MONUMENTO A JUAN SEBASTIÁN ELCANO
Hola, de nuevo. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis, queridos amigos?
Lo primero de todo, desearos un feliz 2026 y que cumpláis cada uno de vuestros propósitos. He estado muy ausente en el mes de diciembre sin actualizar el blog.
En este primer reportaje de este nuevo año, se trata de un protagonista y testigo de excepción de la Primera Vuelta al Mundo iniciada por Fernando de Magallanes.
Se trata de Juan Sebastián Elcano.
El monumento a Juan Sebastián Elcano está situado en la Glorieta de los Marineros, en el Paseo de las Delicias, el Puente de los Remedios, la Avenida de María Luisa y Avenida Luis Rodríguez Casso.
Se compone de un conjunto monumental dedicado al navegante homenajeando la primera vuelta al Mundo, anteriormente iniciado por Fernando de Magallanes (navegante que reportaré próximamente en el blog), finalizada el 8 de septiembre de 1522 con su llegada a Sevilla.
Me preguntaréis en plan Pasión de Gavilanes: "¿Quién es ese hombre?"
En primer lugar, este monumento se trata de conmemorar el 500 aniversario en el que un 10 de agosto de 1519, 250 hombres zarparan de Sevilla a bordo de cinco bardos, la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, la Santiago y la Victoria, capitaneado por Fernando de Magallanes y con la idea de realizar la gran epopeya de dar la vuelta al mundo. Llegan de nuevo a Sevilla el 8 de septiembre de 1522, con tan solo 18 hombres, una sola nave Victoria y capitaneado por Juan Sebastián Elcano.
La Glorieta de los Marineros Voluntarios, de Sevilla, es una glorieta partida asimétrica, ubicada junto al río Guadalquivir, en una de las esquinas del Parque de María Luisa, en ella finaliza la Avenida Luis Rodríguez Casso, por la que también se puede acceder a la Plaza de España, y da comienzo al Paseo de las Delicias, a la que se puede acceder también desde el frente por el Puente de Los Remedios, y por detrás desde la Avenida de María Luisa.
Su trazado se debe a la Exposición Iberoamericana de 1929, debido a la reurbanización de la ciudad.
Este principio estaba compuesta por un monumento consistente en una ancla de hierro de grandes dimensiones, colocada de forma inclinada y continuada por una gruesa cadena de 18 metros de longitud, semi-enrollada, su peso alcanzada un total de tres toneladas. Remodelada en 1967, fecha de construcción del Puente de los Remedios. Fue inaugurada el 12 de octubre de 1968, siendo donada al Ayuntamiento de Sevilla por la Hermandad de los Marineros Voluntarios de la Cruzada. Erigida en forma de recordatorio de quienes se enrolaron en los buques sublevados de la Armada tras el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936, fue denominada con este nombre en 1968, anteriormente era conocida como Glorieta de las Delicias, por su cercanía a dichos jardines.
Destaca en un lateral el pequeño monumento dedicado al Costurero de la Reina y en la zona central la fuente luminosa y el monumento dedicado al navegante Juan Sebastián Elcano homenajeando la primera vuelta finalizada en 1522.
El monumento fue inaugurado el 27 de octubre de 1972, realizado por el escultor, pintor, escritor y catedrático granadino Antonio Cano Correa (próximamente en el próximo blog).
Los inicios del monumento se deben a un concurso público organizado por el Ayuntamiento de Sevilla el 8 de octubre de 1964, ganado por el escultor, pintor, escritor y catedrático granadino Antonio Cano Correa, aprobándose con el presupuesto de 1969, fecha en que se eligió su ubicación, y comenzó su talla, después de tres años de trabajo, el monumento fue inaugurado el 27 de octubre de 1972.
