lunes, 30 de diciembre de 2024

MONUMENTO SEGISMUNDO MORET

 MONUMENTO A SEGISMUNDO MORET


Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis, queridos amigos?

Vamos a terminar diciembre con otro reportaje sobre el centro de Cádiz. En este blog nos dirigimos al Ayuntamiento y vemos un monumento en homenaje a Moret sobre la Constitución de 1812.

De eso se trata este reportaje, en homenaje a Segismundo Moret. ¿Y ese quién es? Me lo preguntáis en plan "Pasión de Gavilanes". Coge papel y boli, José Antonio.

Segismundo Moret y Pendergast, fue un hacendista, literato y político español.

Durante el reinado de Amadeo I fue ministro de Ultramar y ministro de Hacienda, durante el reinado de Alfonso XII, ministro de la Gobernación; durante la regencia de María Cristina de Habsburgo, ministro de Estado, ministro de Fomento, nuevamente ministro de Gobernación y ministro de Ultramar; y, finalmente, durante el reinado de Alfonso XIII, ministro de Gobernación, presidente del Consejo de Ministros y presidente del Congreso de los Diputados.



Estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid, donde en 1858 obtuvo la cátedra de Instituciones de Hacienda. Su origen gaditano y sus relaciones familiares y de negocios con Gran Bretaña le predestinaban a ser, como fue, un activo defensor del librecambismo.

En 1863 fue elegido diputado independiente por Almadén, provincia de Ciudad Real, escaño al que pronto renunciaría. Fue reelegido, por Ciudad Real en esta ocasión, en 1868 tras el triunfo de la Revolución de 1868 y colaboró en la redacción de la Constitución española de 1869. También, fue ponente en las conferencias dominicales sobre la educación de la mujer (Universidad de Madrid), con la conferencia Influencia de la madre sobre la vocación y profesión de los hijos (Madrid, 1869).

Era casado con Concepción de Remisa y Rafo, hija de Gaspar de Remisa Miarons, (1784-1847), I marqués de Remisa y vizconde de Casa Sans y de Marianna Teresa Rafo de Tolosa (1802-1822).

Fue ministro de Ultramar en el gabinete presidido por el general Prim (1870). Durante su gestión se abolió la esclavitud en Puerto Rico, que quedó limitada a la libertad de vientres, conocida como Ley Moret, de 4 de julio de 1870 y promovió un texto constitucional para Puerto Rico. Pasó después a ser ministro de Hacienda en el primer Gobierno del reinado de Amadeo I (1871), pero tuvo que dimitir al poco tiempo a casa de ciertas irregularidades en dos concesiones de tabaco.



Nombrado embajador en Londres en 1871, fijó allí su residencia tras su dimisión como embajador, para dirigir un negocio bancario. En 1875, tras la restauración borbónica, regresó a España y fundó el Partido Democrático-Monárquico, que en 1882 se fusionó en Izquierda Dinástica y acabó dentro del Partido Liberal de Sagasta.

Fue nombrado en 1883 ministro de la Gobernación bajo el gobierno liberal de José Posada Herrera. Desde 1885 formó parte del Partido Liberal, en el que colaboró con Sagasta como ministro de Estado (1885-1888), Gobernación (1888, 1901 y 1902), Fomento (1892), Estado (1892 y 1894) y Ultramar (1897-1898). Su gestión de Moret y el tratado con Alemania perjudicaban los intereses de la industria pesada española, logrando derribarlo del ministerio.

A la muerte de Sagasta, participó en las luchas por la dirección del partido, en dura pugna con Montero Ríos, pero su falta de resolución y los pocos escrúpulos que en ocasiones había demostrado, le cerraron el camino. En 1897, siendo ministro de Ultramar, decretó la autonomía de Cuba y Puerto Rico, en un vano intento de impedir la emancipación de ambas colonias. Cerca de 1902 colaboró en la creación del Instituto de Reformas Sociales, embrión del futuro Ministerio de Trabajo.

