lunes, 2 de junio de 2025

CALLEJÓN DE LA INQUISICIÓN

 CALLEJÓN DE LA INQUISICIÓN





Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis, queridos amigos, queridas amigas?

Para empezar este primer reportaje de junio, nos dirigimos de nuevo al barrio de Triana.

Triana es un barrio de la ciudad española de Sevilla, en Andalucía, y uno de los once distritos en que está dividido el municipio a efectos administrativos. Está situado en el occidente del municipio.

Ubicado junto al río Guadalquivir. El distrito comprende los barrios de Triana Casco Antiguo, barrio León, El Tardón-El Carmen, Triana Este y Triana Oeste. La isla de la Cartuja se considera administrativamente dentro del barrio de Triana Oeste.

Triana está situada en la orilla este del río Guadalquivir vivo y está separada de la antigua zona intramuros de la ciudad por la dársena del río que recorre su cauce histórico.

En este reportaje nos dirigimos al Callejón de la Inquisición.

Es un pasaje estrecho con unos 35 metros de longitud y un trazado rectilíneo, comunicado con el paseo de Nuestra Señora de la O junto al río Guadalquivir con la calle Castilla en su confluencia con Callao.






Se debe a su denominación a encontrarse junto al Castillo de San Jorge (actual Mercado de abastos de Triana), que fuera en otro tiempo la sede del Santo Oficio, cárcel de herejes y Tribunal de la Inquisición. Los reos que eran conducidos por este recorrido iban o bien a la cárcel para ser juzgados o bien a la hoguera de ser condenados. Durante siglo y medio fue el único resto del castillo, hasta que en 1992 con motivo de la demolición y posterior rehabilitación del mercado de Triana aflorasen los muros de la antigua fortificación.

En su salida a la calle Castilla se abre con un muro, a modo de arco o puerta que dispone de cancela (la cual se cierra a la noche), y que se remata con tres pináculos cerámicos. El suelo del callejón es de canchos y va descendiéndose en la altura que lleva al río por pequeños tramos de escalera. Termina en un arco que da al paseo, construido al igual que el final de la calle en ladrillo visto.

La inquisición real se implantó en la Corona de Castilla en 1478 por la bula del papa Sixto IV, Exigit sincerae devotionis con la finalidad de combatir las prácticas judaizantes de los judeoconversos de Sevilla, uno de cuyos condenados se llamaba; "Yusif Franco", caso del que más tarde vieron irregularidades procesales. A diferencia de la Inquisición medieval, la impulsó directamente a la monarquía, es decir, los Reyes Católicos. Tras una nueva bula emitida en 1483, la Inquisición se extendió directamente a los reinos de la Corona de Aragón, incluyendo Sicilia y Cerdeña, y a los territorios de América (México, Lima y Cartagena de Indias) y se nombró Inquisidor General a Tomás de Torquemada, de familia de conversos, el confesor de Isabel, Espina, había sido rabino. La inquisición se convirtió en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona, a quien servía como instrumento del poder real, era un organismo policial interestatal, capaz de actuar a ambos lados de las fronteras entre las coronas de Castilla y Aragón, mientras que los agentes ordinarios de la Corona no podían rebasar los límites jurisdiccionales de sus respectivos reinos.








Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog

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