jueves, 24 de octubre de 2024

CAIXAFORUM: ORÍGENES ARTE PUBLICITARIO

CAIXAFORUM: CARTELES DE LA VIDA MODERNA

Hola a todo el mundo. ¿Qué tal estáis queridos amigos?

En este reportaje hablaremos de una exposición en el Caixaforum ubicado en la Torre Pelli. Se trata de los orígenes del arte publicitario: carteles de la vida moderna.

El arte del cartel surgió en Europa y Estados Unidos en el último cuarto del siglo XIX y se hizo presente y omnipresente en las grandes ciudades para anunciar la vida moderna y, de manera indirecta, desafiar la tradición académica del arte. A partir del éxito de los carteles publicitarios de Jules Chéret, este nuevo medio se convirtió en una de las formas de expresión artística más idiosincráticas y representativas del arte de 1900. El cartel moderno, colgado y expuesto en la calle de manera efímera, se convirtió, al mismo tiempo, en un reflejo de las innovaciones artísticas y en espejo de las inquietudes y los gustos de la sociedad urbana, industrial y moderna, del cambio de siglo.

Esta exposición parte principalmente del fondo de carteles históricos del Museo Nacional de Arte de Catalunya con el objetivo de mostrar la eclosión del cartelismo, una forma de arte nueva que, surgida a partir de los avances tecnológicos, permitió llegar al gran público para promocionar y anunciar desde los productos más recientes y los próximos acontecimientos hasta las ideologías contemporáneas. Así, los primeros carteles artísticos, nacidos como reclamo publicitario y creados por algunos de los artistas de más renombre de su tiempo, sirvieron para proclamar a gran escala la llegada de la vida moderna y el comienzo de un nuevo siglo.

El cartel artístico tenía una función eminentemente práctica: su intención era convertir los muros neutros de las ciudades en paredes hablantes, en pantallas estáticas pero llenas de color y capaces de comunicar, promocionar y anunciar, apelando a los deseos y a las necesidades de los viandantes. A diferencia de las artes asociadas a la academia, principalmente a la pintura y la escultura, el cartel tenía el poder de llegar a toda la población. Era un medio de comunicación de masas de gran impacto social, destinado a un público anónimo y heterogéneo y, por tanto, capaz de democratizar las nuevas formas del arte moderno en todas partes y sin discriminación.

El arte de la calle, en palabras del crítico de arte Ramón Casellas, se convirtió en el reflejo de un tiempo nuevo y. en última instancia, transformó este espacio en un gran escaparate no solo de modernidad, sino también de las aportaciones, las innovaciones y las contradicciones y de la sociedad de consumo de 1900.




Para empezar, ¿de qué se trata Caixaforum?

CaixaForum es un centro cultural gestionado por la Fundación "La Caixa". Está pensado para todos los públicos y ofrece una amplia oferta cultural, artística y educativa. CaixaForum se encuentra en el Centro Comercial Torre Sevilla, concretamente en la calle López Pintado.

CaixaForum se inauguró en marzo de 2017 y forma parte de una red de centros CaixaForum que se extiende en varios puntos de la geografía española: Madrid, Barcelona, Zaragoza, Palma de Mallorca, Girona, Lérida, Tarragona, Valencia y Macaya (Barcelona).

El arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra fue el encargado de la adecuación del espacio dentro del complejo Torre Sevilla para su uso cultural.

CaixaForum Sevilla es un centro diseñado de tres alturas, dos de ellas de nivel subterráneo, y al cual se accede por escaleras mecánicas, de hormigón o ascensor situado en una gran marquesina de aluminio.

El edificio Pódium determina la distribución de los espacios que configuran el complejo. Las dos salas de exposiciones y el auditorio están situados en el nivel inferior, debajo de la plaza pública que da acceso al centro. Por su parte, los espacios destinados a restauración y administración han sido ubicados en el nivel superior.

