domingo, 15 de diciembre de 2024

COSTURERO DE LA REINA

COSTURERO DE LA REINA 





Hola, de nuevo. ¿Cómo estáis queridos amigos?

En este reportaje haremos una visita al Pabellón del Costurero de la Reina que oficialmente es ahora la Oficina de Turismo.

Se encuentra ubicado en la Glorieta de los Marineros junto al Monumento de Juan Sebastián Alcano.

La Glorieta de los Marineros Voluntarios, de Sevilla, es una glorieta partida asimétrica, ubicada junto al río Guadalquivir, en una de las esquinas del Parque de María Luisa, en ella finaliza la Avenida Luis Rodríguez Casso, por la que también se puede acceder a la Plaza de España, y da comienzo al Paseo de las Delicias, a la que se puede acceder también desde el frente por el Puente de Los Remedios, y por detrás desde la Avenida de María Luisa.

Su trazado se debe a la Exposición Iberoamericana de 1929, debido a la reurbanización de la ciudad.

Este principio estaba compuesta por un monumento consistente en una ancla de hierro de grandes dimensiones, colocada de forma inclinada y continuada por una gruesa cadena de 18 metros de longitud, semi-enrollada, su peso alcanzada un total de tres toneladas. Remodelada en 1967, fecha de construcción del Puente de los Remedios. Fue inaugurada el 12 de octubre de 1968, siendo donada al Ayuntamiento de Sevilla por la Hermandad de los Marineros Voluntarios de la Cruzada. Erigida en forma de recordatorio de quienes se enrolaron en los buques sublevados de la Armada tras el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936, fue denominada con este nombre en 1968, anteriormente era conocida como Glorieta de las Delicias, por su cercanía a dichos jardines.




El Costurero de la Reina es un pequeño edificio ubicado en Sevilla, con forma de castillo, situado junto al Parque de María Luisa de Sevilla. Mide 18 metros.

En el siglo XIX Antonio de Orleans, duque de Montpensier, se instaló para vivir en el palacio de San Telmo de Sevilla (actual sede del Gobierno de la Junta de Andalucía). Los enormes jardines del Palacio serían adaptados conforme a los gustos románticos. En 1893 se edifica en el área de los jardines cercana al río Guadalquivir un pequeño castillete para el guarda, siendo el arquitecto Juan Talavera y de la Vega. Es el primer edificio neomudéjar de Sevilla, pudiéndose apreciar el estilo árabe en los grandes ventanales. En 1890 fallece el duque de Montpensier y en 1893 su esposa, Luisa Fernanda de Borbón, cede los jardines del Palacio a la ciudad de Sevilla, salvo una pequeña extensión al norte que continuará siendo jardín privado del palacio de San Telmo. La mayor parte de los jardines pasarían a convertirse en el Parque de María Luisa, y el castillete y una pequeña extensión de jardín circundante se cercarían. La zona es poblada de otros edificios neomudéjares, como el Pabellón Mudéjar (actual sede del Museo de Artes y Costumbres Populares), con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.

El arquitecto Juan Talavera y de la Vega fue un arquitecto español del siglo XIX.

Estudió para maestro de obras en la Academia de Bellas Artes de Sevilla. Posteriormente, estudió en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el título de arquitecto en noviembre de 1856. Impartió Mecánica y Construcción a los que estudiaban para maestros de obras en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla hasta la supresión de estos estudios en 1869.

En sus inicios realizaba una arquitectura de estilo moderno y racionalista simplemente ajustada a la función, como había aprendido en Madrid. Posteriormente, pasó a emplear un estilo regionalista.















En 1848 el duque de Montpensier y su esposa, la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, se instalaron en el Palacio de San Telmo de Sevilla. Las obras de adaptación del palacio, antigua universidad de marineros, fueron realizadas por Balbino Marrón. El siguiente arquitecto de la familia fue Juan Talavera y de la Vega, aunque en los años siguientes realizó algunas obras de carácter decorativo.

El 19 de junio de 1893 la infanta María Luisa donó al Ayuntamiento de Sevilla más de 18 hectáreas de los jardines del Palacio de San Telmo para hacer un parque. Los planos del proyecto, realizados por Talavera y aprobados por la infanta, fueron enviados al Ayuntamiento a finales de agosto de 1893. En estos planos está la construcción de un pabellón conocido como el Costurero de la Reina.

