PLAZA DEL CABILDO
Hola a todos. ¿Qué tal? ¿Cómo están los máquinas, lo primero de todo?
Comenzamos septiembre con un nuevo reportaje. Nos dirigimos a la Plaza del Cabildo.
La Plaza del Cabildo de Sevilla es un rincón bastante desconocido, a pesar de encontrarse a pocos metros de la catedral y de tener hasta tres accesos diferentes. A pesar de su corta historia, es un lugar con bastante encanto y con un importante pasado, pues además de conservar restos de muralla almohade, ocupa lo que durante siglos fue el histórico Colegio de San Miguel.
Es una pequeña plaza semicircular, situado en el plazo del barrio del Arenal, frente a la Catedral de Sevilla. Se accede por los edificios que la forman, dando a las calles Arfe y Almirantazgo, y a la Avenida de la Constitución.
Se levantan en el lugar que ocupa el Colegio de San Miguel, perteneciente al cabildo de la Catedral. Fue derribado a mediados del siglo XX y sólo se conservan la portada que da a la Avenida de la Constitución y algunas columnas aprovechadas en un patio interior.
Este edificio es obra del arquitecto Joaquín Barquín Barrón. Uno de sus lados lo ocupa un trozo de muralla interior almohade construido en 1184.
En esta plaza está establecido el mercadillo dominical de sellos y otras curiosidades.
A medias entre plaza y patio circular, sus tres accesos se cierran con rejas. Tiene la forma semicircular del edificio único que la rodea por su lado curvo, compuesto por una serie de arcadas decoradas con frescos que se apoyan en columnas de mármol.
Pero, ¿quién es ese hombre? Me preguntaréis en plan Pasión de Gavilanes.
No hay muchos datos biográficos sobre él. Joaquín Barquín y Barón nació el día de nochebuena, el 24 de diciembre de 1918, en su ciudad natal, Sevilla, fue un arquitecto español reconocido por su influencia en el paisaje arquitectónico de Andalucía, especialmente en Sevilla. Falleció el 30 de agosto de 1980 enterrado en el panteón familiar del Cementerio de San Fernando de Sevilla.
En cambio su hermano Fernando Barquín y Barón, nacido en Sevilla, Barquín y Barón estudió en el colegio de los jesuitas. Posteriormente estudió arquitectura en Madrid, graduándose en 1944. Desde temprana edad, mostró un gran interés en el dibujo y en la pintura. Fue influenciado por su familia, particularmente su hermano Joaquín, quien también fue arquitecto.
Junto con su hermano Joaquín es el autor del Colegio de las Irlandesas de Sevilla, que fue realizado para la orden de la Bienaventurada Virgen María entre 1964 y 1969. Los hermanos Barquín también habían participado en el concurso para la construcción del santuario del Rocío.
La familia Barquín donó su archivo a la Fundación Fidas y se publicó un libro recopilando sus obras.
Podemos acceder a la Plaza del Cabildo a través de tres pasadizos, desde la Avenida de la Constitución, desde la calle Almirantazgo y desde la calle Arfe. Llegaremos a una tranquila plaza con un edificio residencial de tres plantas, forma semicircular y porticado, construido a mediados del siglo XX por Joaquin Barín y Barón, en el espacio que ocupó durante siglos el antiguo Colegio de San Miguel. Tanto Joaquín como su hermano Fernando, también arquitecto, dejaron muchas obras en Sevilla.
Llama la atención que tanto la Plaza del Cabildo como la reforma de la Real Maestranza, posiblemente sus aportaciones más conocidas en Sevilla, corresponden a un marcado clasicismo. Sin embargo, ambos hermanos destacaron por ser arquitectos con un lenguaje muy contemporáneo, siendo de hecho la Plaza del Cabildo como una de las excepciones, dentro de una trayectoria profesional marcada por la modernidad de mediados del siglo XX. Algunas de sus aportaciones son barrios como los de Pio XII, La Candelaria, Amate, o edificios diseñados para la avenida de República Argentina en el barrio de Los Remedios, la calle López de Gómara en Triana o diferentes edificaciones en la provincia de Sevilla, como el Seminario Menor de Pilas diseñado por su hermano Fernando. También fueron muchos trabajos realizados por la provincia de Cádiz.