Una marquesina de aluminio cubre la plaza donde se encuentra la entrada principal a las exposiciones, también cumbre un nuevo lucernario que se abre para hacer llegar a la luz natural a los niveles inferiores. La marquesina está realizada en espuma de aluminio estabilizada, construida con paneles de distinta densidad en los que se inyecta aire. Los paneles están hechos con materiales ligeros como producto de una aleación de aluminio y magnesio. El edificio obtuvo en 2018 el premio Building of the Year Awards 2018 en la categoría de producto mejor aplicado.

Esta exposición del arte publicitario propone redescubrir los orígenes del cartel artístico moderno, como reclamo publicitario y como obra de arte. Se centra en los cambios de la sociedad europea a través del arte cartelismo durante el periodo de los siglos XIX y XX.

En la muestra se exhibe una importante selección de carteles que reflejan la modernidad artística, industrial, social y cultural de la Europa en 1900, en el periodo de cambio de siglo.


La exposición plantea la eclosión del cartel artístico como reclamo publicitario en la Europa del cambio de siglo, el cual se dirigió a la sociedad de aquella época como anuncio de las nuevas atracciones, aficiones y costumbres modernas. A partir del fondo de carteles del Museo Nacional de Arte de Cataluña - MNAC -, en el que figuran las colecciones Plandiura (1903) y Riquer (1921), se exhibirá una cuidadosa e inédita recopilación de obras que representa el arte del cartelismo durante el periodo modernista. Completan la muestra algunas piezas prestadas por el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo Frederic Marés o la Colección Marc Martí, entre otras.

Esta propuesta es un acercamiento transversal a la época dorada del cartelismo. Estas muestras, se aprecia el interés técnico de la litografía a color en los carteles expuestos o la renovación estética que aportó a la estampa japonesa. También, aspectos conceptuales como el papel de la mujer en motivo de atracción publicitaria y los cambios producidos desde la industrialización a la aparición de nuevas aficiones. En conjunto, la exposición despliega el reclamo de la vida moderna europea en 1900, representada por las modas y las prácticas de una sociedad enmarcada en el presagio de la vanguardia artística.

La exposición se nutre mayoritariamente del valioso fondo de carteles históricos del Museo Nacional, además de préstamos de otras colecciones y museos. El recorrido incluye 110 piezas de artistas nacionales e internacionales de la talla de Henri de Toulouse-Lautrec, Alphonse-Marie Mucha, Jules Chéret, Ramón Casas, Alexandre de Riquer, Joaquín Sorolla, Théophile A. Steinlen, John Hassall, Adolf Hohenstein, Santiago Rusiñol y Antoni Utrillo, entre otros.

Carteles de la vida moderna, comisariada por Ricard Bru, se podrá ver en CaixaForum hasta el 16 de enero de 2022. La muestra se ha podido visitar anteriormente en CaixaForum Tarragona, CaixaForum Lleida y CaixaForum Girona. Se trata de una oportunidad única de contemplar un conjunto de carteles históricos de gran calidad que son el testimonio de los cambios sociales, estéticos, industriales y de costumbres de periodo entre los siglos XIX y XX, en definitiva, el inicio de la modernidad contemporánea.

El cartel publicitario inundó las calles de Europa y Estados Unidos de las grandes ciudades para anunciar productos de todo tipo (de alimentación, nuevos inventos, etc.), pero también de locales de ocio y espectáculo, como un símbolo indiscutible de la vida moderna y urbana y del inicio de la cultura de masas. La calidad y exquisitez artística de estas piezas se debe al hecho de que pintores e ilustradores importantes de la época se apuntaron a la realización de carteles con un lenguaje artístico innovador, así como el desarrollo de nuevas técnicas de desarrollo de nuevas técnicas de reproducción litográfica.

