BODEGAS TIPO PEPE (GONZALEZ BYASS)
Muy buenas, familia, ¿cómo estamos? Hace bastante tiempo que no actualizo mucho el blog. Será porque estoy en otro proyecto que muy pronto lo averiguáreis.
Hace unas semanas, con fecha 2 de octubre, nos fuimos a Jerez de la Frontera a visitar una de las bodegas dedicada a la producción de vinos. Una de sus marcas es conocida como Tío Pepe, cuyo logotipo, formado por una botella de vino fino con sombrero y chaquetilla de color rojo, es una de las figuras más exitosas del mundo publicitario.
Estamos hablando de la bodega González Byass.
La historia y desarrollo de la ciudad de Jerez han estado históricamente ligadas a la industria vitivinícola.
Jerez es conocida por la ciudad de la feria del caballo y del vino. Ese territorio vitivinícola de las provincias de Cádiz y Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía, donde se produce y se cría el jerez. Esa amplia gama de vinos que se cría en las ciudades andaluzas de de la provincia de Cádiz como Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, Chiclana de la Frontera, Chipiona, Puerto Real, Rota y Trebujena y la única provincia de Sevilla, Lebrija.
El vino producido es el jerez de todas sus especialidades: el fino, el amontillado, el oloroso, el palo cortado, el pedrojiménez, el moscatel, el Pale Cream, el Medium y el Cream. Asimismo en la zona se produce el Vinagre de Jerez y el Brandy de Jerez.
En 2010 la bodega celebró su 175 aniversario y recibió el galardón a la Mejor Bodega del Mundo en el Internacional Wine & Spirit Competition.
En 2014 fue Ciudad Europea del Vino, nombrada por Recevin (Red de Ciudades Europeas del Vino).
Igualmente, desde 2018 se trabaja por su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El inicio de esta empresa se debe a la iniciativa de un joven emprendedor que se aventura en el próspero negocio de los vinos de Jerez. Manuel María González Ángel se rehízo de un fracaso empresarial con la ayuda de Francisco Gutiérrez de Agüera y de Juan Bautista Dubosc López de Haro envía a Inglaterra diez botas de vino e inicia así la historia de esta empresa. En dos o tres años Manuel María González Ángel ya se encuentra totalmente volcado en el negocio de los vinos. En el mes de febrero de 1838 se firma en Cádiz la escritura de sociedad de la compañía "González y Dubosc". Esta escritura supone la formalización de la actividad que habían venido desarrollando en los últimos años, siendo cada uno de ellos propietarios de una tercera parte. Los negocios se llevarían entre todos pero Manuel María González y Juan Bautista Dubosc asumirían el uso de la firma y su dedicación en exclusiva, mientras que Francisco Gutiérrez de Agüera podría seguir con sus negocios de forma paralela.
Manuel María González Ángel (Sanlúcar de Barrameda, 1812 - Jerez de la Frontera, 1887), más conocida como Manuel María González Peña, fue un destacado empresario y bodeguero jerezano, fundador de las bodegas González-Byass y diputado en las Cortes de la Restauración.
Manuel María nació en Sanlúcar de Barrameda en el seno de una familia acomodada. El padre, José Antonio González y Rodríguez, era un antiguo oficial de la guardia de Corps, oriundo de Segovia, que llegó en Sanlúcar en 1783 con el cargo de visitador general de las rentas reales de las salinas de Sevilla. Allí se había casado con la sanluqueña María del Rosario Ángel y Moreno, comúnmente llamada Rosario Peña por confusión con el apellido de su padrastro José de la Peña Vocarando, segundo marido de su madre. La situación financiera de la familia empeora con la muerte del padre en 1832, y se mudan a Sevilla para que los cinco hijos puedan estudiar en la universidad.
