jueves, 8 de mayo de 2025

MONUMENTO A JUAN BELMONTE

 MONUMENTO A JUAN BELMONTE





Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis, queridos amigos y queridas amigas?

En este reportaje nos dirigimos al barrio de Triana, donde se constituye la Plaza del Altozano. Se encuentra al terminar el puente de Triana e históricamente era el punto donde convergían los viajeros procedentes de San Juan de Aznalfarache, Tomares y Castilleja de la Cuesta, antes de atravesar el puente de Barcas, en dirección a Sevilla.

La actual plaza está conformada, sobre todo, por la arquitectura del primer cuarto del siglo XX. Destacan el edificio de la Farmacia Murillo, construido por el arquitecto regionalista José Espiau y Muñoz entre 1912 y 1914 y la casa obra de José Gómez Millan, en la esquina con la calle San Jacinto. En la misma plaza también sobresale la escultura del torero Juan Belmonte, muy vinculado con Triana y que fue inaugurada en 1972, obra de Venancio Blanco y otro dedicada al Flamenco a Triana, encargado a Jesús Gavira Alba en el año 1994.

En este reportaje de hoy va dedicado en homenaje a Juan Belmonte, también conocido como El Pasmo de Triana Fue un torero español, probablemente el más popular de la historia y considerado por muchos como el fundador del toreo moderno.








Supongo que me preguntaréis en plan Pasión de Gavilanes: "¿Quién es ese hombre?

Juan Belmonte nació en la sevillana calle Ancha de la Feria, donde su familia tenía una modesta tienda de quincalla. Pocos años después, el establecimiento de la calle Feria es atribuido a uno de sus tíos en la partición de la herencia de su abuelo y la familia se traslada al barrio de Triana, donde su padre, natural de Prado del Rey, abre una pequeña tienda en un hueco del mercado de Triana, un tenderete que tenían que montar todos los días al amanecer. 

En cuanto al inició del torero vistió de luces por primera vez a los diecisiete años de edad en la plaza de toros de Elvas, en Portugal. El 21 de julio de 1912 triunfó como novillero en la Real Maestranza de Sevilla y fue llevado a hombros hasta su casa. El 7 de octubre de ese mismo año triunfó en Madrid, en una corrida junto a Celita y Saleri II. El riesgo que asume llama pronto la atención y comienza a forjarse la leyenda del Pasmo de Triana. Tomó la alternativa en Madrid el 16 de septiembre de 1913 con Machaquito de padrino - ese mismo día se retiraba del toreo - y con Rafael el Gallo, como testigo.

Sin estudios apenas, pero lector empedernido, su inteligencia y extraordinaria personalidad le permitieron relacionarse con los miembros de la cultura y de la alta sociedad.

La carrera profesional de Belmonte se desarrolló entre 1913 y 1936, año en el que se retiró definitivamente tras dos retiradas fallidas entre 1922 y 1934. En 1919 toreó 109 corridas de toros, una cifra récord para el momento.







En 1914 comenzó su rivalidad con Joselito o, como él mismo decía, comenzó la rivalidad entre gallistas y belmontistas. La temporada de 1917 está considerada como la más brillante de su vida profesional. A finales de ese mismo año se presenta en Perú, donde permanecerá un año y conocerá a su futura esposa. El 26 de febrero de 1920 sufrió una cornada durante un tentadero en la dehesa de Salamanca, propiedad de Argimiro Pérez Tabernero. Durante su convalecencia fue retratado por Venancio Gombau en su estudio de la calle Prior de la capital charra. En 1922 anuncia su primera retirada en Lima. Reaparece en los ruedos en 1924. Se convirtió en ganadero y continuó loreando hasta el inicio de la guerra civil.

La revolución de Belmonte fue trascendental para la historia del toreo porque impuso una revolución en la tauromaquia. Hasta la aparición de Belmonte, torear consistía básicamente en sortear las acometidas de los toros sobre las piernas con más o menos valor y gracia. Puso en práctica los tres tiempos de la lidia: parar, templar y mandar, a lo que más tarde agregó cargar la suerte. Rompió con el paradigma lagartijero, considerado hasta entonces ley natural. La idea de torear quieto se convirtió en el deseo de todo torero, aunque con el toro de entonces no era siempre posible, y logro culminar Manolete, que alcanzó la quietud total.

Belmonte también cambió la imagen tradicional de los toreros, renunciando a la coleta clásica.

A punto de cumplir setenta años, Juan Belmonte se suicidó de un disparo en su cortijo de Gómez Cardeña - entre Sevilla y Jerez - el 8 de abril de 1962. A pesar de ser suicida, se le permitió ser enterrado en el cementerio de San Fernando de Sevilla.

En la misma plaza también sobresale la escultura del torero Juan Belmonte, muy vinculado con Triana y que fue inaugurada en 1972, obra de Venancio Blanco.










Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.

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