La razón del monumento era para conmemorar en la hazaña conseguida por 250 marineros, que iniciaron su viaje desde Sevilla el 10 de agosto de 1519, en 5 naos (la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, la Santiago y la Victoria), siendo capitaneadas por el navegante y el conquistador Fernando de Magallanes. Siendo los primeros en circunnavegar la Tierra por vez primera, el 8 de septiembre de 1522 regresaron a Sevilla un total de 18 hombres a bordo de la nao Victoria, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, ya que Fernando Magallanes había fallecido en Filipinas durante un enfrentamiento con los indígenas.
En el año 1974 se le añadieron luces y agua convirtiéndose a su vez en fuente luminosa.
Juan Sebastián Elcano (su apellido también aparece escrito como "de Elcano", "del Cano" o "de El Cano") ha pasado a la historia por estar al mando de la expedición que completó la primera vuelta al mundo. Nació en Guetaria (Guipúzcoa) en 1476 y murió en el Pacífico en 1526. Tras formar parte de la expedición militar dirigida por el Cardenal Cisneros contra Orán, se instaló en Sevilla, donde en 1519 se unió el proyecto liderado por Fernando de Magallanes, que zarpó con cinco naves con el objetivo de encontrar una ruta marítima por Occidente que, a través de un paso por el sur de América, llevara a las islas de las especias. Efectivamente encontraron el llamado Estrecho de Magallanes y, tras muchas penalidades, cruzaron el Océano Pacífico por primera vez.
Grabado de los años 50 del siglo XIX donde se muestra al navegante Juan Sebastián Elcano. Fondo Antiguo de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla. Fuente:
Wikipedia
Elcano hereda sus conocimientos náuticos, tecnológicos y económicos de sus antecesores navegantes vascos. Su genialidad se manifiesta en su trascendental decisión de zarpar desde Tidore el 21 de diciembre de 1521 con rumbo Oeste, por aguas desconocidas, pertenecientes a los portugueses según el Tratado de Tordesillas y, por tanto, prohibidas para Castilla. Lograrla así convertir una expedición que parecía abocada al fracaso en uno de los mayores hitos históricos de la humanidad.
Su autoridad natural, derivada de la concepción igualitarista de las relaciones económicas y humanas, fue otro de los principales factores que contribuyeron al éxito de su empresa. Hay que añadirle su continua búsqueda de conocimientos y mejora, que se manifiesta en su determinante impulso a la creación de la Casa de la Contratación de la Especiería de La Coruña, y en sus intentos por descubrir el Tornaviaje, es decir, el procedimiento de regreso desde el extremo oriente, desandando la ruta de ida.
Juan Sebastián Elcano sirvió en la Armada con su gran nao de 200 toneles, para cuyo armamento solicitó un préstamo que no pudo devolver, debido a los atrasos de la Corona en el pago de sus servicios. Por ese motivo, perdió la propiedad de la nao, embargada por sus acreedores extranjeros, hecho que podía ser interpretado como una infracción de la legislación vigente. Pudo ser este uno de los motivos que hizo que se desplazase a Sevilla en busca de nuevas oportunidades.
Desde enero de 1519, Juan Sebastián figura como contramaestre de la Victoria, responsable de dirigir al personal empleado en las reparaciones y obras de acondicionamiento de la Nao. Merced a sus contactos en la Armada y con las redes de comerciantes afincados en Sevilla, Elcano fue contratado en mejores condiciones que otros oficiales: cobraba el mismo sueldo que el maestre u oficial superior de la San Antonio y un 40% más que el contramaestre de la Concepción.
A partir de marzo de 1519, fue nombrado maestre de la Concepción, siendo el oficial responsable de dirigir el apresto de la embarcación y la contratación de su tripulación. Una vez que zarparon en agosto de Sevilla y en septiembre desde Sanlúcar de Barrameda, fue su máxima autoridad en todo lo concerniente a la navegación.
Fernando de Magallanes murió al sur de las actuales islas Filipinas y Elcano, ya al mando de la expedición, llegó a las Molucas a finales de 1521 para cruzar después el Océano Índico y el Atlántico.