El benjamín, Manuel María, con menos facilidad para el estudio que sus hermanos, pero dotado de determinación y habilidad, se colocó de empleado en la oficina comercial Lasanta y Cía. de Cádiz. Allí pudo presenciar el dinamismo creciente de las exportaciones bodegueras, que le empuja a adrentarse en la industria del vino de jerez. Con el apoyo y consejos de su tío materno Pepe Peña, gran entendido en la materia, en 1835 emprende un negocio de crianza y comercialización desde un pequeño almacén de Jerez, cercano al mercado de abastos. En ese primer año exporta sus primeras diez botas de vino, y el siguiente se asocia en su andadura empresarial con dos sanluqueños: Juan Bautista Dubosc, coetáneo y amigo de la infancia, y el veterano vinatero Francisco Gutiérrez de Agüera, que aportan cada uno 40.000 reales de vellón, igualando la inversión inicial de Manuel María.
Para que nos entendamos, un real de vellón, fue un sistema monetario durante el siglo XIX, el rey José I de España mandó acuñar durante su reinado dos sistemas monetarios basados en el real como unidad monetaria, pero con dos valores diferentes: el real español tradicional y el real de vellón (nombre de aleación de cobre y plata), con una equivalencia de dos y medio reales de vellón para cada real tradicional.
El último monarca que acuñó el real español tradicional fue Fernando VII. Isabel II tan solo acuñó monedas con facial expresado en reales de vellón. Desde entonces, un real de vellón equivalía a 25 céntimos de peseta. Hasta el final de la peseta, a las monedas de 25 céntimos se las denominó «real» y a las de 50, «de dos reales».
En 1837, contrajo matrimonio con Victoria de Soto y Lavaggi, hija de un Pedro Nolasco de Soto y Araco, un acaudalado comerciante indiano establecido en Cádiz, oriundo de Briviesca (natural de Burgos), que hizo fortuna en México y se estableció en Cádiz en 1803. La pareja se estableció en Jerez, y con el paso del tiempo, el negocio de Manuel María fue prosperando de manera constante. Esto le permitió adquirir la viña San Antonio y, posteriormente, una gran extensión de terreno al suroeste de la ciudad, donde construyó nuevos cascos bodegueros, como La Constancia y Los Apóstoles.
De este matrimonio tuvo ocho hijos.
La colaboración de Manuel María con un comerciante inglés llamado Robert Blake Byass en 1855 llevó a la empresa a un nuevo nivel de éxito, convirtiéndose en la bodega más importante de Jerez. Hacia finales de 1861, el patrimonio de la empresa ascendía a casi 47 millones de reales, y sus exportaciones de vino alcanzaban un volumen de 162.795 arrobas. Además, la visita de la reina Isabel II a Jerez en 1862, donde presenció una "pisa de uva" en sus bodegas, elevó aún más su prestigio industrial y personal.
A finales de 1838 se disponen de dos bodegas, la del Mercado y la de la Alameda, donde se almacenan los vinos y no será hasta 1840 cuando se compra un conjunto de bodegas y casas que será el inicio de lo que se llamará el Núcleo de la Constancia. En 1843 se renueva la compañía pero sin contar con el concurso de Francisco Gutiérrez de Agüera. La relación con Robert Blake Byass, reputado comerciante de vinos inglés, viene de finales de 1836 y se va reafirmando poco a poco hasta llegar a 1855 año en que se constituye "González, Dubosc y Compañía" cuando lo nombran agente en exclusiva para Inglaterra, Manuel María González Ángel quedaría al cuidado de los vinos y la empresa en Jerez y Juan Bautista Dubosc se encarga de abrir nuevos mercados en Irlanda, Escocia y, también, en el continente. Además, se incluye una cláusula que establece la forma de integrar a los hijos de los socios en la compañía. En ese momento la empresa es una de las grandes exportadoras convirtiéndose en 1856 en la empresa líder en exportación, manteniendo esa posición durante más de 20 años.
En 1863, muerto Juan Bautista Dubosc, la empresa se renueva y nace “González y Byass” y se continúa con la intención de que la sociedad siga después en manos de sus hijos. Pero la introducción de los hijos como socios no se va a producir hasta 1870 cuando la compañía vuelve a cambiar el nombre a “González, Byass y Compañía” incluyendo a Manuel Críspulo y Pedro Nolasco González de Soto, por parte de Manuel María González Ángel, y a Robert Nicholl y Arthur Byass, por parte de Robert Blake Byass.
