre las más importantes, Puebla de Sanabria, Portillo, o el cargo de canciller mayor del sello de la puridad.



Oviedo: Pelayo jura defender las tradiciones de su pueblo antes de la victoria en el siglo VIII.

Pelayo o Pelagio (en latín, Pelagius, en árabe, Belai al-Rumi), nombrado frecuentemente como don Pelayo, es considerado el primer monarca del reino de Asturias, que rigió durante 19 años. Su origen, que ha sido discutido en las últimas décadas por una serie de investigadores, pudo ser visigodo, astur o hispano-romano. La historiografía internacional se decanta por la procedencia visigoda, aunque la más moderna historiografía lo considera de origen astur-romano.

El testamento de Alfonso III, del año 869, en que el Rey Magno dona al presbitero Sisnando la Iglesia de Santa María de Tenciana (Tiñana, Siero) que en su tío Alfonso el Casto había ganado de las propiedades pertenecientes a su bisabuelo Pelayo, vincula territorialmente a Pelayo con el área central de Asturias, aunque sin aportar datos sobre su origen.

Frenó la expansión de los musulmanes hacia el norte, comenzó la Reconquista y se le ha considerado tradicionalmente como el fundador del reino de Asturias, aunque recientes investigaciones arqueológicas sugieren que podría haberlo hecho sobre una organización política local previa.












Espero que os haya gustado este reportaje de la cuarta parte de Plaza de España. En los próximos días publicaré la quinta y última parte de la Plaza de España.

Podéis ver mis reportajes de Plaza de España a través de los siguientes enlaces:

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/09/plaza-de-espana-1-parte.html

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/09/plaza-de-espana-2-parte.html

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/10/plaza-de-espana-3-parte.html

Nos vemos en el próximo blog.


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