Tras la dimisión de Montero Ríos debido a su intención de sancionar a los militares implicados en los hechos del diario ¡Cu-Cut! y La Veu, en represalia por sus artículos de sesgo nacionalista, y el ulterior respaldo de Alfonso XIII, ocupó la presidencia del Gobierno (1905-1906). Durante este mandato, apoyó a los militares e hizo aprobar la Ley de Jurisdicciones, que puso las ofensas al Ejército y los símbolos y unidad de España bajo jurisdicción militar, con lo que conjugó en su contra a todos los sectores catalanes. Una de las armas para luchar contra ellos fue el apoyo que concedió bajo mano a Alejandro Lerroux, quien con su radicalismo podía apartar del catalanismo a las masas obreras. El atentado contra Alfonso XIII en mayo de 1906, le forzó a dimitir en julio de 1906, tras una gestión en que no había ganado ningún prestigio, quedando sin mayoría suficiente en las Cortes, aunque volvió a desempeñar brevemente tal cargo, pero el Congreso le hizo objeto de una moción de censura, y el nuevo gobierno de Moret hubo de presentar la dimisión a las 48 horas de haberse formado.

Tras el estallido de la Rebelión de Cuba, Moret fue partidario de resolver el conflicto mediante la concesión de una amplia autonomía a las colonias. Sin embargo, una vez nombrado ministro de Ultramar en 1897, no logró poner fin al conflicto ni evitar la intervención militar de los Estados Unidos en las colonias al año siguiente, en abril de 1898. Entre 1901 y 1902 fue nombrado de nuevo ministro de Gobernación y en 1905, presidente del Congreso, cargo desde el cual fue testigo de la Conferencia de Algeciras en la que se le concedió a Francia la hegemonía sobre Marruecos a cambio de una mayor influencia de España en el norte. Tras la caída de Antonio Maura en 1909, presidió de nuevo el Consejo hasta 1910, y lo hizo de nuevo tras el asesinato de Canalejas, en noviembre de 1912. El conde de Romanones le nombró Presidente del Congreso, que desempeñó hasta su muerte, en enero de 1913.

Fue nombrado hijo predilecto de Cádiz en 1907.



Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog

viernes, 27 de diciembre de 2024

DIORAMA DEL BELÉN NAVIDEÑO DE JEREZ

 DIORAMA DEL BELÉN DE JEREZ



Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis queridos amigos y queridas amigas?

Seguimos en diciembre, la época de la Navidad y las exposiciones del Belén. Para este reportaje, nos dirigimos de nuevo a mi tierra querida: Jerez de la Frontera.

Para terminar este reportaje, nos dirigimos a la Iglesia de Santo Domingo, también llamado de forma indistinta como convento de Santo Domingo, situada en Jerez de la Frontera.

Su importancia histórica radica es ser uno de los primeros templos en levantarse fuera del recinto amurallado. La tradición cuenta que en la Iglesia de Santo Domingo, la primera misa católica en Jerez de la Frontera, tras la Reconquista, oficiada por el patrón de los marineros, Pedro González Telmo.

Junto a la Iglesia se encuentran los Claustros de Santo Domingo.

Ahí se encuentra un Museo de Belén Viviente ubicado en la Iglesia Santo Domingo.

El belenismo o construcción de belenes - también llamados nacimientos, pesebres o portales - , hace referencia a los diversos tipos y modelos de representación del nacimiento de Jesucristo.

En Jerez de la Frontera, la tradición belenista se documenta desde 1966, con la instauración del Concurso de Nacimientos Familiares y Entidades promovido por Radio Popular. En el año 1976 se funda la Asociación de Belenistas de Jerez, la más veterana de las asociaciones de Andalucía y una de las más prestigiosas de España por su técnica de construcción de belenes, creando con dicha singularidad. Es destacable la Muestra del Belén de Xerez (o Museo del Belén), que desde diciembre de 2011, año de su inauguración, expone de manera permanente el montaje "Salve, Emmanuel", un nacimiento monumental con efectos de luz y sonido que narra las escenas más significativas de la natividad, como verdadera joya artística del arte belenista. La ampliación de esta muestra se ha llevado a cabo desde el año 2012 con la inauguración de exposiciones permanentes de dioramas con temática navideña o de la Natividad, nacimientos de estilo hebreo o regionalista, exposiciones de esculturas de artistas belenistas tanto noveles como de renombre y un monumental belén napolitano.














Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.

PD: ¡¡¡ME ENCANTA JEREZ!!!

martes, 24 de diciembre de 2024

MONUMENTO CAYETANO DEL TORO

MONUMENTO CAYETANO DEL TORO



Hola a todo el mundo. ¿Cómo estáis, queridos amigos?

En este reportaje nos vamos al centro de Cádiz y me he encontrado un monumento ubicado entre la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz y el Gran Teatro Falla.

