jueves, 7 de noviembre de 2024

PLAZA DE ESPAÑA (5º PARTE)

 PLAZA DE ESPAÑA (5º PARTE Y ÚLTIMA)

Hola a todos.

Por fin puedo anunciar que esta es la quinta y última parte del reportaje de la plaza de España.

A propósito podéis ver mis anteriores reportajes en mi blog a través del enlace que os lo dejaré por aquí:

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/09/plaza-de-espana-1-parte.html

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/09/plaza-de-espana-2-parte.html

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/10/plaza-de-espana-3-parte.html

https://loveandalucia.blogspot.com/2024/11/plaza-de-espana-4-parte.html

Seguimos con el reportaje de Plaza de España.

La plaza de España es un conjunto arquitectónico enclavado en el parque de María Luisa de la ciudad de Sevilla. Fue proyectada por el arquitecto Aníbal González-Ossorio. Se levantó entre 1914 y 1929 y es la construcción más grande de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Es una plaza semicircular con un gran edificio central que alberga un cuartel general del Ejército de Tierra, galerías con estructuras que albergan escaleras monumentales y, en los extremos, dos edificios con torres que albergan organismos estatales. Tiene una ría atravesada por cuatro puentes y una fuente central. Está decorada con 48 bancos dedicados a las provincias españolas, 52 medallones personajes ilustres de la historia de España y escudos heráldicos.

En una de las galerías está la entrada al Museo Histórico Militar de Sevilla.

En julio de 2023 fue declarada Bien de Interés Cultural (en adelante, BIC).









La construcción está jalonada por 48 bancos revestidos de cerámica y dedicados a provincias de España por orden alfabético (Asturias, Cantabria, La Rioja y Navarra en función del nombre de su capital). Son cuatro tramos de bancos, con doce cada uno. Cada banco tiene un gran panel como espaldar que representa un evento de cada provincia y en el suelo hay un mapa de ese territorio. En los lados de cada banco hay sendas librerías. Sobre cada banco está el escudo provincial correspondiente.

Las provincias están en el siguiente orden y representan estos eventos.


Palencia: Alfonso VIII de Castilla funda el estudio general en 1208.

Hijo de Sancho III el Deseado, rey de Castilla, y de Blanca Garcés de Pamplona, a la muerte de su padre sólo contaba tres años de edad, por lo que se designó como tutor a Gutierre Fernández de Castro y como regente a Manrique Pérez de Lara, para equilibrar a las poderosas familias Castro y Lara. Esta rivalidad derivó en guerra civil y en un período de incertidumbre que fue aprovechando por los reinos vecinos y así, en 1159, el rey navarro Sancho VI se apoderó de Logroño y de amplias zonas de La Rioja, mientras que el tío del joven Alfonso, el rey leonés Fernando II, se apoderó de la ciudad de Burgos.

En 1160. los partidarios de la Casa de Lara, capitaneados por Nuño Pérez de Lara, fueron derrotados por los miembros de la Casa de Castro, dirigidos por Fernando Rodríguez de Castro el Castellano, en la Batalla de Lobregal, librada en las cercanías de la localidad de Villabrágima, en la provincia de Valladolid.

La proximidad del rey leonés Fernando II, aliado de los Castro, al lugar donde los Lara custodiaban al futuro Alfonso VIII hizo que éstos lo trasladaran a Soria. Allí permaneció entre 1158 y 1162, cuando los Lara deciden entregárselo a Fernando II de León, que ya había conquistado las ciudades de Segovia y Toledo. Pero impidió esta villanía la intervención de un hidalgo castellano, que sacó al pequeño del Palacio Real y lo puso bajo la custodia de las villas leales del norte de Castilla, primero en el castillo de San Esteban de Gormaz y después en Atienza y Ávila, ciudad que desde entonces recibió el título honorífico de Ávila del Rey o Ávila de los Leales, por la defensa que hizo del joven y desamparado monarca. Asimismo, la estancia de Alfonso en Atienza dio origen al nacimiento de la popular celebración de La Caballada, que se celebra todos los años en esta villa el Domingo de Pentecostés.