Así, tras casi tres años de navegación, y tras recorrer 14.000 leguas, la expedición llegaba a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 y a Sevilla dos días después, con 18 famélicos y tambaleantes marinos, de los 285 que formaron inicialmente la expedición y con una única nave, la Nao Victoria, cargada de especias. El navegante español consiguió así completar la primera vuelta al mundo de la que se tenga constancia documental, lo que es tanto como decir, la primera globalización física del mundo.
Azulejo conmemorativo de la expedición Magallanes y Elcano en Sanlúcar. Fuente:
WikipediaMapa de la primera circunnavegación del mundo por Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, de 1519 a 1522. Fuente:
Wikipedia
Se organizó una segunda expedición a las Molucas con el objetivo de asentarse en el territorio e incorporarlo a la Corona española. Carlos I de España y V de Alemania nombró capitán general de esta armada y gobernador de las islas de las Especias a García Jofre de Loaísa, comendador de la Orden de San Juan. Elcano fue nombrado piloto mayor de la armada y su objetivo era que los barcos llegasen a estas islas.
Elcano ayudó a la Casa de la Contratación de la Especiduría de La Coruña a organizar la expedición.
Elcano recordaba haber visto, en su viaje con Magallanes desde el río Santa Cruz hasta el Cabo Vírgenes, una única profunda entrada del mar en tierra firme. Pero la tormenta que había separado las naves también los había separado de la costa, con lo que no habían podido ver una de las dos entradas que realmente existen, la del río Coig y la del río Gallegos; esta vez volvió a contar con una única ría intermedia y se adentró en la segunda, que resultó ser el estuario del río Gallegos, donde las naves quedaron encalladas y la gran amplitud de la marea los dejó en tierra firme. La subida de la marea, pocas horas más tarde, les permitió salir de allí. Luego se dirigieron al cabo de las Vírgenes, donde un temporal hizo encallar la Santi Spiritus sin remedio. Las otras tres naves se mantuvieron a flote arrojando al mar de la artillería y otros objetos. Los náufragos de Santi Spiritus se encontraron con los nativos de la Tierra de Fuego. Luego fueron rescatados y se fueron a otros barcos. El 17 de enero el temporal arreció de nuevo. Tras esto, llegaron las naves Santa María de la Victoria y San Gabriel, así como el patache Santiago. Posteriormente, siguió una mala mar que amenazó con partir la capitana.
La nave Santa María de la Victoria llevaba unos 145 hombres, incluido Juan Sebastián Elcano. Este otorgó testamento a bordo el 26 de julio de 1526. El escorbuto empezó a hacer presa en la tripulación del barco. Murieron unas 40 personas de la tripulación de la nave durante la travesía por el Pacífico.
Loaisa falleció el 30 de julio y Juan Sebastián Elcano el 6 de agosto de 1526.
La nave Santa María de la Victoria llegó posteriormente a las Molucas.
Una vez comentado sobre su biografía y su trayectoria como navegante, vamos a comentar ahora sobre el monumento ubicado en la Glorieta de los Marineros.
Como comenté al principio del blog, se compone de un conjunto monumental dedicado al navegante Juan Sebastián Elcano homenajeando la primera vuelta al mundo finalizada el 8 de septiembre de 1522.
Los inicios del monumento se deben a un concurso público organizado por el Ayuntamiento de Sevilla el 8 de octubre de 1964, ganado por el escultor, pintor, escritor y catedrático granadino Antonio Cano Correa (próximo reportaje en el blog), aprobándose con el presupuesto de 1969, fecha en que se eligió su ubicación, y comenzó su talla, después de tres años de trabajo, el monumento fue inaugurado el 27 de octubre de 1972.