Haré también un reportaje sobre el Gran Teatro Falla en el próximo blog. Así que no os preocupéis.

Se trata de un monumento en homenaje a D. Cayetano del Toro y Quartiellers.

Me preguntaréis en plan Pasión de Gavilanes: "¿Quién es ese hombre?" Tranquilos que os lo iré comentando.

Cayetano del Toro conocido como "Padre del Pueblo" fue oftalmólogo y otorrinolaringólogo, así como alcalde de Cádiz y presidente de la Diputación. 

Nació en Cádiz en 1842. Bautizado en la Parroquia de San Antonio como Cayetano María de las Mercedes Francisco de Asís del Toro y Quartiellers. Hijo de José María del Toro y Castro, escribiente y comerciante, que también fue alcalde la ciudad. Su madre fue María de las Mercedes Quartelliers y Picazo, originario de Cartagena y El Puerto de Santa María. 

Cursó sus estudios en el privado colegio de San Agustín, sito en el desamortizado claustro del convento de San Agustín en la calle San Francisco. Ya desde muy joven destacó por su afición al estudio. Aprobó el bachiller en Filosofía en la Universidad de Sevilla en junio de 1857. Con apenas 15 años inició estudios en medicina en la Facultad de Cádiz. En sus estudios compatibilizó la ciencia con la formación humanística y artística.




En 1859, siendo estudiante de tercer curso, fue distinguido por la reina Isabel II con la medalla al mérito militar con distintivo blanco por su comportamiento en la atención a los heridos de la Guerra de África ingresados en el Hospital Militar. Realizó los seis cursos de medicina entre 1857 y 1863, obteniendo la calificación de sobresaliente en todas las asignaturas y ganando algunos premios en varias de ellas. En ese mismo año solicitó plaza de ayudante de clases prácticas en la facultad. Dado su magnífico expediente, se le concede estudiar el doctorado en Madrid durante el año 1863. Allí conocerá al doctor Delgado Jugo que atraerá al joven Cayetano con 21 años hacia la especialización oftalmológica. En 1864, obtiene su título de doctor en Medicina y Cirugía y vuelve a Cádiz rechazando el puesto de director del Instituto en Madrid, que ejercía Jugo, hasta su jubilación. En Cádiz creó su propio instituto docente que sufragó con sus propios fondos y que enseguida obtuvo un gran reconocimiento por parte de los alumnos y de los pacientes, desarrollando una técnica novedosa y muy eficaz en la intervención de cataratas que incluso fue adoptada internacionalmente. Trabajó estrechamente con su primo, Rodolfo del Castillo, que desarrolló funciones como jefe clínico de su clínica y del que además era un excelente confidente y amigo.

Del Toro, además, fue otorrino y obstetra. Solía realizar intervenciones médicas de forma altruista en el Hospital de San Juan de Dios de Cádiz e incluso en su propia consulta. También ofrecía seminarios y clases magistrales en la Facultad de Medicina. Atendía gratuitamente a los pacientes humildes varios días a la semana en el Instituto como en su clínica privada.

Cayetano del Toro y Quartiellers fue uno de los personajes más relevantes de finales del siglo XIX y principios del siglo XX gaditano en muchos otros ámbitos: como jefe del Partido Liberal, como alcalde o presidente de la Diputación, como organizador de las fiestas religiosas, como divulgador de las excelencias de la bahía de Cádiz para la industria marítima, como promotor de la conmemoración del Primer Centenario de la Constitución de 1812, como impulsor del reencuentro con Iberoamérica, como urbanista, derribando la muralla y abriendo de esta manera la ciudad de Cádiz al mar. Popularmente era conocido como el Padre del Pueblo.

Profesaba estrecha amistad, entre otros, con Práxedes Mateo Sagasta, Segismundo Moret, Isaac Peral o Patrocinio de la Biedma. Después de una vida unida al tabaco, falleció a los 72 años a causa de una bronconeumonía crónica a principios de enero de 1915.



El pueblo gaditano, en reconocimiento de gratitud, intentó poner un monumento a don Cayetano del Toro y Quartellers en la Plaza de Mina, a indicación de la Excma. Sra. Dª Patrocinio de Biedma, deseándose que la esculpiera Mariano Belliure. Este proyecto no llegó a cristalizar. Cuando ya murió, la Academia Hispanoamericana de Cádiz no quiso retardar más este homenaje y fomentó la colecta que había de erigirlo en la entonces llamada Plaza de Méndez Núñez. Patrocinio de Biedma falleció en septiembre de 1927, en Cádiz, sin ver cumplido su propósito de la realización del monumento de su amigo Cayetano del Toro.

