CÓRDOBA (3º PARTE)
Hola, de nuevo. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?
Seguimos con los reportajes de Córdoba.
En la segunda parte del reportaje hablé sobre su joya de la Corona: la mezquita-Catedral de Córdoba. También hablé sobre diferentes dinastías en el período al-Ándalus.
Pues bien, en la tercera parte de este reportaje vamos a hablar sobre el yacimiento arqueológico de Medina Azahara o Madinat al-Zahra, más bien conocida como "la ciudad brillante".
Las ruinas del yacimiento de Medina Azahara fue una ciudad paulatina o áulica que mandó edificar el siglo X el primer califa de Córdoba, Abderramán III, a los pies de Sierra Morena.
Aprovechando perfectamente el desnivel del terreno, la ciudad paulatina de Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas; el recinto de la ciudad adopta un trazado rectangular, frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán. De 1500 metros de lado en sentido este-oeste y unos 750 metros de norte a sur, se ve tan solo deformado en el lado norte por las necesidades de de adaptación a la difícil topografía del terreno. La topografía jugó un papel determinante en la configuración de la ciudad. Su emplazamiento sobre la falda de Sierra Morena permitió diseñar un programa urbano, en el que la ubicación y la relación física entre las distintas construcciones resultaran expresivas del papel de cada una de ellas en el conjunto del que forman parte. El palacio se ubica en la parte más alta, escalonando sus edificaciones por la ladera de la montaña, en una situación de clara preeminencia sobre el caserío urbano y la mezquita aljama, extendidos por la llanura.
Siguiendo la disposición en terrazas encontramos que la primera corresponde a la zona residencial del califa, seguido por la zona oficial (Casa del Ejército, cuerpo de guardia, Salón Rico, dependencias administrativas, jardines...) para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha (viviendas, artesanos...) y la mezquita aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino. La investigación ha revelado una morfología urbana caracterizada por la existencia de grandes áreas no edificadas, vacíos que se corresponden con todo el frente meridional del alcázar, garantizando así su aislamiento y el mantenimiento de su apertura visual sobre el paisaje de la campiña creando un paisaje idílico y ajardinado con arriates, como lo describe el poeta cordobés Ibn Zaydun. De hecho, los únicos espacios edificados en este nivel inferior son dos amplias franjas extremas: la occidental, con una trama urbana de ordenación ortogonal, y la oriental, con un urbanismo menos rígido.
Debido a la topografía del suelo, que se encuentra en pendiente, la ciudad se construyó sobre tres terrazas superpuestas, que correspondían a tres partes de la ciudad separadas por muros. La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la mezquita, los mercados, los baños y también los jardines públicos.
Se advierte también una separación entre los espacios públicos y los privados, aún ofreciendo ambos sectores un esquema similar: un espacio abierto, porticado, actúa como antefachada monumental de una puerta de reducidas dimensiones en la que se inicia una calle o corredor quebrado que va alcanzando a los distintos salones. Los espacios más deslumbrantes son los integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, sobre todo los Salones de Embajadores, que son dos: Salón Occidental y Salón Oriental.
El edificio es de planta rectangular, con unas aproximadas de 25 metros de largo y 18 metros de ancho. El templo, a diferencia de la Mezquita de Córdoba, se construyó bien orientado hacia La Meca. Su planta se divide en dos partes principales, la sala de oración y el patio de abluciones. La sala de oración consta de cinco naves longitudinales, separadas por arquerías formadas cada una por ocho arcos de herradura perpendiculares al muro de la quibla. El patio de abluciones se encuentra porticado en tres de sus lados. El alminar es de planta cuadrada vista desde el exterior y de planta octogonal en su interior, ubicándose junto a la puerta norte del acceso al patio.
El edificio basilical superior o más bien conocido como "casa militar" o "casa del Ejército", la función principal de este edificio no está realmente clara.