Pontevedra: defensa contra los franceses en 1809.

Más conocida como la batalla de Puente-Sampayo fue un enfrentamiento armado de la Guerra de la Independencia Española que tuvo lugar en la localidad gallega de Puente-Sampayo, actualmente perteneciente a la localidad de Pontevedra, entre el 7 y el 9 de de junio de 1809.

El capitán Pablo Morillo fue encargado de organizar y alistar a todas las fuerzas posibles en torno a la ciudad de Pontevedra para convertirlas en un ejército para la lucha contra los franceses. Una vez organizadas las tropas en lo que se denominó la División del Miño, Morillo recibió una petición de ayuda del capitán Bernardo González del Valle, llamado Cachamuiña, que se encontraba atacando Vigo.

Ambos jefes acordaron actuar conjuntamente y el ataque español sobre Vigo se saldó con éxito, obligando a la guarnición francesa a rendirse el 28 de marzo.

Tras la rendición de la ciudad, la guarnición francesa fue embarcada en un buque británico para salvarla de la ira popular. Posteriormente, Morillo, ya coronel decidió atacar Marín, donde había un destacamento francés. Con la ayuda de dos buques ingleses, las tropas españolas atacaron por tierra y mar desde la península del Morrazo. La guarnición francesa de Marín huyó y se refugió en Pontevedra.

La acción decidida de las tropas españolas liberó prácticamente toda la provincia de Pontevedra excepto la capital. Mientras, Morillo dividió sus fuerzas en dos partes, la de O Morrazo y la de Cotobade.


Salamanca: Cristóbal Colón explica su plan de llegar a las Indias Orientales navegando hacia el oeste.

Cristóbal Colón fue muy cauto, en su descripción, por lo que nos transmitió personalmente, sabemos que registró el primer encuentro haciendo una extensa relación de los caracteres físicos de los nativos y de los objetos de uso cotidiano que intercambiaron con los castellanos, sin apenas referencias al oro.

Hacia 1450 las sociedades del Viejo Mundo comenzaron a apreciar, más que en ningún otro tiempo, el oro. El metal precioso se habla convertido en una mercancía y en una materia prima; los mercaderes comenzaban a realizar transacciones y operaciones comerciales en equivalencias referidas al oro. Los artesanos procuraron atender la demanda de diversos productos elaborados con el lujo de materiales preciosos. Genoveses, portugueses y castellanos se encontraban en una posición privilegiada para intentar obtener oro en sus fuentes africanas conocidas; los genoveses lo hacían en las ciudades más orientales del norte de África, mientras que portugueses y castellanos lo hicieron en las ciudades más occidentales. Pero las fuentes del oro se hallaban en el interior africano.

El oro y sus industrias afines fueron el incentivo principal de experiencias atlánticas que abarcaron prácticamente todo el siglo XV y que culminaron con el encuentro de dos sociedades diferentes en el Nuevo Mundo. Buena parte de la política interna de los estados y de las relaciones entre naciones tuvieron como telón de fondo el control del mar y la posesión de las nuevas tierras descubiertas y por descubrir. Todo empezó en el Mediterráneo.

El año 1492 es clave en la Historia de España y del mundo. Constituye una fecha tan significativa que nos sirve como referente para establecer el comienzo de la Edad Moderna, de igual modo que en 1789 abre la Edad Contemporánea. En 1492, los Reyes Católicos conquistaron Granada. Aquel año, Cristóbal Colón descubrió América. Nació la idea de España a la vez que se comenzó a forjar un Imperio que alcanzaría su máximo apogeo con Carlos I de España y V de Alemania.


Santander: Recibimiento de Margarita de Austria en Santander en 1497.