En 1928, el alcalde Ramón de Carranza retoma el proyecto tratando de recabar la ayuda de Primo de Rivera para que coopere con la iniciativa desde Madrid. En este mismo año se encarga a Gabriel Borrás como un boceto concreto para que vaya trabajando en el mismo a partir de fotografías y retratos que le son remitidos con el objetivo de que presente una maqueta del monumento. En el Gran Teatro Falla en julio de este mismo año, se desarrollaría, una Velada teatral que ofrece la junta organizadora del monumento al ilustre patricio gaditano Excmo. Sr. D. Cayetano del Toro, y cuyos productos son destinados a engrosar la suscripción abierta con dicho fin. También se organizaron veladas en el Parque Genovés, recitales flamencos, rifas, etc., en otros puntos de la ciudad.

El valenciano Gabriel Borrás mandó su boceto definitivo, la Comisión lo acepta pero le ruega al escultor que sea consciente de la limitación de recursos a la hora de cuantificar su tarifa. En septiembre de 1928 se firmó el contrato y se concede un plazo de seis meses para la conclusión del monumento. Su precio final se estipuló aproximadamente 35.000 pesetas, y es designado su emplazamiento en la plaza de Méndez Núñez.



Se inauguró en octubre de 1929 cuando Primo de Rivera llega a Cádiz junto con otras personalidades. Este viaje tenía por finalidad recibir una recepción de multitudes y adhesiones a la deteriorada imagen del dictador. Tras estos preámbulos, en la plaza de Méndez Núñez, se coloca la primera piedra del monumento. La realidad parece indicar que el acto, parecía más una excusa para exaltar a Primo de Rivera, que una visita para un acto oficial de inauguración.

El monumento cambiará de ubicación en 1963 debido a la reordenación del tráfico por necesidad de mayor radio de giro para los trolebuses y autobuses en la plaza del Mentidero. Se instalará en la plaza Fragela, donde se encuentra a día de hoy (aunque no en la actual ubicación). El monumento estaba situado frente a la entrada principal del Gran Teatro Falla (dando a la Casa Fragela) y se le añadirá un pequeño circundante. En 1974, se reordena la plaza y se ubicará en su actual posición, frente a la puerta principal de la Facultad de Medicina.



El monumento está formado por un promontorio escalonado, de roca blanca. En lo alto se sienta Cayetano del Toro, con una niña junto a él. A sus pies, más abajo, la madre arrodillada le ofrenda una corona de laural, de la que penden unas citas con el escudo de Cádiz. Todas estas imágenes son labradas por Borrás en bronca. En el frontispicio figura escrito:

AL EMINENTE DOCTOR CAYETANO DEL TORO SU CIUDAD NATAL, 1842-1915

En el canto izquierdo dice: 

AUTOR DE NUMEROSAS OBRAS CIENTÍFICAS DIO GRAN IMPULSO A LA OFTALMOLOGÍA

Y en el derecho:

SIENDO PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL Y ALCALDE DE CÁDIZ HIZO GRANDES REFORMAS DANDO UN GRAN EJEMPLO DE ALTRUISMO Y AMOR A LA CIUDAD

Por la espalda se incrusta en el basamento un bajorrelieve de mármol, con un don Cayetano inclinado sobre un cuerpo yacente, con la que parece ser su madre, en señal de agradecimiento. Se intenta de insinuar una de las lecciones prácticas explicadas a sus alumnos. Debajo se lee: LA CARIDAD, concepto clave en el aspecto filantrópico que siempre tuvo don Cayetano, y encima aparecen los atributos de la Medicina. Toda la obra estuvo hasta los 50 años rodeado de una artística alambrada.

Cada dos de enero, como homenaje al día de su fallecimiento, hay una ofrenda floral en el monumento.





Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog

jueves, 19 de diciembre de 2024

MUSEO DE HISTORIA DE LA FARMACIA DE SEVILLA

 MUSEO DE HISTORIA DE LA FARMACIA




Hola a todos. ¿Cómo estáis queridos amigos, queridas amigas?

En este reportaje nos vamos a adentrar en el mundo de la salud. ¿Por qué? Porque vamos a visitar el Museo de Historia de la Farmacia.