Este edificio sería el lugar de espera de las personas que iban a ser recibidas por el Califa en Medina Azahara. Allí estarían ubicadas, según algunos escritos de la época, las oficinas de dos importantes personajes: Ziyah ibn Affah, caballerizo mayor, y el general Galib. Por ello, la identificación más probable de este Salón Basilical (Dar al-Yund), construida hacia los años 955-960. De planta basilical, cuenta con cinco naves longitudinales - tres centrales que constituyen el núcleo y dos más exteriores que las flanquean - orientadas de Norte a Sur y una transversal que ocupa todo el ancho de las anteriores, rematando cada extremo por una saleta. La nave axial cuenta con un triple arco de herradura y el resto con uno doble, arcos que constituyen las fachadas de acceso desde la nave transversal. La arquería se sustenta sobre capiteles de piedra caliza donde alternan los de talla simple, con fustes de mármol rojizo procedente de Cabra con los de avispero o trépano, de talla profunda, con fustes de color gris azulado procedente de la sierra de Córdoba.
Las únicas puertas existentes - de las que sólo se preservan las correspondientes quicialeras - se sitúan en los huecos o vanos que comunican las naves más alejadas del núcleo con la transversal, lo que demuestra la conexión directa de la nave transversal con las del núcleo principal y el aislamiento de éste con respecto a las naves exteriores. En cuanto a su decoración, destaca la ausencia de placas de piedra, el revestimiento de los parámetros con mortero de cal y arena pintado de almagra y blanco, colores utilizados además en las dovelas de los arcos, y la pretensión de simular la utilización de ladrillo mediante un enlucido en rojo aplicado sobre las dovelas de piedra.
El alcázar de Medina Azahara cuenta con dos recintos ajardinados con una planimetría axial y adyacentes entre sí, denominados Jardín Alto y Jardín Bajo.
El más oriental, el Jardín Alto, se encuentra justo delante y a la misma altura del Salón Rico. En su centro se halla un edificio conocido como Pabellón Central, que se encuentra rodeado de cuatro albercas de uso tanto decorativo como funcional para el riego de los jardines. Este jardín está rodeado de murallas en su lateral oriental, meridional y occidental. Adyacente a dicha muralla occidental pero a una altura varios metros inferior se encuentra el Jardín Bajo, que aún no ha sido excavado en su totalidad.
El Gran Pórtico era la entrada oriental al recinto del alcázar, situada frente a la plaza de armas. Originalmente estaba constituido por quince arcos, siendo el arco central herradura y los otros catorce arcos escarzanos. Posteriormente fue remodelado, eliminándose varios de los arcos más septentrionales del pórtico. El pórtico tenía unas dimensiones aproximadas de 111,27 metros de largo; 2,92 metros de ancho y 9,46 metros de alto.
En un principio, fue construido el Gran Pórtico como una batería de quince arcos - catorce escarzanos y el central de herradura - erigidos sobre pilares y alineados en dirección norte-sur a partir del amurallado norte, que ocupó el frente oriental de la citada terraza. La arquería fue decorada con sencillez: un enlucido blanco y la presencia alternada de dovelas de ladrillo y piedra. Delante de ella hay un amplio espacio, que sería utilizada como "Plaza de armas" en la que se efectuarán paradas militares presididas por el Califa, con una serie de habitaciones sitas al norte y al sur.
La casa de la Alberca se encuentra al oeste de la casa de Ya'far y al sur del patio de los Pilares. El núcleo del edificio es un patio central con una alberca que da nombre al edificio. Se conservan dos de las arquerías que daban al patio, formadas cada una por tres arcos de herradura que se encontraban profusamente decorados con atauriques. Los jardines estaban decorados con plantas de poca altura como lavandas, adelfas, arrayanes, albahacas y apios.
La casa habría sido construida durante los primeros años de Medina Azahara, aunque algunas zonas fueron modificadas posteriormente, como el suelo de mortero pintado de almagra que fue sustituido por el mármol blanco. Antonio Vallejo Triano ha propuesto esta vivienda como la residencia de al-Hakam II antes de su nombramiento como califa en el año 961.