Actualmente es utilizado como Oficina de Información Turística del Ayuntamiento de Sevilla.

Se realizó una restauración durante la primavera de 2007 para arreglar algunas deficiencias estructurales y acondicionarlo como dependencia del Consorcio del Turismo.

Además de sus funcionas como Oficina Municipal de Información Turística en la planta baja, se ha habilitado la primera planta como dependencias administrativas de Turismo.

Fue portada de la Feria de Abril en 2008 como inspiración en el Costurero de la Reina.

La pregunta del millón de dólares: ¿Ha habido alguna leyenda en este edificio? La respuesta es SÍ.

Según la leyenda, alrededor de 1878, la hija del Duque de Montpensier, María de las Mercedes de Orleans, contrajo matrimonio con el rey Alfonso XII, convirtiéndose en reina consorte de España.

Sin embargo, entra dentro de la leyenda que la reina consorte, María de las Mercedes, debido a su estado de salud, pasara largos ratos en los aposentos del casillete tomando el sol mientras cosía con sus damas y también que, en esos ratos, recibía visitas del rey Alfonso XII, que acudía a caballo desde el Alcázar de Sevilla tras atender sus asuntos de Estado. Esto, sin embargo, resultaría imposible, porque el edificio fue construido en 1893 y la reina murió en 1878.










Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.



jueves, 12 de diciembre de 2024

FERIA DEL BELÉN

 FERIA DEL BELÉN




Hola de nuevo queridos amigos.

Como estamos en diciembre, en este reportaje vamos a visitar una exposición de la Feria del Belén ubicado en Sevilla entre el archivo de Indias, la Catedral de Sevilla y la Plaza de San Cabildo.

En otras palabras, en la Avenida de la Constitución y en la calle Fray Ceferino.

Se trata del XXXI edición de la feria del Belén. Esta exposición/mercadillo navideño se encuentra disponible desde el 9 de noviembre hasta el 23 de diciembre del 2024.

Está abierta de cara al público de lunes a viernes de 10:30 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas de lunes a viernes. En cuanto a los sábados, domingos y festivos, de 11:00 a 14:30 horas y de 16:00 a 21:00 horas.

Está organizada por la ACOBE, Asociación de Comerciantes del Belén en Sevilla (de ahí viene sus siglas), en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla.

Este año, la Feria presenta grandes novedades de figuras y construcciones elaboradas muchas de ellas por los propios comerciantes y el público podrá encontrar belenes en todas las partes del mundo, destacando las tradiciones andaluces.







La primera celebración navideña en la que se montó un belén para la conmemoración de nacimiento de Jesucristo fue en la Nochebuena de 1223, realizado por san Francisco de Asís. Francisco había regresado recientemente en 1220 de Palestina e, impresionado por su visita a Belén, se propuso volver a representar la escena de la Natividad en una cueva próxima a la ermita de Greccio (Italia).

La escena del nacimiento de Cristo no fue representada con figuritas y miniaturas de objetos cotidianos, como hacemos actualmente, ni con personas, aunque para la ocasión sí utilizó animales.

Se celebró la misa nocturna acompañada de una representación simbólica de la escena del nacimiento, mediante un pesebre (sin niño) con el buey y la mula, basándose en la tradición cristiana y los Evangelios apócrifos.

Estos animales ya aparecen en el pesebre del siglo IV, descubierto en las catacumbas de la Basílica de San Sebastián de Roma, en el 1877. Cuenta san Buenaventura, en su Legende de Santi Francisci, que tras celebrar la misa el sacerdote sobre el pesebre (utilizando como altar), San Francisco cantó el Evangelio y realizó la predicación sobre el nacimiento de Cristo, hijo de Dios, en circunstancias tan humildes como las que en aquel momento se reproducían, causando una enorme emoción entre los asistentes, de tal forma que el señor del lugar, Juan de Greccio, "aseguró que vio un hermoso niño dormido en el pesebre, que el padre Francisco cogió en sus brazos y lo hizo dormir".

Antes de la celebración de Greccio, existen muchos antecedentes de representación plástica del nacimiento de Jesús, tanto en las catacumbas romanas como en las iglesias y otros lugares relacionados con el culto religioso cristiano.