La razón del monumento era para conmemorar la hazaña conseguida por 250 marineros, que iniciaron su viaje desde Sevilla el 10 de agosto de 1519, en 5 naos (la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, la Santiago y la Victoria), siendo capitaneadas por el navegante y conquistador Fernando de Magallanes (próximo reportaje que haré en el blog). Siendo los primeros en circunnavegar la Tierra por primera vez, el 8 de septiembre de 1522 regresaron a Sevilla con un total de 18 pasajeros a bordo de la nao Victoria, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, ya que Fernando de Magallanes había fallecido en las islas Filipinas durante un enfrentamiento con los indígenas.
En el año 1974 se le añadieron luces y convirtiéndose a su vez en fuente luminosa.
Monumento a Juan Sebastián Elcano mostrando al navegante en primer plano. Fuente: Wikipedia
Conjunto monumental en su totalidad. Fuente:
Wikipedia
Realizado en piedra, bronce y vegetación, está compuesto por un paramento en piedra caliza semicircular de 2,5 metros de altura y 7 metros de anchura, con un mapamundi tallado en hueco-relieve, delante se muestra la figura del navegante realizada en bronce y con una altura de 2 metros, representando su triunfal entrada en Sevilla, saludando con la mano izquierda, mientras en la mano derecha porta cartas de navegación y a sus pies hay una gaviota representando un símbolo marino, y una columna de 12 metros de altura con un diámetro de 2 metros, en la que se pueden observar narrado en bajorrelieve la hazaña conseguida de la vuelta al mundo. La columna está coronada por una rosa de los vientos en bronce.
A su vez la columna está dividida en cuatro pisos, cada uno de ellos tiene 10 figuras.
El primer nivel detalla la partida de la expedición desde Sevilla, las figuras representan varias clases sociales despidiendo a la expedición, como representación de la clase alta se pueden observar dos figuras entrelazadas vestidas con lujoso vestuario decorado, otros personajes se pueden identificar fácilmente al estar tallados sus rostros, así se pueden identificar a José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho (compañeros y amigos del artista), como clase trabajadora se localiza un autorretrato del autor, vestido con traje de la época y un perro a sus pies en señal de fidelidad, en el marinero vuelto de espalda está retratado su propio hijo.
El segundo es una representación de los pueblos con los que contactan en sus distintos desembarcos, muestra marineros oteando el horizonte, otros portando velas y víveres, otros están desnudos con guirnaldas de flores.
En el tercer nivel se puede observar la lucha con alguno de los pueblos y la posterior muerte de Magallanes, que está postrado su cuerpo abatido, espadas, lanzas, etc. Se distinguen dos escenas separadas por un árbol, a un lado indígenas, a otro navegantes.
En el cuarto nivel hay una representación del regreso a la ciudad de Sevilla y la visita a la Virgen de la Antigua,, en la Catedral de Sevilla, dando gracias por haber sobrevivido, también se han distinguido dos grupos, a derecha e izquierda, con dos ángeles sobre ellos, al frente de la marcha, se observa a Juan Sebastián Elcano, sobre su cabeza se puede ver el año en que se finalizó la obra, y en una cinta que cuelga sobre su espalda aparece la firma del artista, Antonio Cano. La documentación histórica procede de la crónica del marino Antonio Pigafetta, Relación del primer viaje alrededor del mundo.
Pigafetta recopiló numerosos datos acerca de la geografía, el clima, la flora, la fauna y los habitantes indígenas de los lugares recorridos; su minucioso relato fue un documento de gran valor, sobre todo por sus apuntes de náutica y lingüística. Sin su diario, la información del viaje de Magallanes sería muy incompleta. Empezó a escribir el día de su partida y terminó tres años después, el mismo día que volvió a Sevilla.
Pigafetta recogió muestras de vocabulario de algunos de los pueblos indígenas con los que se encontraron como las primeras palabras en idioma cebuano. De Brasil, por ejemplo, algunas como: rey, cacich; bueno, tum; casa, bou; cama, hamac; peine, chipag; cuchillo, tarse; cascabeles, hanmaraca; tijeras, pirame; anzuelo, pinda; barco, canee; mijo, maíz; harina, hul; etcétera.
Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.