ARCHIVO PROVINCIAL DE CÁDIZ
Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis, queridos amigos?
En este segundo reportaje de septiembre seguimos explorando el Casco histórico de Cádiz y allí nos dirigimos a la Calle Cristóbal Colón, donde se encuentra el Archivo Histórico Provincial de Cádiz.
Anteriormente fue conocido como la Casa de las Cadenas. Este edificio está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC). Es una casa palacio del siglo XVII. Fue completamente reformada en el año 1987 por los arquitectos Cruz y Ortiz para albergar la sede del archivo.
Antiguamente era la casa particular de un comerciante portugués del siglo XVII, Diego Barrios de la Rosa. Su historia es singular: fue construida en homenaje al Santísimo Sacramento a raíz de los sucesos ocurridos durante la procesión del Corpus Christi de 1692, en la que la fuerte lluvia llevó a refugiarse en la casa del Santísimo Sacramento.
Se encuentra situada en la calle Cristóbal Colón, número 12, en el centro del caso histórico de la ciudad, como comenté anteriormente al principio del blog.
Se construyó en el año 1693. siendo su promotor, don Manuel de Barrios. Constituye un ejemplo emblemático del tipo de casa señorial gaditana conocida como de Cargadores de Indias (reportaje que haré próximamente). Este noble edificio, de cuatro plantas de altura, se organiza en dos cuerpos según una solución compositiva habitual en Cádiz; las dos primeras plantas están construidas con la clásica piedra ostionera de la zona, a manera de zócalo en la base de todo el edificio, mientras que las dos plantas superiores quedan revestidas por convencionales paramentos acabados en color blanco.
El día 3 de Junio de 1692, la procesión del Corpus Christi pasaba por esta calle cuando, justo delante de esta casa, comenzó a llover de forma torrencial. En ese momento, el dueño del edificio, D. Diego Barrios de la Rosa y Soto, un rico comerciante portugués, salió a la calle y pidió al Obispo de Cádiz, D. José de Barcia y Zambrana, que refugiara al Santísimo Sacramento en el Oratorio que tenía en su casa, a la espera de que el tiempo mejorara.
Así se hizo. En ese momento, D. Diego, impresionado por esa extraordinaria visita, que se consideró providencial, cambió el proyecto de reedificar su casa por completo para lo que compró dos laterales, y de las tres levantó el edificio que ha llegado hasta nuestros días. En su fachada hizo instalar una soberbia portada de mármoles de Carrara, obra del escultor Jacobo Antonio Ponzanelli, auxiliado por los hermanos Andreoli. En el frontispicio de la misma, mandó colocar una lápida con un texto latino donde se narra lo sucedido durante la procesión del Corpus Christi de 1692. El texto fue redactado con bastante probabilidad por el médico sanluqueño y experto latinista D. Diego Tenorio de León.
El complemento natural de las casas de los comerciantes gaditanos era la torre mirador, desde la que podían divisar la llegada de los barcos que venían de América, cargados de oro y plata, en pago de las mercancías enviadas al nuevo Continente. En el basamento de un pilar de la torre Ponzanelli dejó su firma en el mármol. En 1706 la casa, la fachada y la torre estaban concluidas.
Para singularizar aún más la casa, D. Diego solicitó al Rey de España (Felipe V) el privilegio de las Cadenas, que consistía en situar el exterior de las columnas, de 1,30 centímetros de altura, enlazadas por unas cadenas, que señalaban que a partir de ellas se gozaba de inmunidad ante la persecución de la justicia. Aunque las cadenas desaparecieron en 1730, todo el mundo en Cádiz sigue llamando a este edificio La Casa de las Cadenas.
Poco tiempo pudo disfrutar D. Diego de esta casa pues falleció en ella en 1712. En ella vivía con sus dos hijos y catorce criados, buena prueba de su extraordinaria opulencia.
La Casa ha sufrido múltiples cambios: ha sido casa de vecinos, hotel, restaurante, tiendas, colegio de monjas, convento de sacerdotes, almacén, etc. En 1980 fue adquirido por el Ministerio de Cultura para destinarla al Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Tras una amplia remodelación llevada a cabo por los arquitectos Antonio Cruz y Antonio Ortiz, el Archivo se trasladó a la Casa de las Cadenas en 1987.
Fue inaugurado oficialmente el 2 de mayo de 1991 por el Presidente de la Junta de Andalucía. En la actualidad forma parte del Sistema Andaluz de Archivos y su gestión se rige por el Convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Cultura y la Junta de Andalucía en 1994.
Dice este díptico en latín:
Los archivos históricos provinciales fueron creados mediante Decreto del 2 de noviembre de 1931, con la finalidad de recoger los protocolos notariales de más de cien años de antigüedad, procedentes de todos los partidos judiciales en que está dividida cada Provincia. Múltiples circunstancias históricas han impedido la creación de estos archivos en todas las provincias españolas. Este de Cádiz fue creado mediante el Decreto 746/1975, de 6 de marzo, siendo por tanto el último nacido durante el régimen General Francisco Franco.
Además de la recogida de los protocolos, tiene como segunda misión el ser archivo general de la administración Civil de la Provincia, tal y como dispone el decreto 914/1969, de 8 de mayo.
Por último, una vez transferida su gestión a la Comunidad Autónoma de Andalucía, está encomendado a estos archivos el ser de los receptores de toda la documentación generada por los distintos departamentos administrativos del Gobierno andaluz en el ámbito provincial.
Además de estas tres grandes funciones (protocolos, Administración Civil del Estado y Administración autónoma), el Archivo recibe otros fondos documentales.
En la actualidad, el Archivo cuenta con más de 17 kilómetros de estanterías, en los que depositan los archivos correspondientes a 133 organismos distintos, lo que supone un total de de más de 105.000 unidades entre libros de registros y cajas archivadoras. A estas se suma la biblioteca auxiliar con más de 12.000 títulos y 200 revistas especializadas.
La misión que tiene el Archivo Histórico Provincial de Cádiz en particular y todos los Archivos del mundo en general no es otra que, recoger, conservar y poner a disposición de los ciudadanos los documentos producidos por la Administración Pública en el ámbito de la provincia. Ellos suponen el testimonio de nuestra historia y de la actividad de la sociedad, y sobre ellos descansa en buena medida nuestra identidad cultural. Por ello, el Archivo es el responsable de la conservación del Patrimonio Documental, que todos los ciudadanos tiene derecho a conocer y disfrutar.
Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.





