Hija del archiduque Maximiliano de Austria (Maximiliano I del Sacro Imperio Romano Germánico) y de María de Borgoña, duquesa de Borgoña.

En 1497 se casó con Juan de Aragón y Castilla, el hijo de los Reyes Católicos, heredero al trono de Castilla y Aragón con el título de Príncipe de Asturias, del que enviudó a los seis meses. Hermana menor del archiduque Felipe el Hermoso, casado con Juana I de Castilla, también hija de los Reyes Católicos, y de esta manera tía paterna de los hijos de éstos: Carlos I de España y V de Alemania, Fernando I de Habsburgo, que también llegaría a ser emperador de los germanos; Leonor de Austria, reina de Portugal y luego de Francia; Isabel de Austria, reina de Dinamarca, María de Austria, reina de Hungría y Catalina de Austria, reina de Portugal.

Margarita enviudó de su segundo marido en el año 1504. Su hermano Felipe el Hermoso murió joven en el año 1506, entonces fue cuando su padre le ofreció a la regencia de los Países Bajos y la tutela de su sobrino, el futuro Carlos V, y sus hermanas Leonor, Isabel y María de Austria por amor a la memoria de su difunto sobrino.

Dirigió con prudencia y sabiduría en los Países Bajos, actuando como intermediaria de su padre. Negoció un tratado con Inglaterra, en el que se favorecía el comercio de telas flamencas. También participó en la Liga de Cambrai (1508). En este año tiene que ceder a Juana de Hochberg, los señorios de Château-Chinon y Novers-sur-Serein. En 1512 los franceses ocuparían dos villas más de sus señoríos, Chaussin y Laperrière-sur-Saône confirmando su pérdida en el Tratado de Noyon.

Después de 1515, Carlos V se rebeló brevemente contra su influencia, aunque prontamente la reconoció como una consejera sabia y razonable, restituyéndola en su puesto en 1519, intermitentemente, hasta su muerte. Ella negoció junto a Luisa de Saboya la llamada Paz de las Damas en 1529.

Margarita de Austria murió en Malinas, después de declarar heredero único y universal a su sobrino Carlos I de España y V de Alemania. Está enterrada en el monasterio de Brou en Bourg-en-Bresse, Franco Condado. Su sobrina María la sucedió en la gobernación de los Países Bajos.

Margarita le debía su nombre a la tercera esposa de Carlos el Temerario y madrastra de María de Borgoña, Margarita de York, hermana de Eduardo IV de Inglaterra.


Segovia: Concordia entre los Reyes Católicos en 1475.

La Concordia de Segovia fue un tratado firmado el 15 de enero de 1475 en el Alcázar de Segovia, por Isabel I de Castilla y su marido Fernando II de Aragón, rey de Sicilia y príncipe de Gerona. Esta disposición fue fundamental para la unión dinástica de la Castilla y la de Aragón.

Además de instituir las pautas para la unión dinástica de las dos Coronas, la Concordia de Segovia también estableció un precedente para la expansión de España en el Nuevo Mundo. Con la unificación de las dos coronas bajo el reinado de los Reyes Católicos. España se encontró en una posición de poder para explorar y colonizar nuevas tierras. Esto condujo a la creación de uno de los imperios más grandes de la historia.

El rey Enrique IV de Castilla falleció en diciembre de 1474 en Madrid. La noticia llegó enseguida a Segovia. donde residía su media hermana Isabel, pero su marido entonces estaba ausente en Aragón. Al día siguiente celebró su proclamación como reina y propietaria del reino y a Fernando como su legítimo marido, como un hecho consumado para evitar negociaciones y concesiones para hacerse reconocer como reina frente a su sobrina Juana, y como tal hecho consumado fue enviado a las ciudades con representación en las Cortes. Fernando puso camino a Segovia, donde entró en 1475.