Pedro Nolasco González de Soto, I marqués de Torresoto, hijo del fundador de González-Byass, empresario bodeguero de Jerez de la Frontera.
Segundo hijo varón de Manuel María González Ángel y Victoria de Soto y Lavaggi. Su padre había creado González Byass, que de un pequeño negocio de exportación de vinos en 1835 había pasado a ser la principal bodega del marco de Jerez ya en 1861, superando las ventas de Domecq y Garvey. Recibió el nombre de Pedro Nolasco por su abuelo materno Pedro Nolasco de Soto, un acaudalado comerciante indiano de Briviesca que, tras hacer fortuna en México, se estableció en Cádiz.
Al igual que sus hermanos, recibió una esperada e internacional educación, que unida a su natural elocuencia y talento para los idiomas hizo de él en todo un políglota. A los diez años, le enviaron a Tours a cargo de un preceptor francés, y con catorce entró en el prestigioso Edwards College de Liverpool. Finalizada allí su formación, paso una temporada en Alemania.
De vuelta en Jerez en 1866, entró a trabajar en la bodega familiar. Mientras que su primo Julio González Hontoria se perfilaba como eventual sucesor en la dirección de la empresa, para Pedro Nolasco su padre reservó un rol comercial, enfocado en la apertura y sustento de los mercados extranjeros. Esta importante función -González Byass era eminentemente una sociedad de exportación- le llevó a recorrer toda Europa y lugares entonces tan remotos como Rusia o la India.
En 1919, el rey Alfonso XIII le confirió el título de marqués de Torresoto de Briviesca, rango que ya disfrutaba su hermano Manuel Críspulo, al que la regente María Cristina había hecho marqués de Bonanza en 1902. La merced rememoraba el antiguo marquesado de Torresoto, un título entonces extinto que en el siglo XVII ostentó Francisco de Soto y Guzmán, oriundo de Briviesca como los Soto Lavaggi y de quien éstos probablemente se tenían por descendientes.
Contrajo matrimonio con María Nicolasa Gordon y Moreno (1859-1942), hija del bodeguero José Carlos Gordon y Villaverde y de María del Rosario Moreno y de la Serna, de los condes de los Andes. El bisabuelo, Jacobo Arturo Gordon, escocés de raigambre aristocrática, llegó a Jerez para hacerse cargo del próspero negocio de vinos de su tío Arthur Gordon, desprovisto de herederos. La bodega Gordon, que éste fundó en 1772, estaba situada en las antiguas atarazanas
De este matrimonio tuvo doce hijos.
Entre sus representantes más destacados está Manuel María González Gordon, conocido como el "Papa del Sherry". Fue galardonado a lo largo de su vida con la Gran Cruz de la Beneficencia, la Orden del Imperio Británico, Hijo Predilecto de Jerez y guardia mayor del Parque de Doñana entre otros.
En el año 2001 González Byass adquirió la bodega Croft a la multinacional Diageo. La bodega Croft se encuentra en la localidad portuguesa de Vila Nova de Gaia, en frente de Oporto. La bodega portuguesa de Taylor Fonseca se haría cargo de las instalaciones lusas de Croft.
En 2016 recibió el Premio Innovación Agroalimentaria.
En 2017 fue elegida Mejor Bodega de Europa en el Top 100 Sociedades Vitivinícolas del Mundo 2017 elaborado por la World Association of Writers and Journalists of Wines and Spirits (WAWWJ).
En 2019 recibió el Premio Ciudad de Jerez.
En 2022 recibió el Premio Andalucía del Turismo, a la Trayectoria Empresarial Turística.
El jerez forma parte del Foro de Denominaciones de Origen Vitivinícolas Históricas junto con el oporto, el rioja, el burdeos, el champaña, el coñac, el borgoña y el barolo. Las siguientes circunstancias históricas han ido determinando la identidad de los vinos producidos en el Marco de Jerez.