El nacimiento del arte publicitario del cartel moderno generó un fulgurante fenómeno desconocido hasta el momento. Durante la década de 1890, los concursos, las exposiciones, la venta, el estudio y el coleccionismo de carteles se extendieron por Europa y Estados Unidos y dieron pie a la aparición de un nuevo mercado internacional, basado tanto en la compraventa y el intercambio de carteles modernos, como en la aparición de estudios, de revistas y de publicaciones especializadas.










































Aunque los anuncios públicos impresos tienen una larga historia, el cartel tal como lo entendemos hoy en día, es decir, una impresión en color y de gran formato pegada en un soporte específico o en una pared en la calle, no apareció hasta el siglo XIX. El surgimiento de la litografía a finales del siglo XVIII, su difusión a color hacia mediados del siglo XIX y el uso de la plancha de zinc, más ligera y manejable que las grandes piedras litográficas, revolucionaron el mundo del cartel, que pasó de los primeros diseños tipográficos solo con texto impreso a las composiciones figurativas, originales y policromas, del cambio de siglo. Así, durante el último cuarto del ochocientos, el desarrollo industrial y las demandas de este nuevo medio publicitario de comunicación masiva provocaron la euforia cartelista y permitieron que las artes gráficas viviesen una época dorada.

A partir de la década de 1860, el descubrimiento del arte japonés dio pie a la aparición del japonismo, un fenómeno de atracción e inspiración que ayudó a transformar y modernizar las artes de fin de siglo y el cartelismo en particular. Los colores vivos, las siluetas contrastadas, los contornos claros y definidos, así como las perspectivas, los puntos de vista, las temáticas y los encuadres originales son algunos de los elementos característicos del arte de la estampa japonesa, que contribuyó a inspirar nuevas formas artísticas de fácil lectura, capaces de anunciar y de comunicar con éxito en la calle.

El cartel artístico moderno basó gran parte de su iconografía en la imagen de la mujer  tanto musa como objeto, que se convirtió en un importante estímulo erótico para atraer al espectador. La mujer, mística, sensual, elegante, misteriosa, alegre, enferma o melancólica, está presente en la mayoría de los carteles del cambio de siglo para servir como reclamo publicitario, para anunciar y vender desde espectáculos hasta toda clase de bienes de consumo. Sin embargo, al mismo, algunos carteles comenzaron a mostrar las nuevas funciones de la mujer, que luchaba por emanciparse y conseguir una voz propia.

Al principio, los carteles se centraron en anunciar acontecimientos, sobre todo lúdico-culturales. Pero a finales de siglo, el contexto urbano e industrial en el que la industria litográfica se desarrollaba convirtió el arte del cartel en uno de los principales medios de propaganda y de publicidad de la sociedad de consumo. El cartel moderno llenó los muros de la ciudad rápidamente para anunciar las novedades comerciales de la época y se convirtió en un claro reflejo de la vida moderna. El anuncio de espectáculos y exposiciones, de actos públicos, publicaciones, deportes, de oferta turística, así como de todo tipo de nuevos productos alimenticios, de higiene, moda, automoción, ciencia o industria convirtieron el cartel en el primer mass media y en un espejo de los deseos y de las necesidades de la sociedad de 1900.




Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.

lunes, 21 de octubre de 2024

PLAZA DE ESPAÑA (3º PARTE)


PLAZA DE ESPAÑA (3º PARTE)

Hola, de nuevo

Seguimos con la tercera parte del reportaje de la plaza de España.

La plaza de España es un conjunto arquitectónico enclavado en el parque de María Luisa de la ciudad de Sevilla. Fue proyectada por el arquitecto Aníbal González-Ossorio. Se levantó entre 1914 y 1929 y es la construcción más grande de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Es una plaza semicircular con un gran edificio central que alberga un cuartel general del Ejército de Tierra, galerías con estructuras que albergan escaleras monumentales y, en los extremos, dos edificios con torres que albergan organismos estatales. Tiene una ría atravesada por cuatro puentes y una fuente central. Está decorada con 48 bancos dedicados a las provincias españolas, 52 medallones personajes ilustres de la historia de España y escudos heráldicos.

En una de las galerías está la entrada al Museo Histórico Militar de Sevilla.

En julio de 2023 fue declarada Bien de Interés Cultural (en adelante, BIC).









La construcción está jalonada por 48 bancos revestidos de cerámica y dedicados a provincias de España por orden alfabético (Asturias, Cantabria, La Rioja y Navarra en función del nombre de su capital). Son cuatro tramos de bancos, con doce cada uno. Cada banco tiene un gran panel como espaldar que representa un evento de cada provincia y en el suelo hay un mapa de ese territorio. En los lados de cada banco hay sendas librerías. Sobre cada banco está el escudo provincial correspondiente.