En la Concordia se confirma que Isabel era la única propietaria del reino como única heredera, de modo que a su muerte, sus títulos pasarían a sus descendientes directos. Fernando recibió el título de rey y no quedó relegado a consorte, de modo que los documentos oficiales, la moneda, el sello y los pregones quedarán encabezados por el nombre de ambos con precedencia de Fernando, pero las armas de Castilla tendría precedencia a las de Aragón. Isabel sería la que se reservara la provisión de cargos públicos en Castilla, y el producto de los impuestos castellanos se destinaría prioritariamente a obligaciones administrativas en Castilla y el saldo restante se utilizaría en común acuerdo, los beneficios eclesiásticos se concederían de común acuerdo, pero en caso de conflicto decidiría la reina; los asuntos administrativos y judiciales, y el nombramiento de corregidores se regularían de común acuerdo cuando los reyes estuviesen juntos y si estuvieran por separado, a nombre de cada uno.


Soria: Último día en Numancia.

Numancia es el nombre de una desaparecida población celtibera situada sobre el Cerro de la Muela, en Garrau, provincia de Soria, en Castilla y León, a siete kilómetros al norte de la actual ciudad de Soria. La resistencia de sus habitantes al asedio realizado por las tropas de la república de Roma bajo las órdenes de Publio Cornelio Escipión Emiliano el Africano Menor en el verano del año 133 a.C., que prefirieron suicidarse antes que rendirse a sus atacantes, ha pasado a la historia como ejemplo de resistencia, acuñándose la expresión resistencia numantina.

En la actualidad, Numancia es un yacimiento arqueológico de la provincia de Soria, declarado Bien de Interés Cultural incoado desde 1882. Los terrenos en los que se asienta el yacimiento fueron parte de las propiedades del vizcondado de Eza hasta que en 1917 Luis de Marichalar y Monreal los donó al Estado.

Este yacimiento es excavado en la actualidad por un grupo de arqueólogos de la Universidad Complutense de Madrid bajo la dirección de Alfredo Jimeno, mediante fondos de la Junta de Castilla y León. Cada verano se realiza una campaña en el yacimiento que abarca los meses de julio y agosto, y posteriormente, los restos arqueológicos son analizados en los laboratorios de dicha Universidad.

Desde 2003 se vienen efectuando trabajos de excavación en la Manzana XXIII. El proyecto actual pretende subsanar las dudas arqueológicas existentes en el yacimiento, en torno a los espacios domésticos, puesto que las otras manzanas fueron excavadas por Schulten, Melida, Taracena y otros arqueólogos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, los cuales no usaban metodología arqueológica de documentación exhaustiva de localización de los espacios.

En 2016 se adecuó la manzana XXIV para proceder a los trabajos de excavación de la parcela de 1800 metros cuadrados. Se estiman cuatro años para finalizar las excavaciones.




Tarragona: Cena con Jaime I el Conquistador extraída del Libro de los Hechos.

Teruel: Reunión de Jaime I el Conquistador con los nobles.

Jaime I de Aragón, conocido como "el Conquistador", fue rey de Aragón (1213-1276), de Valencia (1238-1276) y de Mallorca (1229-1276), conde de Barcelona, conde de Urgel y de otros feudos.

Nacido a principios del siglo XIII, en febrero de 1208, hijo de Pedro II el Católico y de María de Montpellier, era el heredero de dos importantes linajes: la Casa de Aragón y el de los emperadores de Bizancio, por parte de su madre. Tuvo una infancia difícil. Su padre, que acabaría repudiando a la reina, sólo llegó a concebirlo mediante engaño de algunos nobles y eclesiásticos que temían por la falta de un sucesor, y la colaboración de María, haciendo creer a Pedro que se acostaba con una de sus amantes. Estas circunstancias produjeron el rechazo de Pedro II hacia el pequeño Jaime, a quien no conoció sino a los dos años de su nacimiento. A esa edad, el rey hizo un pacto matrimonial para entregar a su hijo Jaime a la tutela de Simón, Señor de Montfort, para casarlo con la hija de este, Amicia, para lo cual el niño iba a a ser recluido en el castillo de Carcasona hasta los 18 años.