Su acceso era a través de una puerta en la zona norte que llevaba directamente al patio. Detrás de las habitaciones orientales se hallaba un baño privado o hammam, de unos 80 metros cuadrados, que albergaba tres estancias que decrecían en tamaño, calentadas gracias a un hipocausto bajo su pavimento marmóreo. Yafar al-Siqlabi, cuya vivienda está junto al hammam, añadió decoración de mármol al baño en 961-962.
La enorme Casa de Ya'far fue construida sobre tres casas anteriores. Se encuentra entre el patio de los Pilares al noroeste y el Salón Rico al sureste. Su decoración más evolucionada ha datado su construido después del año 961, durante el reinado de al-Hakam II, lo que ha llevado a varios investigadores a apoyar de que la vivienda fue propiedad de Yafar al-Siqlabi, también conocido como Ya'far ibn Abd al-Rahmán, designado hayib (primer ministro) entre los años 961 y 971.
Su estructura se articula alrededor de tres ámbitos espaciales, organizados en torno a sus correspondientes patios, todos ellos de distinto carácter: uno público, uno íntimo y otro de servicio. El espacio oficial es constituido por una edificación de planta asimilable a la basilical, que cuenta con tres naves longitudinales que comunican entre sí mediante puertas rematadas por arcos de herradura, así como una nave transversal abierta al patio, donde se interrumpe la correspondencia existente entre las naves longitudinales la fachada, con el objeto de adaptar esta última al espacio creado por la construcción de un baño contiguo. La fachada se organiza mediante una triple arcada de herradura soportada por columnas. En cuanto a la decoración del edificio, éste se pavimentó con gruesas losas de mármol blanco, excepto en el patio, donde se emplearon piedras de caliza violácea; además, destaca la decoración de ataurique de la fachada con temática vegetal y geométrica, que también está presente en el vano de comunicación de la nave transversal y la central, que ostenta sendos tableros en los frentes y las jambas del vano. Probablemente tuvo una segunda planta, tal y como evidencian unas escaleras conservadas. El espacio privado está ocupado por una vivienda particular, con un gran patio rectangular, rodeado de habitaciones, que pertenecen al espacio de servicio de los sirvientes y esclavos.
La Puerta Norte está situada en el centro de la muralla septentrional, es el punto de llegada del denominado camino de los Nogales, la vía de comunicación más rápida con la ciudad de Córdoba en aquel entonces. La puerta presenta una disposición acodada que nos conduce a la estancia del cuerpo de guardia. La puerta norte así como el resto de la muralla está constituida por sillares de piedra bien formados colocados a soga y tizón. Desde la puerta norte se inicia, hacia la izquierda, una rampa descendente de forma quebrada, que conecta con cuatro puertas y que nos lleva, a su vez, la estructura del sector público del alcázar.
Por último, el Salón de Abderramán III o también conocido Salón Rico, por su exuberante decoración, o Salón de Embajadores, por ser el lugar de recepción de las embajadas del califa, fue el salón del trono de la ciudad paulatina de Medina Azahara. Fue mandado construir por el califa Omeya de Córdoba, Abd al-Rahmán III, entre los años 953 y 957, tal como atestiguan diversas basas y pilastras epigrafiadas pertenecientes a la decoración del salón. Su concepción como lugar para atender al estricto protocolo ceremonial permitía recibir a los cuerpos administrativos, embajadores y visitantes extranjeros que pedía audiencia con el califa.
El salón está situado en la parte central del andén norte del denominado Jardín Alto, un extenso jardín en forma de cruz concebido para complementar la decoración vegetal del interior del salón como representación del paraíso en la Tierra. En la parte frontal del salón se sitúa una gran alberca en cuya agua se reflejaría la fachada.
Actualmente, el Salón de Abd al-Rahmán III se encuentra cerrado al público desde 2009 a la espera de terminar las labores de restauración que le devuelvan su estado original.
Os voy a dejar un video de cómo era el Palacio de Medina Azahara durante el Califato de Córdoba.
FUENTE: MEDINA AZAHARA
Espero que os haya gustado esta tercera parte del reportaje. Nos vemos en el próximo blog.
En el próximo reportaje hablaré sobre las Iglesias Fernandinas.



























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