EXPO 92 (3º PARTE)
Hola de nuevo. ¿Cómo estáis queridos amigos?
Seguimos con la tercera parte del reportaje de la Exposición Universal de 1992 de Sevilla, recorriendo el mundo, describiendo los pabellones y explorando culturas por alrededor del mundo.
Podéis ver mis anteriores reportajes de la Expo 92 a través de los siguientes enlaces:
https://loveandalucia.blogspot.com/2025/06/expo-92-1-parte.html
https://loveandalucia.blogspot.com/2025/06/expo-92-2-parte.html
La Exposición Universal de Sevilla de 1992 significó un antes y un después para Sevilla, que se convirtió durante unos meses en el centro del mundo. Situada en los terrenos de la Isla de la Cartuja, donde se ubica el que fue antiguo monasterio de los monjes cartujos, la Expo 92 acogió a 112 países, 23 organismos internacionales, 6 empresas y las comunidades autónomas españolas.
Visitada por más de 20 millones de personas, la Expo supuso un acercamiento a costumbres y culturas de diferentes países aglutinada en pabellones, algunos de impresionante calidad arquitectónica.
Durante seis meses, Sevilla fue la capital del mundo y concentró multitud de actividades culturales y lucrativas así como encuentros políticos y económicos que afianzaron los lazos entre países diferentes y, sobre todo, entre Sevilla y el resto del mundo.
La mascota oficial de la Expo 92 se llamó Curro, un simpático pájaro de pico y cresta multicolor.
Al término de la Exposición Universal, las infraestructuras tuvieron múltiples finales. Algunas fueron desmanteladas o derruidas por tratarse de construcciones efímeras, o por el peligro ocasionado por su abandono posterior. Otras fueron trasladadas a otras ciudades, como el monorrail que fue instalado en un centro comercial de Zaragoza. Y otras muchas se han aprovechado para reconvertirse en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja, gestionado por la sociedad Cartuja 93, y en parque temático Isla Mágica, además de para usos administrativos, universitarios y de equipamiento para la ciudad.
Vamos a seguir con la descripción de los Pabellones de la Expo'92.
Empecemos con el Pabellón de la India, actualmente demolido.
El Pabellón de la India se encontraba situado en la Avenida 3 o de las Palmeras, actual calle Marie Curie, y junto a los Pabellones de la Santa Sede e Israel. Pabellones que iremos describiendo más adelante.
Fue diseñado por los arquitectos Julio y Cristina Peletzer, con una superficie de parcela de casi 1.400 metros cuadrados y se han construido 693 metros cuadrados.
Tiene una altura de 20 metros.
El pintoresco edificio que levantó el país indio en Expo'92 destacaba por sus colores y formas, que representaban las de un pavo real, como ave nacional del país. Sus contenidos fueron montados en apenas 48 horas antes de la inauguración debido al bajo presupuesto y el poco interés de los responsables del gobierno indio, según palabras del propio comisario del Pabellón de la India.
Pese a ello, la India presentó un contenido expositivo cuyo presupuesto ascendió a 40 millones de pesetas y donde se mostraba al visitante su cultura y tradiciones, haciendo alusión al equívoco de Cristóbal Colón, que al divisar tierra estaba convencido de que había llegado a la India en lugar de América, continente descubierto en ese momento.
El público podía conocer las aportaciones del país al resto del mundo mediante grandes fotografías y textos de sus sabios más importantes como Mahatma Gandhi y Teresa de Calcuta, entre otros, así como su historia reciente tras su independencia del gobierno británico. En el patio del Pabellón, un pavo real paseaba entre telas y objetos indios.
Tras el cierre de la Exposición Universal de 1992, y por su concepción de Pabellón efímero, se procedió a su derribo, siendo ocupada posteriormente su parcela por un edificio de oficinas.
Fuente: Expo92.blogspot.com
Fuente: Expo92.blogspot.com
Fuente: Expo92.blogspot.com
El siguiente Pabellón que vamos a describir a continuación es el Pabellón de Chile.
Fuente: Expo92.es
Pabellón de Chile en 1992. Fuente: expo92.blogspot.com
El Pabellón de Chile fue creado por los arquitectos Germán del Sol y José Cruz. Tiene una superficie de 1.789 metros cuadrados de parcela y se han construido de esa parcela solo 1659 m2.
Tiene una altura de 13,8 metros.
El Pabellón de Chile se encuentra en la calle Albert Einstein, antigua avenida 4 o del Ombú durante 1992, entre la parcela que ocupaba el Pabellón del Caribe, actualmente ocupado por el edificio del ABC de Sevilla, y las parcelas que ocuparon durante la Muestra de los Pabellones de Rumanía, Yugoslavia y de La Promesa.
El edificio se compone de una galería de madera de pino laminada con contornos levemente ondulantes, y cubierto por un techo de color rojizo fabricado con placas de cobre, principal mineral producido por la nación chilena. Está orientado de norte a sur al igual que el país que representó durante la Expo 92. Su arquitectura, que rompía con las formas rectas y los paralelepípedos que abundaban en las formas de los pabellones de la Expo 92, lo convirtió en uno de los pabellones más laureados en cuanto a su arquitectura, estando al nivel de Japón, Kuwait o la Navegación.
Entre los contenidos que se exponían, todas las miradas fueron acaparadas por el gran iceberg que mostró en el interior del Pabellón. Para la Muestra se decidió llevar como principal espectáculo del Pabellón un iceberg antártico de 60 toneladas, proveniente de Bahía Paraíso. Éste fue transportado por partes, por el buque Galvarino de la Armada de Chile, dentro de contenedores especialmente refrigerados. Aunque la idea de los organizadores era mostrar a Chile como un país eficiente en el intercambio comercial, la decisión fue muy criticada y cuestionada debido al efecto negativo que ello conllevaría para el medio ambiente. A pesar de que en un principio se pensó que el iceberg sería lanzado al Lago de España o al Guadalquivir tras la clausura de la Muestra, finalmente los organizadores decidieron llevarlo de regreso a la Antártida.
Entre el resto de los contenidos, el visitante podía entrar en "El nivel de los sonidos de Chile" donde podía escuchar las olas del mar, las voces de las gentes del país, la melodía de instrumentos autóctonos y distintos murmullos. Muchos de sus contenidos eran estanterías llenas de cajas que, mediante unas fotos y unas breves líneas, representaban distintos aspectos de su historia, cultura, industria, paisajes, etc., y podían adquirirse por el módico precio de 200 pesetas junto a un ejemplar de lapislázuli, un mineral muy común en la región.
Tras la clausura, el pabellón sufrió reformas en su interior para acondicionarlo para sus nuevos usos y se restauró en 1999, ocasionado que la madera exterior se policromara de un tono más oscuro pero recientemente se le han aplicado tratamientos diversos que recuperaron el color original.
Hasta que poco era sede del grupo DETEA, especializado en el campo de la construcción y la ingeniería, energía y medioambiente, pero al abandonar el edificio, se encuentra a la venta.
Pabellón de Chile en 1998, antes de su restauración. Fuente: expo92.blogspot.com
El iceberg bajaba la temperatura del pabellón a 5ºC. Fuente: expo92.blogspot.com
El Pabellón de Chile en la actualidad. Fuente: expo92.blogspot.com
Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog de la Expo 92.




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