La solera de Tío Pepe fue establecida en 1844 y no ha sido interrumpida en todo ese tiempo. Debe su nombre a un tío del fundador, en cuyo honor elaboró una variedad de vino fino seco que dio fama mundial a la bodega. Es proveedor de la Casa Real.
El vino producido es el jerez de todas sus especialidades: el fino, el amontillado, el oloroso, el palo cortado, el pedrojiménez, el moscatel, el Pale Cream, el Medium y el Cream. Asimismo en la zona se produce el Vinagre de Jerez y el Brandy de Jerez.
El diseñador de la etiqueta y la botella del Tío Pepe con su guitarra, chaquetilla y sombrero andaluz, así como de su famoso eslogan, "Sol de Andalucía embotellado", fue un equipo encabezado por Luis Pérez Solero jefe de propaganda de la bodega por aquel entonces. Destaca su luminoso en la Puerta del Sol desde 1920.
Fue uno de los pioneros de la publicidad y de las relaciones públicas en España.
Luis Pérez Solero fundó en San Sebastián en el año 1929 Impera SL, posiblemente una de las agencias de publicidad más antiguas de España. El 31 de julio de 1934 fue contratado por la empresa jerezana González Byass como jefe de propaganda dirigiendo la publicidad de la Casa hasta 1964.
De esta forma Luis Pérez Solero fue uno de los pioneros mundiales en crear lo que hoy día se llama Personalidad de marca o Brand Personality. En 1936 colocó un cartel de González Byass en la Puerta del Sol, sobre el antiguo Hotel París, que decía "González Byass: Vinos, Jerez, Coñac" y encima de la G había una gran copa de fino. En 1951 se reformó la plaza y el cartel fue cambiado por el mismo autor con la incónica figura de la botella con chaleco y el texto "Tío Pepe. Sol de Andalucía embotellado. González Byass". En el año 2011 el cartel fue retirado aunque fue repuesto tras su restauración en 2013.
Como reconocimiento a su intensa labor de promoción de Jerez y sus vinos, el Ayuntamiento de esta ciudad le otorgó en 1958 el título de Hijo Adoptivo de Jerez de la Frontera, y en 1971 el Ayuntamiento de San Sebastián, -ciudad a la que se trasladaba en verano-le condecoró a título póstumo con el Tambor de Oro, máximo galardón que se otorga a quienes han contribuido de forma generosa a la promoción de esta ciudad.
El sistema de criaderas y soleras es un método de envejecimiento del vino, ron y brandy que se emplea en las denominaciones de origen específicas del marco de Jerez y de Montilla-Moriles, en España.
El método se basa en el uso barriles (llamadas «botas») hechas de roble americano, con una capacidad de entre 250 y 600 litros, de las que periódicamente se saca un porcentaje de su contenido para rellenar otras. En concreto las «botas» suelen disponerse en tres alturas. De las inferiores (las colocadas directamente en el suelo, "soleras") se saca un tercio de su contenido para consumo. De la hilera de altura intermedia (primera criadera) se saca la cantidad que falta en la inferior y se rellena. Y de igual modo la superior (segunda criadera) con la intermedia. La superior se rellena con vino nuevo (u holandas para la producción de brandy).
Este sistema permite que la calidad del producto sea muy alta y homogénea, porque en todas las botas existe una cantidad muy grande de vino (o brandy) viejo que «enseña» (da cuerpo) al vino que ha llegado más reciente (ya sea de vino nuevo o vino ya envejecido en una bota superior).
Por ello los vinos de Jerez y de Montilla-Moriles no tienen casi nunca fecha de añada: cada botella que se toma tiene una mezcla única de vinos de varios años que han envejecido de manera conjunta hasta formar un caldo homogéneo. Por esta razón el hecho de que una determinada bodega tenga más antigüedad en su sistema de Criaderas y Soleras es de gran importancia: todo el vino que produzca estará envejecido por un caldo mucho más antiguo que otros, conformando de este modo el activo más importante de la bodega. En 2019 la Unión Europea comenzó un cambio de normativa para aceptar su correcto etiquetado.