A la muerte de su padre, durante la cruzada, en la batalla de Muret (1213), Simón de Montfort se resistió a entregar a Jaime a los aragoneses hasta después de un año de reclamaciones y sólo por mandato del papa Inocencio III. Durante su minoría de edad, estuvo bajo la tutela de los caballeros templarios en el castillo de Monzón, habiendo sido encomendado a Guillermo de Montredón, junto con su primo de la misma edad, el conde de Provenza Ramón Berenguer V. Mientras, actuaba como regente del reino el conde Sancho Raimúndez, hijo de Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV y tío abuelo de Jaime. Heredó el señorío de Montpellier a la muerte de su madre.

Huérfano de padre y madre, tenía unos 6 años cuando fue jurado en las Cortes de Lérida de 1214. En septiembre de 1218 se celebraron por primera vez en Lérida unas Cortes generales, en las cuales fue declarado mayor de edad. Merece destacar que, al haber nacido el 2 de febrero de 1208, su mayoría de edad se produjo a la edad de 10 años.

En febrero de 1221, a la edad de 13 años, contrajo matrimonio en la población soriana de Ágreda, población fronteriza entre Castilla y Aragón, con Leonor de Castilla, hermana de la reina Berenguela de Castilla y tía de Fernando III. Tras la boda, la pareja se trasladó a la catedral de Tarazona, donde Jaime fue ordenado caballero. A la edad de 22 años, Jaime I consiguió que su primer casamiento fuera anulado por la Iglesia, por razón de parentesco en 1229.

El 8 de septiembre de 1235, a la edad de 26 años, contrajo un segundo matrimonio con la princesa Violante (1215-1251), hija de Andrés II, rey de Hungría. Por el testamento de su tío segundo Nuño Sánchez, heredó los condados de Rosellón y Cerdaña y el vizcondado de Fenolleda en Francia.

Su reinado de sesenta y tres años es el reinado más largo de cualquier momento en toda la historia de España. Murió en Alcira (Valencia) en julio de 1276. En el trance de su muerte, en la residencia real de esta ciudad, y como había dispuesto. Don Jaime fue amortajado con los hábitos del cister.


Toledo: Conquista de Toledo por Alfonso VI de León en 1085.

Alfonso VI de León, llamado "el Bravo" (1040 - 1109), hijo del matrimonio de Fernando I de León y Sancha, fue rey de León entre 1065 y 1072 en un primer reinado y entre 1072 y 1109 en un segundo, de Galicia entre 1071 y 1072 y también entre 1072 y 1109, y de Castilla entre 1072 y 1109.

Durante su reinado, se produjo la conquista de Madrid (1079) y la conquista de Toledo (1085) y tuvieron lugar las batallas de Sagrajas (1086) y Uclés (1108), que constituyeron sendas derrotas para las mesnadas leonesas y castellanas. En la segunda falleció el heredero del rey.

La Taifa de Toledo y la de Sevilla aspiraban a unir sus dominios el resto de taifas, Al-Mamún de Toledo ocupó la Taifa de Valencia en 1064 y la Taifa de Córdoba fue agregada a los dominios de Al-Mu'tamid de Sevilla en 1070.

Alfonso VI de León había recibido protección de Al-Mamún cuando huyó de su hermano Sancho II de Castilla, con quien se disputaba las tierras que Fernando I de León había repartido entre sus hijos, siguió una política de apoyo a todos contra todos en su exclusivo beneficio. En 1075 Al-Mamún fue envenenado en Córdoba, asumiendo el reino su nieto, Al-Qádir, que se consideró bastante fuerte en sus dominios como para prescindir del rey cristiano y expulsó de Toledo a los partidarios de la colaboración con los cristianos. Estos provocaron una revuelta en Valencia, que se declaró independiente bajo el mando de Abu-Bakr ibn Abd-al-Aziz. La taifa de Toledo, sin el apoyo cristiano, perdió las tierras cordobesas y las provincias del sur en 1077, además de ser atacada por Al-Mutawakkii ibn al-Aftas, rey de la Taifa de Badajoz.