A partir del siglo XIV, fundamentalmente a través de los frailes franciscanos, cuya regla consistente en estricta pobreza, humildad, sencillez y cercanía al pueblo - frente a órdenes más ricas, "aristocráticas" y cercanas al poder político - se avenía muy bien con el humilde nacimiento del Mesías, por lo que usaron su representación como elemento de predicación, considerándose por tanto el pesebre un invento franciscano, cultivado especialmente por estos y por las estantes órdenes franciscanas, como las clarisas y los capuchinos el montaje de los belenes por Navidad se consolidó como tradición en la península itálica y fue pasando al resto de Europa, al principio como práctica eclesiástica, posteriormente aristocrática y finalmente popular. Sucedió de esta forma en España, ya que cuando, a mediados del siglo XVIII el rey Carlos VII de Nápoles pasó a ser rey de España, promovió junto a su esposa, María Amalia de Sajonia, la difusión de los nacimientos de la aristocracia española, llegando posteriormente a la práctica popular en toda España y en América.

A partir del siglo XV, se generalizó la costumbre del Belén. En 1465, en el Renacimiento, se fundó en París la primera empresa fabricante de figuras de Belén. En Alcorcón, se creó el primer taller belenista peninsular en 1471, y tenía influencias de Inglaterra que no llegaron al taller belenista hasta 1501. El tercero en producir figuritas belenistas fue la República de Siena en 1475, de estilo renacentista. El cuarto país en crear figuras belenistas fue Portugal en 1479, la primera fábrica, que se encontraba en Lisboa, fue quemada por los martinistas en 1835. Cuando Inglaterra adoptó el anglicanismo, las figuras belenistas fueron quemadas, y debido al rechazo a los iconos, en 1601 se hizo un decreto, y quien no lo cumpliera sería condenado a muerte en el siglo XIX, con la consolidación de la tolerancia religiosa, se levantó esa condena. La popular Feria de Santa Lucía de Barcelona, de venta de figuras y objetos para el belén, existe por lo menos desde 1786, Cataluña, Murcia y Madrid, durante el siglo XX, eran centros donde se fabricaron más de 400 millones de figuras de belén. En la actualidad, existen numerosos talleres artesanales en Cataluña, Murcia, Andalucía y algunos otros en el resto de España que continúan haciendo figuras, que son conocidas y apreciadas en todo el mundo.











En el siglo XVIII en América, tras la disolución por decreto papal de la orden de los jesuitas, los franciscanos ocuparon su lugar y usaron los belenes como método de evangelización. Allí son habitualmente anacrónicos, ya que incluyen animales y plantas americanas, que en Palestina no se conocían en tiempos de Jesús, como los guajolotes, magüeyes y nopales, pero que recuerdan el carácter rural de la escena. Esta peculiaridad se debe también a que en la parte latinoamericana situada en el Hemisferio Sur del planeta, en Navidad, no se celebra el solsticio de invierno, sino el del verano, por lo que el clima y los productos agrícolas son muy diferentes a los europeos y palestinos.

Los belenes pueden ser de cualquier tamaño, desde bienes en miniatura que se pueden colocar en el ojo de una aguja o de forma más habitual en cajas de música, en botellas o tinajas, etc., pasado por belenes de sobremesa, los más frecuentes en el ámbito doméstico, de tamaño reducido, que se colocan por encima de un mueble, bajo el árbol de Navidad o en el hueco de la chimenea, por ejemplo, hasta los nacimientos grandes, que ya necesitan una ubicación específica al ocupar una parte considerable de una habitación. Pero desde el punto de vista del tamaño, los más relevantes son los belenes Monumentales, los que generalmente construidos en el exterior, aprovechando incluso rincones naturales de un terreno, ocupan una superficie grande y suelen ser obra de varios artistas.

Generalmente el Nacimiento se monta antes de Navidad, tradicionalmente el 8 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada Concepción, y se conserva armado hasta el 2 de febrero, fecha de la presentación de Jesús en el Templo y fiesta católica de la Candelaria. En algunos lugares es costumbre que partir de la fiesta de la Epifanía, el 6 de enero, se añadan las figuras de los reyes Magos en adoración, que mientras tanto han sido desplazadas por el paisaje del Belén.















Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.