Excepcionalmente, hay vinos que llevan décadas en botella y en cuyo caso la fecha de embotellado se considera como su vejez (especialmente para vinos de crianza oxidativa).
Las instalaciones bodegueras de la empresa están abiertas para visita todos los días del año. Las bodegas suelen ser una gran atracción turística en las zonas donde hay una gran tradición viticultora. Por ello, las bodegas de Jerez (cuna del conocido vino de Jerez o sherry) son una de las principales atracciones turísticas de la ciudad (con más de 240.000 visitas al año).
En sus instalaciones de Jerez cuenta con una calle interior (calle Ciegos), considerada una de las más bonitas de España por el suplemento 'Viajes' del periódico El Mundo.
Las instalaciones jerezanas de Tío Pepe cuentan con multitud de barriles firmados por celebridades: artistas, deportistas, miembros de la realeza, etc. Una curiosidad de las bodegas mostrada a los turistas son los ratones que beben vino dulce.
En 2018 se inaugura la sala "El Botellero" con vinos del siglo XIX y otros destacados.
Una de las figuras más interesantes fue Lola Flores, conocida como "La Faraona" en el aniversario del nacimiento de su tierra natal, Jerez de la Frontera.
Como comenté al principio del blog, también es proveedor de la Casa Real.
Igualmente, colabora regularmente con universidades españolas y con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en temas de innovación.
La bodega fue incluida, en septiembre de 2009, en el Inventario de Bienes Reconocidos del Patrimonio Histórico Andaluz, por Resolución de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía.
La empresa comercializa también brandy jerezano con las marcas Lepanto (único Brandy de Jerez destilado de uva palomino), Insuperable y Soberano (primer brady embotellado con refresco), el vodka inglés Druide, la ginebra londinense The London N.º 1 Original Blue Gin, el whisky jerezano Nomad, el madrileño chinchón (dulce y seco) y el ron nicaragüense de la marca Flor de Caña.
El Brandy de Jerez es un brandy español producido en el Marco de Jerez obtenido a partir de la destilación de vinos jóvenes y afrutados totalmente aptos para el consumo, y su posterior envejecimiento en los Sherry Casks (toneles o barricas de roble americano de 500 l de capacidad que han albergado algunos de los Vinos de Jerez con anterioridad).
Este destilado se comercializa con un contenido alcohólico de entre 36 y 45% VOL.
El Brandy de Jerez es, junto al coñac y el armañac franceses, una de las pocas bebidas espirituosas que se obtiene de la destilación de vinos de la mejor calidad. El término Brandy es una adaptación del término original holandés «brandewijn» o vino quemado.
También cuenta con una marca de licores de frutas, la Granplaisir, con y sin alcohol.
Aunque González Byass es más conocida por sus vinos, también produce vinagre de Jerez, que es un producto con Denominación de Origen Protegida. Paralelamente, produce aceite de oliva virgen extra bajo la marca Hacienda de Bracamonte.
El Brandy de Jerez es una Denominación de Origen que se elabora en el Marco de Jerez (compuesto por las ciudades de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda). Esta región del sur de España posee un microclima propio en el que el viento húmedo y fresco de ‘poniente’ (que llega del océano Atlántico) se encuentre con su contrario, el seco y caluroso ‘levante’, para equilibrar los termómetros en una media anual de 17,3 °C. Por otro lado, la humedad está por encima del 65%. Las tres mil y tres mil doscientas horas de sol al año y los 600 l de lluvia por metro cuadrado riegan y mantienen nutridas las cepas de las viñas.
Espero que os haya gustado este reportaje. Me encanta Jerez
Nos vemos en el próximo blog


































