Al-Qadir se vio forzado a pedir ayuda al rey de León, produciéndose la fractura de la población: los musulmanes querían romper la alianza con León y acercarse a los otros reinos musulmanes, mientras que los mozárabes y judíos eran partidarios de la alianza e incluso de la anexión a León.

Al-Mutawakki entró en la ciudad en 1080, mientras Al-Qadir se refugiaba en Cuenca. En 1081 Al-Mutawakkii, que había permanecido los últimos diez meses en Toledo, marchó a Badajoz y los leoneses contraatacaron y tomaron la zona del río Tajo ocupando Madrid y Talavera de la Reina y estableciendo fortificaciones en Escalona (1081-1082).


Valencia: Entrada de Jaime I el Conquistador en 1238.

La conquista de Valencia, a diferencia de la de Mallorca, fue hecha con un importante contingente de aragoneses. Así, para empezar la conquista, en 1231, Jaime I se reunió con el noble Blasco de Alagón y Hugo de Folcalquier, maestre de la Orden Militar del Hospital, en Alcañiz para fijar un plan de conquista de las tierras valencianas. Blasco de Alagón recomendó asediar las poblaciones en terreno llano y evitar las fortificadas. Sin embargo, lo primero que se tomó fueron dos enclaves montañosos: Morella, aprovechando Blasco la debilidad de su gobierno musulmán; y Ares, lugar cercano a Morella tomado por Jaime I para obligar a Blasco de Alagón a que le entregara Morella.

La conquista de lo que posteriormente se convertiría en el reino de Valencia comienza en 1232, con la toma de Morella. En 1233 se planea la campaña en Alcañiz, que constaría de tres etapas:

  • La primera etapa empieza en 1233, con la toma de Burriana, en segunda y Peñíscola y el castillo de Castellón. Este último sería cedido al rey en 1242 por el llamado "laudo de los tres obispos". La conquista de la ciudad de Valencia había comenzado en abril de 1238 y la capitulación se firmó el 29 de septiembre entrando el rey de la ciudad en octubre.
  • La segunda etapa se dirige al sur llegando hasta el Júcar, en la ciudad de Alcira donde se encontraba el único puente de toda Valencia que cruzaba el Júcar. El 30 de diciembre de 1242 fue conquistada esta villa, permitiendo así la definitiva conquista del Reino de Valencia.
  • La tercera etapa abarca desde 1243 a 1245, llegándose a los límites estipulados en el Tratado de Almizra en 1244, firmado entre Jaime I y el infante Alfonso (futuro Alfonso X de Castilla) para delimitar las áreas de expansión sobre territorio musulmán entre Castilla y la Corona de Aragón. Las tierras al sur de la línea Blar-Villajoyosa quedaron reservadas para Castilla incluyendo el reino de Murcia, incorporándose al reino de Valencia por Jaime II de Aragón tras las Sentencias arbitrales de Torrellas y el Tratado de Elche (1305).

En esta última etapa y en los años siguientes, Jaime I tuvo que hacer frente a diversas revueltas de la población mudéjar, encabezadas por el caudillo al-Azraq.

Jaime I obtuvo un gran triunfo sobre la nobleza aragonesa al convertir las tierras conquistadas en Valencia en un reino diferenciado, unido a la Corona de Aragón (1239), gracias a la elaboración legislativa de los Fueros de Valencia, els Furs. La creación del reino provocó una iracunda reacción de la nobleza aragonesa que veía así imposibilitada la prolongación de sus señoríos en tierras valencianas.



Valladolid: Boda de Reyes Católicos (octubre de 1469).

