ANÍBAL GONZÁLEZ-ÁLVAREZ OSSORIO
Hola, de nuevo. ¿Cómo estáis?
En este reportaje vamos a dedicar a un homenaje a Aníbal González-Álvarez Ossorio. Más bien conocido como el padre de la arquitectura regionalista.
Supongo que me preguntaréis en plan Pasión de Gavilanes: "¿Quién es ese hombre?"
El Regionalismo desarrolla una mirada al pasado, una reinterpretación de los estilos históricos de la arquitectura de Sevilla. El mudéjar se convierte en neomudéjar, el barroco en neobarroco, el gótico en neogótico, etc., la Sevilla histórica crece con la Sevilla historicista. Y todo gracias al talento de un pequeño grupo de arquitectos, entre los que sobresale la figura de Aníbal González.
Aníbal González fue arquitecto director en las obras de la Exposición Iberoamericana de 1929. Además, contribuyó a la arquitectura de la ciudad con un estilo regionalista, neoclásico y neomudéjar. La ciudad no le había hecho ningún homenaje, por lo que en los años 2000 el Ayuntamiento decidió la colocación de un monumento frente a su mayor obra arquitectónica. Esto coincidió con un momento en el que se acometía una restauración integral de la plaza y se llevaba a cabo su reintegración en el parque con la peatonalización y cierre con rejas de la avenida de Isabel la Católica.
En 2011 fue colocada una estatua de bronce del arquitecto Aníbal González frente a la plaza, con un basamento de granito y una rampa. Se creó así la Glorieta de Aníbal González.
La glorieta de Aníbal González se encuentra frente a la Plaza de España, en el parque de María Luisa, Sevilla. Se encuentra en el centro de la avenida de Isabel la Católica, que es peatonal.
En el centro se encuentra un monumento al arquitecto de la plaza, Aníbal González Álvarez-Ossorio, que fue inaugurado el 27 de mayo de 2011. El monumento es una estatua de 2.5 metros de altura de bronce del arquitecto, sobre un pedestal de granito junto al que desciende una rampa. Los autores del monumento fueron el arquitecto Manuel Osuna, y escultores Manuel Nieto López y Guillermo Plaza.
Toda gran ciudad conlleva un gran arquitecto: donde se encuentra el gran arquitecto de Sevilla por excelencia, D. Aníbal González-Álvarez Ossorio (1876-1929).
Gran parte del imaginario que tenemos de Sevilla se la debemos a este referente del regionalismo andaluza principios del siglo XX. Sus obras eclécticas, como la Plaza de España, reflejan la pasión del artista en combinar varios estilos arquitectónicos.
Aníbal González era el mayor de sus tres hermanos. Nació en el seno de una familia con pocos recursos, por lo que tuvieron que hacer un gran sacrificio para que Aníbal pudiera pagarse la carrera de arquitecto en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Fue el primero de su promoción y llegó a realizar viajes por todo el mundo (Italia, Francia y Gran Bretaña). Su gran protector y familiar fue Torcuato Luca de Tena, fundador de ABC.
Su estilo arquitectónico fusionó materiales sevillanos autóctonos como las yeserías, los azulejos, el ladrillo y el hierro forjado, con la arquitectura renacentista italiana. Fue criticado por diversos arquitectos cuando se adscribió al movimiento modernista, con edificios como la subcentral eléctrica de la calle Feria.
En el año 1910 fue clave en su vida, ya que fue en esta cuando se convocó un concurso para seleccionar un arquitecto jefe para las obras de la Exposición Iberoamericana de Sevilla y fue elegido. En 1913 consiguió construir la Plaza de América y alzar los tres edificios que lo rodean.
Fue en 1914 cuando presentó su proyecto más ambicioso para la Exposición Iberoamericana: la Plaza de España. Esta gran obra se retrasó por problemas económicos como consecuencia de la Primera Guerra Mundial, pero cuando se finalizaron las obras dio como resultado uno de los monumentos mas espectaculares de la geografía nacional.
El 14 de julio de ese mismo año, Aníbal González-Ossorio presentó el primer diseño de la Plaza de España. Dispuso la plaza hacia poniente y abierta al parque. Tendría una gran explanada central y una ría semielíptica con ocho puestos. En el fondo se situarían en el Palacio de Actos y Fiestas en el centro y los pabellones de Industrias y Agricultura a izquierda y derecha. Para comunicar con los pabellones entre si diseñó pérgolas en segmentos de círculo. Frente al Palacio de Actos y Fiestas, con fachada convexa, ideó una gran fuente monumental. El proyecto fue aprobado por el Comité Ejecutivo el 31 de julio de 1914.
El ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Forestier, que colaboró en el diseño del Parque de María Luisa, rechazaba la construcción de la ría por ser Sevilla una ciudad con escasez de agua.
Aníbal González asumió la ejecución del proyecto y la realización de la plaza, en la que también trabajaron algunos de sus colaboradores como el ingeniero José Luis de Casso Romero y el arquitecto Aurelio Gómez Millán.
Las obras comenzaron en agosto de 1914. Por entonces se iniciaron los trabajos de explanación y movimiento de tierra.
En 1915 los trabajos se ralentizaron y solo se ejecutó la construcción la ría. También se decidió no llevar a cabo las edificaciones que cerraban el acceso al parque por la Glorieta de San Diego.
En una de las visitas de Alfonso XIII a Sevilla, el 14 de diciembre de 1915, sugirió que la Plaza de España fuese una edificación permanente que pudiese ser utilizada después del certamen.
El proyecto definitivo, que se corresponde con el realizado, salvo pequeñas modificaciones, fue realizado por Aníbal González en 1918, cuando ya se había decidido que sus edificaciones fueran utilizadas como Universidad Obra con la Escuela de Artes y Oficios en el centro, las naves laterales adyacentes destinadas a talleres de aprendizaje, más allá se levantarían los edificios de las denominadas puertas de Aragón y Navarra, que se situarían en el centro de las curvas y en los extremos de la zona edificada se proyectaron en los museos Artístico e Industrial, con planta rectangular. El conjunto se remataba con las torres Norte y Sur. Los puentes quedaban reducidos a cuatro desde los ocho previstos. En el muro exterior de los edificios se planearon bancos revestidos de cerámica de las 48 provincias españolas, sin incluir la de Sevilla, en forma de palcos en "U".
En 1926, Aníbal González dimitió de su cargo sin haber concluido el proyecto. Se desconoce sí fue por agotamiento físico y mental o porque el dictador Primero de Rivera lo destituyese. Aunque sea más conocido por la faceta de arquitecto, también fue un urbanista que modificó toda la fisionomía de la ciudad. Fue el quién introdujo la decoración de naranjos por las calles de Sevilla y los jardines de las casas señoriales.
El conde de Colombi formó parte del Comité Ejecutivo de la Exposición desde el comienzo y fue nombrado Comisario Regio el 2 de octubre de 1922. Colombi dimitió en diciembre de 1925. Le sucedió en el cargo José Cruz-Conde. Cruz-Conde pensó que el ritmo constructivo que llevaba González en la Plaza de España era excesivamente lento y que, de seguir así, no daría tiempo a edificar varios pabellones extranjeros, el arco conmemorativo y la Universidad Hispano-Americana. Además se redujo el presupuesto, por lo que algunas obras de González no se llegaron a realizar nunca. González estaba en desacuerdo con Cruz-Conde en diversos aspectos y dimitió en 1926. Le sustituyó Vicente Traver que, además de algunas pequeñas obras, realizó el casino y el teatro del recinto de la muestra, que en la actualidad es el Teatro Lope de Vega.
Este último proyecto mencionado lo hablaremos en el próximo blog.
Aníbal González murió en mayo de 1929, a la edad de 52 años. A su funeral acudió una multitud de personas, entre las cuales había personas del sector de la construcción. En el momento de su muerte estaba arruinado y había acumulado varias facturas sin pagar. El periódico El Liberal propuso una colecta para su familia. Diversos ciudadanos y organizaciones de la ciudad donaron dinero. El 20 de octubre de 1929 el total de donaciones en metálico y en materiales de construcción era de 150.000 pesetas. Entre 1930 y 1932 se construyó, en una parcela del marqués de Esquivel, una nueva casa para la viuda. El diseño y la dirección de las obras corrió a cargo de los arquitectos Juan Talavera y Heredia y José Espiau. Esta casa es de estilo regionalista y se encuentra en el número 14 de la avenida de la Palmera.
Espero que os haya gustado este reportaje.
A propósito recomiendo que sigáis en Instagram al nieto de Aníbal González, en la cual quiere aportar su granito de arena en homenaje a su abuelo con una visión familiar del arquitecto.
Nos vemos en el próximo blog.














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