Las provincias están en el siguiente orden y representan estos eventos.




La Coruña: Carlos I embarca para Alemania en 1520.

Carlos I de España y V de Alemania (Sacro Imperio Romano Germánico), reinó junto con su madre Juana "la Loca" esta última de forma solo nominal y hasta 1555 - en todos los reinos, estados y señorios hispánicos con el nombre de Carlos I desde 1516 hasta 1556, reuniendo así por primera vez en una misma persona, de forma efectiva, las Coronas de Castilla y Aragón. Fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V de 1520 a 1558.

Hijo de Juana I de Castilla y Felipe el Hermoso, y nieto por vía paterna del emperador Maximiliano I de Habsburgo y María de Borgoña. de quienes heredó el patrimonio borgoñón y el Archiducado de Austria con el derecho al trono imperial del Sacro Imperio Romano Germánico, y por vía materna de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, de quienes heredó la corona de Castilla, con los dominios en Navarra y las Indias Occidentales, y la corona de Aragón que comprendía los reinos de Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Valencia, Mallorca, Aragón, y el Principado de Cataluña.



Cuenca: Conquista por Alfonso VIII de Castilla en 1177.

Alfonso VIII de Castilla, llamado "el Noble" (1155 - 1214), fue rey de Castilla entre 1158 y 1214. Hijo y sucesor de Sancho III y de Blanca Garcés de Pamplona, derrotó a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212, y fue sucedido en el trono por su hijo Enrique.

Al alcanzar la mayoría de edad en 1170, Alfonso VII fue proclamado rey de Castilla en las Cortes que se convocaron en Burgos, tras lo cual se concertó su matrimonio con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, que aportó como dote el condado de Gascuña. El enlace real se ceebró en la ciudad aragonesa de Tarazona.

Su primer objetivo como monarca fue recuperar los territorios perdidos durante su minoría de edad. Para ello se alió con el rey de Aragón Alfonso II el Casto y con él atacó al rey navarro Sancho VI en 1173, logrando arrebatarle los territorios que este había tomado durante su minoría de edad. Tras ello reforzó su alianza con Alfonso II al concertar el matrimonio de este con su tía, doña Sancha de Castilla.

Presionado por los ataques almohades, desde 1174 tuvo que ceder a las Órdenes militares de entonces algunos territorios hasta entonces de realengo para su mejor protección, como las villas de Maqueda y Zorita de los Canes a la Orden de Calatrava, o la villa de Uclés a la Orden de Santiago, siendo desde entonces Uclés la casa principal de esta última orden militar. Desde esta plaza inició una ofensiva contra los musulmanes que culminó con la reconquista de Cuenca en 1177. La ciudad se rindió el 21 de septiembre, festividad de San Mateo, que celebraron desde entonces los conquenses.




Gerona: Rendición de Gerona a los franceses tras una heroica resistencia en 1809.

El sitio de Gerona, ocurrido el 6 de mayo de 1809 (conocido también como el tercer sitio de Gerona debido a las dos anteriores acontecidos en 1808, hace referencia a los siete meses de asedio a los que la Grande Armée francesa sometió a los habitantes de la ciudad de Gerona. La ciudad se mantuvo en lucha bajo el mando del general Mariano Álvarez de Castro hasta que la enfermedad y el hambre los obligaron a capturar, el 12 de diciembre.

En el momento del ascenso de José Bonaparte, al trono de España, en 1808, el general Álvarez de Castro era comandante del Castillo de Montjuic, en Barcelona. El 29 de febrero de ese mismo año, las tropas francesas intentaron tomar el fuerte. Álvarez, que estaba tomando las medidas necesarias para su defensa, recibió órdenes del Capitán General de Cataluña para rendirlo. Tras acceder a ello, sin reservas, Álvarez de Castro abandonó Barcelona para unirse a los rebeldes españoles en su lucha contra la denominación francesa y fue nombrado jefe del ejército de Cataluña y Gobernador de Gerona.