El 19 de octubre de 1469, el príncipe Fernando II de Aragón y la princesa Isabel I de Castilla se desposaron en Valladolid. Para ser un matrimonio que determinaría el curso de la historia.

Como Enrique IV y sus consejeros rechazaban la boda, e Isabel hubo de huir de la Corte y refugiarse en Valladolid, Fernando entró en Castilla fingiéndose uno de los criados dentro de una embajada que el rey de Aragón enviaba a su primo de Castilla. En octubre de 1469, estaba en Dueñas, desde donde pasó a Valladolid para celebrar la boda, antes de un año nació la primera hija, a la que pusieron el nombre de Isabel. Durante tres años los príncipes de Asturias que insistían en mantener su fidelidad a Enrique IV a pesar de ser rechazados por éste, permanecieron fuera de la Corte, logrando poco a poco adhesiones, algunas tan impresionantes como las del principado de Asturias y el señorío de Vizcaya.

La boda no podía realizarse, según la doctrina eclesiástica, por la consanguinidad de los cónyuges: ambos eran bisnietos de Juan I de Castilla y Leonor de Aragón, lo que les convertía en primos, si bien lejanos. Para autorizar el matrimonio habría sido necesaria una bula papal, pero al Papa Paulo II se negó a concedérsela, ya que esto significaba meterse de lleno en el conflicto sucesorio por la Corona de Castilla.

El rey castellano Enrique IV, medio hermano de Isabel por parte de padre, había accedido a nombrarla sucesora suya solo con la condición de elegir a su esposo: Isabel se disputaba el derecho a la corona con Juana, la hija de Enrique, un conflicto que acabaría años después en una guerra por la sucesión al trono de Castilla. Juan II de Aragón aprovechó el conflicto para prometer a su hijo Fernando con Isabel, a cambio del apoyo de su reino a las aspiraciones de esta.



Vizcaya: Capitulación en las guerras de bandos celebrada en el árbol de Guernica en 1394.

Las guerras de bandos o guerras banderizas, también conocidas como luchas de bandos o luchas banderizas, son una serie de enfrentamientos que se dieron en el territorio de lo que hoy son el País Vasco y Cantabria a finales de la Edad Media, en el último cuarto del siglo XIV. La epidemia de peste de 1350 generó una crisis de la producción agrícola con hambrunas. Muchas zonas rurales quedaron deshabilitadas y había que poblarlas: es decir, restaurar un orden feudal personificado por un pariente del linaje dominante en la zona que se establecía en el pueblo vacante, lo que provocó conflictos. Fue también una declinación local de la guerra civil castellana, una lucha fratricida en un clima de violencia, entre el rey Pedro el Cruel y su rival Enrique II. La repartición de los territorios del País Vasco, la merindad de Trasmiera y el norte de Castilla entre los señores feudales, iniciada por Pedro el Cruel en el famoso Becerro de las Behetrias de Castilla en 1366, no pudo llevarse a cabo por su fratricidio y no quedaron claras las afectaciones de los territorios entre señores. Esta confusión se resolvió a través de una serie de episodios bélicos donde prevalecía la ley del más fuerte, la fecundidad de estos linajes y las alianzas políticas entre clanes. Estos enfrentamientos, que tuvieron como protagonistas a los diferentes linajes de la nobleza rural, cesaron solo con la imposición de la autoridad real de Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla, los Reyes de Católicos.



Zamora: Toma de Toro por Fernando II de Aragón "el Católico" en 1476.

La batalla de Toro se libró en las inmediaciones de dicha localidad perteneciente en la actualidad a la provincia de Zamora, en España, en marzo de 1476 entre las tropas de los Reyes Católicos, por un lado, y las de Alfonso V de Portugal y del príncipe Juan de Portugal, por otro, dentro del transcurso de la guerra de sucesión castellana. Terminó el conflicto con la victoria del príncipe heredero Juan de Portugal frente al ala derecha de la Corona de Castilla, y con victoria de las restantes tropas fernandinas sobre Alfonso V.