Bajo los arcos del pórtico semicircular de la Plaza del Cabildo y en último piso, podemos ver la decoración pictórica que realizó el artista José Palomar, igualmente en lenguaje clasicista.
Las reformas urbanísticas del entorno de la Avenida de la Constitución a comienzos del siglo XX, planteaban la creación de una amplia plaza frente a la fachada principal de la catedral, ocupando el solar resultante de derribar el Colegio de San Miguel. Esta plaza pretendía dar visibilidad que le falta al templo mayor hispalense en su cara oeste. Esta falta de espacio y perspectiva desde donde contemplar el edificio, hacen que aunque oficialmente la fachada principal sea esta, tanto para sevillanos como para visitantes, sea curiosamente la cabecera del templo la que ejerza como tal.
El proyecto lo diseña el arquitecto municipal Juan Talavera y Heredia en 1940 con la participación de José Espiau y Aníbal González y planteaba un amplio espacio rectangular con estanque central donde se reflejaría el mayor templo gótico del mundo. Los laterales de la plaza lo ocuparían dos edificios de estilo neobarroco y una galería porticada junto al Arco del Postigo sería el acceso principal, planteando derribar para ello el Mercado del Postigo, construido por Espiau pocos años antes. El proyecto contó con licencia de obras e incluso plazos marcados.
La primera solicitud de licencia de obras que recibe el Ayuntamiento para el solar, fue el de un proyecto para construir un frontón. Algo que no convenció en esa ubicación y que favoreció la idea de convertir el lugar en plaza.
La aparición de restos de muralla almohade y el alto coste del proyecto entre otros factores, acabarían truncando las aspiraciones del Ayuntamiento de Sevilla para este espacio. La ciudad se quedaría sin el histórico Colegio y sin una plaza que, con certeza absoluta, sería hoy uno de los lugares mas fotografiados de la ciudad. La necesidad de buscar alternativas al espacio, desembocaría en la construcción de la Plaza del Cabildo de Sevilla.
Esta es una plaza de bronce dedicada a Juan de Arfe en la Plaza del Cabildo.
Juan de Arfe y Villafañe (León, 1535 - Madrid, 1603) fue un orfebre español. Estaba especializado en platería. Provenía de una familia de orfebres de origen alemán. Sus obras más conocidas asiento de las catedrales de Sevilla, Valladolid y Sevilla. Realizó diversos encargos para Felipe II. También publicó varios tratados sobre arte y artesanía que fueron muy divulgados.
Era hijo del platero Antonio de Arfe y María de Betanzos y Villafaña. Su abuelo fue un célebre maestro artesano llamado Enrique de Arfe. Su hermano Antonio de Arfe fue orfebre y grabador.
Los artesanos afincados en una ciudad aceptaban encargos del resto de España, llegando incluso a fijar su residencia durante tiempos prolongados en otros lugares. Enrique de Arfe estuvo realizando encargos en Toledo y Córdoba. Antonio de Arfe residió en Valladolid, pero realizó encargos en Santiago de Compostela y León.
Aunque Juan nació en León en 1535, cuando era muy joven se trasladó con su padre a Valladolid, donde empezó a aprender el oficio de la platería. En 1562 se casó en Valladolid con Ana Martínez de Carrión, que era hija y nieta de plateros. En 1563 nació su única hija, Germana, que en 1596, se casó con el platero Lesmes Fernández del Moral.
Su hermano, Antonio de Alfaro, era grabador de ilustraciones para libros.
Sus obras más celebres son sus custodias de asiento. Normalmente sus custodias cuentan con cuatro cuerpos sostenidos con columnas. El cuerpo que contiene la Eucaristía estaba decorado con figuras de los doce apóstoles de espaldas, de cara al sacramento. Además tenían otras escultoras del Antiguo y del Nuevo Testamento.
Realizó trabajos para el reinado de Felipe II, Felipe III así como el duque de Lerma.