El 6 de mayo, un ejército francés de 18.000 hombres capitaneando por el Mariscal Augereau inició el sitio de la ciudad. El general Álvarez de Castro, encargado de organizar su defensa, contaba tan sólo con 5.600 hombres bajo su mando. Durante el sitio, el regimiento de Gerona realizó varios convoyes con vitales suministros, pero debido a la disminución de los defensores de la ciudad, el 26 de junio se le ordenó ingresar a Gerona para ayudar a la defensa debiendo penetrar las líneas francesas en un ataque a bayoneta calada.




Granada: Boabdil entrega las llaves a los Reyes Católicos en 1492.

Abú 'Abd Alláh Muhammad ibn Abi il-Hassan 'Ali (en árabe: أبو عبد الله محمد ابن علي), fue el último sultán del reino nazarí de Granada. Conocido como Muhammad XII, miembro de la dinastía nazarí, llamado por los cristianos Boabdil el Chico.

El Reino nazarí de Granada, también conocido como Emirato de Córdoba o Sultanato de Granada, fue un Estado musulmán situado en el sur de la península Ibérica, con capital en la ciudad de Granada, que existió durante la Edad Media.

El reino fue fundado en 1238 por el noble nazarí Mohamed-Ben-Nazar. Aunque originalmente tenía su centro de poder situado en Jaén, unos años después el monarca nazarí trasladó su corte a Granada, alrededor de la cual organizó su nuevo Estado. El reino sobrevivió en esta precaria situación gracias a su favorable ubicación geográfica, tanto para la defensa del territorio como para el mantenimiento del comercio con los reinos cristianos peninsulares, con los musulmanes del Magreb y con los genoveses a través del Mediterráneo, lo que hizo que tuviera una economía diversificada.

Sin embargo, fue perdiendo territorios paulatinamente frente a la Corona de Castilla hasta su definitiva desaparición tras la guerra de Granada, mantenida entre 1482 y 1492. El reino nazarí de Granada sería el último Estado musulmán de la península Ibérica, la antigua al-Ándalus. Su último rey fue Boabdil el Chivo (conocido como Muhammad XII), derrocado por los Reyes Católicos, que se vio obligado a rendir Granada el 2 de enero de 1492. Tras esto fue definitivamente incorporado a la Corona de Castilla como Reino de Granada.



Guadalajara: Boda de Felipe II con Isabel de Valois en 1560.

Felipe II, el Prudente, nació en Valladolid en 1527, hijo del emperador Carlos I de España y V de Alemania, y de Isabel de Portugal. Ya desde muy joven fue preparado para ser rey.

Asumió el trono español tras la abdicación de Carlos I en 1556 y hasta 1598 gobernó el vastísimo Imperio integrado por Castilla, Aragón, Cataluña, Navarra, Valencia, el Rosellón, el Franco-Condado, los Países Bajos, Sicilia, Cerdeña, Milán, Nápoles, Orán, Túnez, Portugal y su Imperio afroasiático, toda la América descubierta y Filipinas.

Después de viajar por Italia, Países Bajos y ser reconocido como sucesor regio en los Estados flamencos y por las Cortes castellanas, aragonesas y navarras, se dedicó plenamente a gobernar desde la Corte madrileña con gran empeño.

La monarquía de Felipe II se apoyaba en un gobierno de consejos, secretarios reales y una poderosa administración centralizada aunque las bancarrotas, las dificultades económicas y los problemas fiscales fueron las principales características del reinado.

En política exterior, el monarca se preocupó en mantener y proteger su Imperio; prueba de ello fueron los matrimonios que contrajo: se casó por primera vez con María de Portugal en 1543 y tras su muerte, con María I de Tudor, reina de Inglaterra, en 1554. Su tercer matrimonio fue con la francesa Isabel de Valois en 1559 y al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones, se casó por cuarta vez, en 1570, con su sobrina Ana de Austria, madre del sucesor al trono español, Felipe III.




Guipúzcoa: Jura de los fueros por Alfonso VIII de Castilla en 1200.

Al alcanzar la mayoría de edad en 1170, Alfonso VIII fue proclamado rey de Castilla en las Cortes que se convocaron en Burgos, tras lo cual se concertó su matrimonio con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, que aportó como dote el condado de Gascuña. El enlace real se celebró en la ciudad aragonesa de Tarazona.