No obstante su resultado incierto, representó una gran victoria política para los Reyes Católicos, asegurando el trono en manos de Isabel y la unión de las coronas de Castilla y Aragón.

Las tropas portuguesas y las de los partidarios de juana regresaban a Toro, después del cerco de Zamora, pero fueron alcanzadas a una legua al oeste de Toro por las tropas de Fernando II de Aragón, que venció a las fuerzas bajo el mando de Alfonso V, huyendo de este rey hasta Castronuño. Por su parte, el ataque victorioso del príncipe Juan de Portugal que derrotó al ala derecha castellana, recuperó el estandarte real portugués y mantuvo la posesión del campo de batalla, permitió que ambos bandos se considerasen vencedores. Pero los Reyes Católicos lograron, a mediano plazo, su objetivo estratégico, ya que casi tres meses y medio después de la batalla, Alfonso V decidió retirarse al verificar la falta de apoyo que tenía en la Corona de Castilla la causa de la princesa Juana.

La batalla tuvo lugar en la vega de Toro, cerca de la localidad de Peleagonzalo (situada entonces en la ribera del Duero, a un kilómetro de su ubicación actual), bajo una lluvia y niebla intensas, lo que aumentó la oscuridad de la noche y la confusión del combate. Los dos ejércitos tenían aproximadamente 8.000 hombres cada uno.


Zaragoza: Compromiso de Caspe en 1412.

El Compromiso de Caspe fue un pacto establecido en 1412 por representantes de los reinos de Aragón, Valencia y el principado de Cataluña para elegir un nuevo rey ante la muerte en 1410 de Martín I de Aragón (el Humano) sin descendencia y sin nombrar un sucesor aceptado. Supuso la entronización por elección de Fernando de Antequera, regente del reino de Castilla y miembro perteneciente a la dinastía Trastámara, en la Corona de Aragón.

El Compromiso de Caspe muestra una de las cualidades esenciales del régimen de la Corona de Aragón, en el que se anteponía la legitimidad jurídica por encima de los poderes políticos. Este principio tuvo gran influencia en el desarrollo de la Monarquía Española.

Apenas dos años y medio después de la muerte de María de Luna, esposa de Martín el Humano, en julio de 1409 falleció Martín el Joven, el único hijo que había tenido con el rey de Aragón, Martín I. A pesar de que el rey había conseguido legitimar como hijos suyos a varios bastardos, estos no eran aceptables según el derecho de herencia aplicable.

Poco después de la muerte de Martín el Joven, el Papa Luna llegó a Barcelona en pleno Cisma de Occidente asumiendo al figura de papa de las Iglesias españolas. También coincidió la presencia de san Vicente Ferrer en la ciudad, que se encontraba advirtiendo del peligro que suponían los otomanos y la necesidad de contar con un papa indiscutible y un rey con toda legitimidad.

Martín el Humano contrajo un nuevo matrimonio con Margarita de Prades con la esperanza de concebir un hijo que asegurara la línea sucesoria, aunque este nunca llegó. El fracaso que supuso la no concepción de un nuevo heredero llevó a Martín I a pensar en reconocer a Fadrique de Luna, un hijo ilegítimo de Martín el Joven, como su sucesor, pero la falta de apoyos le hizo desistir de esta posibilidad.

Los distintos candidatos al trono tenían partidarios en cada uno de los territorios que conformaban la Corona de Aragón e incluso en el resto de los reinos españoles y el riesgo de división en la Corona era inminente. El Papa Luna tenía un especial interés en la sucesión al trono, pues, en el contexto del Cisma de Occidente, cabía la posibilidad de que los reinos españoles cambiasen sus obediencias.












Espero que os haya gustado este reportaje de esta quinta y última parte del reportaje sobre Plaza de España.

Nos vemos en el próximo blog.

No hay comentarios:

Publicar un comentario