¿Dónde se encuentra el Museo? Se encuentra en la Facultad de Farmacia, perteneciente a la Universidad de Sevilla, ubicado por el Campus Reina Mercedes, en la calle Profesor García González.

La Facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla se encuentra situada desde 1974 en el exterior del Campus Universitario de Reina Mercedes.

Anteriormente se hallaba en los edificios de la antigua Fábrica de Tabacos (Rectorado). En 1994 se amplió con nuevas aulas incluidas en un anexo, y en 2001 con varios laboratorios situados en la primera y segunda planta del antiguo edificio de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales.

En la actualidad, la Facultad de Farmacia cuenta en total con 2.284 alumnos, de los cuales 340 son estudiantes de nuevo ingreso. Asimismo, la facultad está provista de 224 profesores divididos en 12 departamentos.






La Universidad de Sevilla tiene un Museo de Historia de la Farmacia desconocido probablemente para muchos ciudadanos e incluso miembros de la comunidad universitaria tanto para Personal Docente e Investigador (PDI) como Personal Técnico, de Gestión, Administración y Servicios (PTGAS). Se encuentra en la planta sótano de la Facultad de Farmacia y alberga valiosas y curiosas piezas que trasladan al visitante a una época en la que los medicamentos se elaboraban manualmente y las farmacias eran bellos espacios de aprendizaje.

La farmacia, además de una profesión y un conjunto de ciencias destinadas fundamentalmente a la preparación del medicamento y a la restauración a mantenimiento de la salud pública, es belleza.

Belleza de unos utensilios y locales, mediante los cuales los profesionales han podido ejercer su labor a lo largo de los siglos. En este Museo mostramos una panorámica de la actividad profesional y científica de los farmacéuticos en los siglos XIX y a principios del XX, en una época que en la revolución industrial modificaría, como en otras tantas disciplinas, la estética y la dinámica del mundo farmacéutico.

Constituye el Museo una colección de utillaje farmacéutico destinado a la consecución del bienestar de la persona, a la lucha contra la enfermedad. Material que va desde la elaboración, la conservación y la propia dispensación del medicamento, hasta útiles para el análisis, colección de muestras vegetales, especialidades farmacéuticas catalogado por formas farmacéuticas, publicidad, libros y cuadros de oficinas de farmacia. Todo ilustrado con cartelas indicativas del contenido de las baldas.












La idea de la creación de un Museo que versara sobre la Historia de la Farmacia surgió a finales del pasado siglo, cuando los profesores de Historia de la Farmacia y Legislación Farmacéutica de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla empezaron el trabajo de recopilación de material que fuera de interés para el proyecto de un Museo. En 1999, gracias a los primeros años en la recopilación de material, vio la luz la exposición "La Farmacia y el Arte de Curar" en el Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla (Pabellón Mudéjar).

Los orígenes del Museo se remontan a 1995 cuando la catedrática Mª Teresa López Díaz, junto a los profesores Esteban Moreno Toral y Consolación Martínez García; y los licenciados en Farmacia Joaquín Espejos y Javier Ballesteros, iniciaron el trabajo de recopilar material que fuera de interés para el proyecto de un museo. Para ello, enviaron cartas solicitando ayuda a distintas instituciones, entre ellas los diferentes Colegios Oficiales de Farmacéuticos de la comunidad andaluza y personas particulares. La Fundación Avenzoar acudió a esa llamada y donó importante material para un museo.

Con el andar del tiempo se emitió un informe en el que precisaba que la Fundación Farmacéutica Avenzoar había sido autorizada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla en contrato suscrito por sus presidentes con fecha de 15 de marzo de 1995 para ceder en precario y calidad de depósito material al Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica. Gracias a los primeros años en la recopilación de material para el museo, vio la luz la exposición "La Farmacia y el Arte de Curar" en 1999 en el Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla (Pabellón Mudéjar), cuya comisaría fue la profesora del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica Dña. María Teresa López Díaz.

Pero el tiempo pasó y, salvo en 2005, transcurrieron muchos años con el material almacenado en cajas en la Facultad de Farmacia hasta que, en 2012, se pensó dedicar ese mismo espacio a albergar un Museo de la Historia de la Farmacia que sirviera a la par como centro docente para la impartición de los seminarios de Historia de la Farmacia de la nueva asignatura de Grado en Farmacia denominada "Quimioinformática, Investigación e Historia de la Farmacia". Se reciben visitas guiadas y se hace investigación. Se trata, pues, de un centro expositivo, docente y de investigación científica y, en puridad, desde el punto de vista normativo, esta colección universitaria tiene la consideración de exposición permanente.