Su primer objetivo como monarca fue recuperar los territorios periodos durante su minoría de edad. Para ello se alió con el rey de Aragón Alfonso II el Casto y con él atacó al rey navarro Sancho VI en 1173, logrando arrebatarle los territorios que este había tomado durante su minoría de edad. Tras ello reforzó su alianza con Alfonso II al concertar el matrimonio de este con su tía, doña Sancha de Castilla.

Presionado por los ataques almohades, desde 1174 tuvo que ceder a las Órdenes militares de entonces algunos territorios hasta entonces de realengo para su mejor protección, como las villas de Maqueda y Zorita de los Canes a la Orden de Calatrava, o la villa de Uclés a la Orden de Santiago, siendo desde entonces Uclés la casa principal de esta última orden militar. Desde esta plaza inició una ofensiva contra los musulmanes que culminó con la reconquista de Cuenca en 1177. La ciudad se rindió el 21 de septiembre, como festividad de San Mateo, que celebraron desde entonces los conquenses.

Alfonso VIII fue el fundador del primer estudio general español, el Studium generale de Palencia; aunque decayó tras su fallecimiento, después se trasladó a Salamanca, formando el germen de su famosa Universidad. Por otra parte, su corte se convirtió en un importante instrumento cultural que acogió a trovadores y a sabios, especialmente por influjo de su esposa Leonor.




Huelva: partida de Cristóbal Colón de Palos de la Frontera en 1492.

Palos de la Frontera es mundialmente conocido como la cuna del Descubrimiento de América. En esta ciudad-villa, en aquellos tiempos, se gestó, preparó y organizó la empresa descubridora. De su puerto partieron el 3 de agosto de 1492 las carabelas La Pinta y La Niña y la nao Santa María, con el almirante Cristóbal Colón, los hermanos Pinzón, los marineros de Palos de la Frontera y la comarca próxima rumbo a lo desconocido y que de hecho sería el descubrimiento del Nuevo Mundo, desconocido por aquel entonces para Europa.

El 30 de abril de 1492, los Reyes ordenaron que esas naves se pusieran al servicio de Cristóbal Colón y que además se les pagasen cuatro meses al precio habitual para completar los seis meses que se preveía duraría la travesía. La Corona reducía así los gastos de la expedición y vinculaba a ella a los expertos marinos de Palos de la Frontera.

El 23 de mayo de ese mismo año dicha real provisión fue leída en la plaza de la Iglesia de San Jorge Mártir de la localidad. Sin embargo, Colón seguía teniendo dificultades para reclutar tripulantes, entre otras razones porque las ordenanzas de Palos prohibían fletar barcos a las personas que no tuviesen participación en el señorío de la villa. Probablemente por ello, los Reyes adquirieron a fines de junio de 1492 la mitad de la villa de Palos de la Frontera perteneciente al Conde de Cifuentes por 16.400.000 maravedíes. A partir de este momento, los Pinzón, prestigiosa familia de navegantes palermos, decidieron tomar parte en la expedición colombina y gracias a ellos Colón pudo encontrar a los marineros que necesitaba.

Finalmente, y ultimados los preparativos, la expedición descubridora parte del Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492 con dos carabelas y una nao, llegando a tierras de América el 12 de octubre.




Huesca: Cien cristianos de Pano en el monte Uruel en los inicios de la Reconquista 

Según antiguas crónicas, Pano ya sirvió de refugio a cristianos durante la Reconquista, en el siglo VIII. Pano mantuvo el doble contacto cristiano-árabe durante todo el siglo X, sito como estaba en la misma línea divisoria del Graus musulmán y La Fueva al norte de Pano cristiana.

A principios del siglo XI, Sancho el Mayor se asegura la soberanía de los condados de Sobrabe y Ribagorza y hace construir, algo por encima de Pano, un castillo con el nombre de "Sancti Joannis". Su sucesor, Ramiro I de Aragón, fundó al pie de esta fortaleza, el monasterio de San Juan de Pano.


Espero que os haya gustado este reportaje de la tercera parte de Plaza de España.