En el espacio que ocupa la plaza y los edificios residenciales que la forman, encontramos dos lienzos de muralla de la etapa musulmana de Sevilla. En la mayor parte de los lugares, verán que la información que habla sobre estos restos dicen que pertenecían a la antigua muralla de la ciudad. La plaza y su entorno conserva restos de dos lienzos de muralla diferentes. Uno lo encontramos entrando por el acceso desde la calle Arfe. Al entrar por este lugar, lo hacemos a través de un corredor en recodo, por lo que primero al girar a la derecha y luego a la izquierda para llegar a la Plaza del Cabildo. Pues bien, en ese segundo giro encontramos una reja, un patio interior y restos de muros. Este lienzo de muralla si es parte de la antigua cerca musulmana de la ciudad.
Este fragmento de muro pertenecía al tramo de muralla que unía el Arco del Postigo con la desaparecida Puerta del Arenal, situada en al confluencia de Arte con las calles García de Vinuesa, Castelar y Harinas. Gran parte de la muralla de Sevilla sigue conservándose oculta tras los edificios que sobre ella se construyeron, como ocurre en este caso. De hecho, este tramo visible al que nos referimos, corresponde a la trasera de las casas construidas en la calle Arfe junto al citado Arco del Postigo.
Una vez dentro de la Plaza del Cabildo vemos otro lienzo de muralla. Si el anterior tiene una longitud de unos diez metros y se encuentra bastante escondido (solo se ve si entran o salen por el acceso de la calle Arfe), este otro tiene unos 50 metros y cierra todo el semicírculo que forma la plaza.
Este muro no pertenece a la muralla de la ciudad, sino que se trata de un muro secundario que nacía en la muralla, formando ángulos de 90 grados con ella, como si fuera la letra "T" y moría en el muro occidental del antiguo patio de abluciones de la Mezquita Mayor. Es decir, este muro llegaba hasta donde hoy se encuentra la iglesia del Sagrario. Recordemos que los tres muros que cierran el actual Patio de los Naranjos se conservaron cuando se levanta la catedral gótica y el muro oeste se derriba para construir la citada Iglesia del Sagrario.
Restos de este muro que vemos en la Plaza del Cabildo se siguen conservando bajo la avenida de la Constitución y formaban parte de la alcazaba donde se encontraban el Alcázar y la mezquita, a la cual se accedía desde la ciudad solo por el patio de abluciones. Los accesos directos a la sala de oración, se encontraban dentro de esta ciudadela palatina y fortificada, prohibidos por tanto para gran parte de la población.
Muchos sevillanos conocen la Plaza del Cabildo como el lugar donde los domingos se celebra el animado y popular mercado de filatelia y numismática desde la década de 1980.
Este mercadillo semanal, era algo que antes se celebraba en la también escondida plaza de Santa Marta, lugar en el que disponían de menos espacio y uno de los factores que llevaron al cambio de ubicación. En el mercado, aparte de monedas, billetes, sellos, etc., podemos encontrar otros artículos tan diferentes y dispares como cromos, pines, relojes, pequeñas antigüedades, insignias militares, insectos o minerales. La Plaza del Cabildo se ha convertido en una interesante visita para las mañanas de los domingos, encontrándose bastante tranquila el resto de la semana. Bajos sus soportales se encuentran varios negocios que abren durante toda la semana, algunos de ellos dedicados a antigüedades, numismática y filatelia.
La numismática es el estudio o coleccionismo de monedas y otros objetos relacionados, tales como billetes, títulos valor y medallas. Abarca el estudio de la moneda y el pago, y da testimonio de la historia económica, comercial y política del ser humano. La numismática como disciplina y afición nace en el siglo XIX y está relacionada con la epigrafía, la paleografía, la semiología y el arte.
Además es una ciencia auxiliar de la arqueología y de la historia.
La ciencia numismática es de interés, ya que permite obtener conocimientos sobre los objetos usados en los intercambios y en la economía de distintos pueblos, también de su historia y costumbres.
La filatelia es la afición a coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales y a estudiar la historia postal. En los sellos queda representada parte de la historia nacional o regional de los países mediante figuras de personajes ilustres, monumentos, pinturas, flora, fauna, historia postal, etc., asuntos de interés para los coleccionistas y las personas involucradas en esta materia.
Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.
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