El objetivo de los estudiantes universitarios que cursan Grado en Farmacia es tener conocimiento de la Historia de la profesión farmacéutica, iniciación a la metodología de la investigación y del Museo de Historia de la Farmacia como herramienta docente.´

Como asignatura docente tiene también como objetivo tratar de comprender a los estudiantes universitarios de la Historia de la Farmacia como una disciplina fundamental para comprender el presente de la profesión a través de su devenir histórico, que conozcan la importancia de tomar decisiones del pasado y es pieza clave para su identificación, orientación y supervivencia.

Otro propósito es comprender el medicamento a través del tiempo en el tejido de la evolución de las teorías médicas, el progreso de las ciencias naturales y la periodificación de las conocimientos científicos, el acercamiento a las fuentes primarias que obren en los diferentes archivos acerca de la historia de esta profesión, promoviendo la reflexión, el interés por las humanidades y la inquietud hacia cuestiones museísticas se nos antojan muy importantes en el perfil del futuro farmacéutico y de su propia integridad profesional.

Se pretende, a través de exposiciones con temas relacionados con la Historia de la Farmacia de la profesión del arte de curar, que el estudiante mejore sus habilidades de exposición a la par que comprende los valores que aportan las humanidades en su vida profesional. Se pretende que conozcan las posibilidades de conocimiento que ofrecen las fuentes mudas a través del estudio de las piezas del Museo de Historia de la Farmacia de Sevilla, y que el estudiante, a través del Museo, mejore en la comprensión de la Historia de la Ciencia. 












El laboratorio químico, como parte anexa y a la vez integrante de la botica, surge con anterioridad al siglo XIX, pero será durante esta centuria cuando adquiera cuerpo e importancia decisiva. Estos laboratorios químicos fueron paulatinamente ampliando el campo de actividades abriéndose desde mediados del siglo XIX, una múltiple vertiente, además de la propia o específicamente farmacéutica, con la elaboración de los medicamentos llevada a cabo en los laboratorios anejos, los cuales darían con el tiempo a la industria farmacéutica; la de los análisis tanto clínicos como bromatológicos y de minerales.

La revolución experimentada en el campo de la Química, como nueva nomenclatura, consolidó esta disciplina y de manera especial el desarrollo definitivo de la Química Farmacéutica. La Química constituiría también como un basamento fundamental en el desarrollo de las ciencias de la vida: la extracción y el estudio de las sustancias producidas por las plantas y los animales han dado a su nombre a la Química Orgánica, descadenándose grandes hallazgos durante la centuria decimonónica.

Los avances en disciplinas como la Microbiología y la perfección de distintos utensilios e instrumentos permitieron poner en marcha algunas determinaciones que favorecían el diagnóstico de una enfermedad, el estudio de componentes esenciales de los alimentos o el análisis estructural de minerales.

En el siglo XIX el farmacéutico desarrolla su profesión habitual principalmente en la Oficina de Farmacia. A principios de la centuria, las farmacias se parecían mucho a las boticas del siglo anterior, sin embargo, la formación universitaria del farmacéutico, el desarrollo de la química y la evolución de la sociedad incidirá inevitablemente en una modificación de la misma.

En España. la Ordenanzas de Farmacia desde 1860 establecían que la oficina de farmacia debía tener al menos tres piezas bien diferenciadas: una destinada a la expedición o venta de los medicamentos, otra para su elaboración y una tercera para la conservación de los mismos. 

En general, la farmacia en el siglo XIX conserva en parte el aspecto formal de sus antecesoras. Solía tener en la parte exterior y superior de la puerta, un rótulo que llevaba en letras grandes Farmacia y que ocupaba toda la anchura de la botica.

Pero la Rebotica era también el lugar donde el farmacéutico elaboraba sus medicamentos a finales del siglo XIX y a principios de la primera mitad del siglo XX, elaboraba sus medicamentos. Solía ser un lugar bastante amplio, de donde emanaba ese color característico, mezcla de eter y de drogas diversas, lleno de mercancías y utensilios de su profesión, pues, a pesar de las incursiones de la industria farmacéutica, el farmacéutico del siglo XIX aún llevaba a cabo una indigente labor de composición.














Espero que os haya gustado este reportaje. Nos vemos en el próximo blog.